{"id":3896,"date":"2017-06-22T19:25:25","date_gmt":"2017-06-23T00:25:25","guid":{"rendered":"http:\/\/filmigrana.com\/?p=3896"},"modified":"2022-08-27T19:19:21","modified_gmt":"2022-08-27T19:19:21","slug":"paul-thomas-anderson-junun-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2017\/06\/22\/paul-thomas-anderson-junun-2015\/","title":{"rendered":"Paul Thomas Anderson: Junun (2015)"},"content":{"rendered":"<p><strong>En el que ellos me conocen y yo los conozco a ellos<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5122\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_1.png\" alt=\"\" width=\"923\" height=\"521\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_1.png 923w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_1-300x169.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_1-768x434.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 923px) 100vw, 923px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Vamos hacia esa tierra, donde mi amado <em>ser\u00e1<\/em> encontrado.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Shye Ben Tzur, Jonny Greenwood and The Rajasthan Express &#8211; \u201cChala Vahi Des\u201d<\/p>\n<p>1965 fue el a\u00f1o en el que se acu\u00f1\u00f3 el t\u00e9rmino <em>raga rock<\/em> para referirse a una particular corriente de la m\u00fasica occidental. \u00c9sta consiste en la implementaci\u00f3n y apropiaci\u00f3n de diferentes instrumentos orientales para complementar melod\u00edas propias de este hemisferio. El bengal\u00ed Ravi Shankar, reconocido en aquel entonces por haber orquestado exitosamente <em>La trilog\u00eda de Apu <\/em>de Satyajit Ray, fue una de sus figuras m\u00e1s representativas. Si bien no compuso <em>raga rock <\/em>como tal, contribuy\u00f3 enormemente a la difusi\u00f3n de la m\u00fasica hind\u00fa en Inglaterra y Estados Unidos, pa\u00edses a los cuales llev\u00f3 por primera vez los sonidos propios del Raj brit\u00e1nico v\u00eda su productora World Pacific Records. Bandas como The Beatles, The Rolling Stones, The Byrds, The Yardbirds y The Velvet Underground, entre muchas m\u00e1s, se contagiaron de la resonancia m\u00edstica de su sitar, la cual intentaron emular en sus m\u00e1s experimentales composiciones. De all\u00ed surgieron ic\u00f3nicas canciones como \u201cNorwegian Wood (This Bird Has Flown)\u201d, \u201cHeart Full of Soul\u201d y \u201cEight Miles High\u201d, todas ellas en un lapso de seis meses y pioneras por el uso de aquellos poco convencionales sonidos.<\/p>\n<p>En ese mismo a\u00f1o se podr\u00eda localizar el inicio de la fascinaci\u00f3n por la <em>world music<\/em>, ese despectivo t\u00e9rmino que se usa para referirse a todo aquello que se sirve de instrumentos variopintos para reiterar la concepci\u00f3n ex\u00f3tica de una regi\u00f3n. Al coincidir con la emergencia de la oleada hippie, algunos int\u00e9rpretes encontraron en los recursos religiosos orientales una justificaci\u00f3n a sus denuncias en contra de las injusticias de la modernidad neoliberal. El yoga, los Hare Krishna, los gur\u00fas y el <em>Bhagavad Gita <\/em>fueron alternativas espirituales que se posicionaron r\u00e1pidamente entre aquellos manifestantes y que hasta el d\u00eda de hoy cuentan con una considerable acogida.<\/p>\n<p>Sin embargo, como suele ocurrir con los movimientos populares, en muchos casos estos cimientos culturales fueron tan s\u00f3lo pretextos para escudar los malestares propios de esa d\u00e9cada y sus subsecuentes. Es recordado que durante el festival de Woodstock de 1969 se convoc\u00f3 al maestro espiritual Satchidananda Saraswati para ofrecer las bendiciones inaugurales y que el mismo Shankar era promocionado como uno de los artistas principales de la primera jornada. Sin embargo, el apasionado compositor sali\u00f3 defraudado de aquella serie de conciertos no s\u00f3lo por la manera en la que su p\u00fablico consum\u00eda alcohol y drogas en abundancia sino por el trato que se le daba a la m\u00fasica como tal, alej\u00e1ndola por completo de su sentido religioso. En una an\u00e9cdota posterior se\u00f1al\u00f3 que le doli\u00f3 ver c\u00f3mo \u00eddolos juveniles, en particular Jimi Hendrix, se serv\u00edan de su tradici\u00f3n para maltratar a sus instrumentos. Cabe mencionar que para el m\u00fasico hind\u00fa la pureza de la m\u00fasica y de sus herramientas musicales es una extensi\u00f3n de Dios y, como tal, debe trat\u00e1rsele con respeto. La historia, sin duda alguna, le hallar\u00eda la raz\u00f3n: el fracaso del hipismo fue inminente y sus desastres estaban m\u00e1s que anunciados.<\/p>\n<p>A pesar de su subordinaci\u00f3n en Occidente, esta ejemplar exploraci\u00f3n impact\u00f3 a muchos talentosos artistas y transform\u00f3 por completo su relaci\u00f3n con sus obras. El caso m\u00e1s conocido es el de George Harrison, quien impuls\u00f3 a sus compa\u00f1eros a abrir sus horizontes musicales y a aprehender diversas herramientas que propiciaran su creatividad. Esta reconsideraci\u00f3n permiti\u00f3 que por minutos sus \u00e1lbumes evadieran la repetitividad que los catapult\u00f3 a la fama, aquella molesta <em>beatlemania <\/em>que apelaba m\u00e1s a la euforia que a la sensibilizaci\u00f3n<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Gracias a esta transmigraci\u00f3n (tanto espiritual como f\u00edsica), \u00e9l y sus compa\u00f1eros introdujeron joyas discretas dentro de su vasto cat\u00e1logo que contrapesaban sus melod\u00edas m\u00e1s azucaradas: \u201cTomorrow Never Knows\u201d, \u201cWithin You Without You\u201d y \u201cLove You To\u201d son algunas de ellas.<\/p>\n<p>No se puede garantizar que esto haya calado en los otros miembros del grupo; hasta cierto punto se podr\u00eda interpretar que estas composiciones fueron tan s\u00f3lo uno m\u00e1s de sus revolucionarios ejercicios dada\u00edstas y\/o odiseas psicod\u00e9licas. Harrison, por el contrario, fue transformado por completo ante estos encuentros con India. Su vida art\u00edstica y personal dan cuenta de ello: despu\u00e9s de su encuentro con Shankar, estudi\u00f3 durante tres a\u00f1os el sitar y se uni\u00f3 a los Hare Krishna; adem\u00e1s, tan pronto The Beatles se disolvieron, puli\u00f3 y public\u00f3 <em>All Things Must Pass<\/em>, su extensa y prol\u00edfica declaraci\u00f3n de independencia. Si bien su cambio de postura no fue completamente radical (segu\u00eda componiendo en ingl\u00e9s, tocando guitarra e instrumentos afines y haciendo canciones pop), se puede garantizar que su salida de la cultura occidental le permiti\u00f3 revitalizarse creativa y emocionalmente. Esta leyenda, tan recurrente en la historia del arte del siglo XX, es un estandarte para casos como el que se examinar\u00e1 a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5123\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_2.png\" alt=\"\" width=\"923\" height=\"519\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_2.png 923w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_2-300x169.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_2-768x432.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 923px) 100vw, 923px\" \/><\/p>\n<p>En 2015, coincidencialmente cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s de la llegada de Shankar a Occidente, un virtuoso de la m\u00fasica contempor\u00e1nea se embarc\u00f3 en una expedici\u00f3n sonora equiparable a la de Harrison. El inconfundible Jonny Greenwood, de quien ya se ha hablado en esta serie de art\u00edculos, es una figura reconocida mundialmente y con certeza uno de los guitarristas m\u00e1s admirados de la actualidad. Su trabajo con sus compa\u00f1eros de Radiohead es ampliamente venerado e imitado. Aunque con frecuencia (y por decisi\u00f3n propia) est\u00e1 a la sombra de Thom Yorke, el exc\u00e9ntrico roedor que lidera la banda, ha brillado por sus inconfundibles aportes al caracter\u00edstico sonido de la agrupaci\u00f3n inglesa.<\/p>\n<p>Ante los o\u00eddos m\u00e1s inocentes Greenwood ser\u00e1 recordado hasta el fin de la humanidad por el uso de su guitarra en \u201cCreep\u201d, su epid\u00e9mico himno noventero. Tambi\u00e9n el multiinstrumentalista es protag\u00f3nico en \u201cFake Plastic Trees\u201d, \u201cParanoid Android\u201d y \u201cThere There\u201d, algunas de las obras m\u00e1s aplaudidas de la agrupaci\u00f3n inglesa. Afortunadamente el arreglista ofrece m\u00e1s que eso, no en vano estudi\u00f3 teor\u00eda musical y es un experto con varios ecl\u00e9cticos instrumentos. Para no extenderme m\u00e1s de la cuenta, resaltar\u00e9 tan s\u00f3lo una canci\u00f3n por cada uno de sus \u00e1lbumes de estudio (hasta tal fecha) que demuestra su inagotable talento: \u201cBlow Out\u201d, \u201cThe Bends\u201d, \u201cElectioneering\u201d, \u201cTreefingers\u201d, \u201cPackt Like Sardines in a Crushed Tin Box\u201d, \u201cMyxomatosis. (Judge, Jury, &amp; Executioner.)\u201d, \u201cWeird Fishes\/Arpeggi\u201d y \u201cMorning Mr Magpie\u201d. Basta con ver su aprehensi\u00f3n del escenario cada vez que se presenta en p\u00fablico para contemplar su versatilidad.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de su trabajo con el quinteto ingl\u00e9s, con el cambio de siglo Greenwood se interes\u00f3 cada vez m\u00e1s por la composici\u00f3n formal para orquestas. A partir de su trabajo en <em>Kid A<\/em>, el m\u00fasico adopt\u00f3 un academicismo que le permiti\u00f3 crear canciones complejas y variadas, lo cual es f\u00e1cilmente identificable en sus discos m\u00e1s recientes: para los fan\u00e1ticos estancados de <em>Pablo Honey <\/em>una obra como <em>Amnesiac <\/em>s\u00f3lo puede pertenecer a una banda completamente diferente. Adem\u00e1s de eso, el inquieto compositor se alej\u00f3 moment\u00e1neamente de sus compa\u00f1eros para componer la m\u00fasica original de diversos proyectos. El primero de ellos, <em>bodysong, <\/em>acapar\u00f3 la atenci\u00f3n de un n\u00famero de cin\u00e9filos y, por supuesto, de mel\u00f3manos. A su estreno mundial (en el Festival Internacional de Cine de Rotterdam de 2003) asisti\u00f3 una serie de personalidades dentro de las cuales se encontraba Paul Thomas Anderson. Ni Greenwood ni el director esperaban que de esa \u00faltima semana de enero brotara una inigualable alianza art\u00edstica.<\/p>\n<p>Aunque la informaci\u00f3n es escasa, se sabe que Anderson sali\u00f3 maravillado de aquella proyecci\u00f3n para que a su manera persiguiera los atributos de Greenwood. En una entrevista posterior (despu\u00e9s de que <em>bodysong <\/em>fuera galardonada con el Premio al Filme Independiente Brit\u00e1nico de aquel a\u00f1o) se\u00f1al\u00f3 que ese documental entrelazaba a la perfecci\u00f3n los dos conceptos esenciales de cualquier filme: im\u00e1genes y m\u00fasica, justo lo que \u00e9l (y cualquier otro director) desea que germinen de sus creaciones. Esta enso\u00f1aci\u00f3n fue m\u00e1s latente en 2005, a\u00f1o en el que Greenwood compuso <em>Popcorn Superhet Receiver <\/em>para la BBC, una tensionante pieza de 19 minutos para una orquesta de cuerdas. El momento no pudo ser m\u00e1s oportuno, pues este lanzamiento coincidi\u00f3 con la etapa de preparaci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2015\/03\/09\/paul-thomas-anderson-there-will-be-blood-2007\/\"><em>There Will Be Blood<\/em><\/a>, el proyecto m\u00e1s pr\u00f3ximo de Anderson. Palabras m\u00e1s, palabras menos, a Anderson le tom\u00f3 un gran n\u00famero de intercambios convencer a Greenwood de trabajar con \u00e9l y \u00e9ste respondi\u00f3 en tres semanas tan tajantemente como le fue posible: con las dos horas de composiciones que armonizan uno de los mejores filmes de la historia.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5124\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_3.png\" alt=\"\" width=\"923\" height=\"517\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_3.png 923w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_3-300x168.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_3-768x430.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 923px) 100vw, 923px\" \/><\/p>\n<p>Posteriormente Anderson y Greenwood estrecharon su amistad dentro y fuera del set. Su trabajo en <em>There Will Be Blood, <\/em><a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2015\/11\/09\/paul-thomas-anderson-the-master-2012\/\"><em>The Master<\/em><\/a> e <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2017\/02\/02\/paul-thomas-anderson-inherent-vice-2014\/\"><em>Inherent Vice<\/em><\/a> es impecable, incluso hasta la imposibilidad de concebirse por separado. Esto va alineado a las prol\u00edficas composiciones de Greenwood, quien en ning\u00fan momento fren\u00f3 su pulsante creatividad: en los a\u00f1os subsecuentes continu\u00f3 trabajando exitosamente con Radiohead y la BBC, cur\u00f3 un disco de reggae y arregl\u00f3 composiciones para otros filmes. Uno de ellos curiosamente traza una premonici\u00f3n de su inminente viaje hacia la India: en 2010 contribuy\u00f3 a la musicalizaci\u00f3n de <em>Norwegian Wood<\/em>, la adaptaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica de la novela hom\u00f3nima de Haruki Murakami. Esta obra rapta su nombre de cierta famosa pieza de 1965 de The Beatles en la que George Harrison us\u00f3 por primera vez un instrumento oriental en sus creaciones. Una vez m\u00e1s Oriente y Occidente se encuentran por casualidad.<\/p>\n<p>Puede que lo anterior sea una ilustrativa coincidencia pero no deja de cautivar c\u00f3mo se cohesiona un v\u00ednculo espiritual entre las transformaciones de Harrison y la venidera salida de Greenwood. Los dos a\u00f1os previos a la filmaci\u00f3n del documental central de este art\u00edculo fueron atareados para el compositor ingl\u00e9s: cre\u00f3 y edit\u00f3 la compleja banda sonora de <em>Inherent Vice<\/em>, present\u00f3 en vivo algunas de sus piezas con la Orquesta Contempor\u00e1nea de Londres e inici\u00f3 con Radiohead las grabaciones de lo que m\u00e1s adelante se conocer\u00eda como <em>A Moon Shaped Pool.<\/em> Sin embargo, su logro m\u00e1s codiciado fue haberse encontrado con Shye Ben Tzur, un magistral pero poco conocido compositor israelita.<\/p>\n<p>En un emotivo y poco difundido <a href=\"http:\/\/www.standard.co.uk\/goingout\/music\/radioheads-jonny-greenwood-on-performing-with-shye-ben-tzur-at-the-alchemy-festival-9382301.html\">art\u00edculo<\/a>, Greenwood retrata c\u00f3mo conoci\u00f3 a este maestro oriental en un imprevisto momento de su vida. Durante uno de sus viajes a Israel<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>, el compositor ingl\u00e9s escuch\u00f3 por primera vez una canci\u00f3n carente de escalas a la manera occidental. Ante su asombro, fue dirigido a Ben Tzur, quien era un reconocido artista que hab\u00eda encontrado en India los instrumentos necesarios para explayar sus ideas. Esto lo impuls\u00f3 a asistir en 2013 a un festival de m\u00fasica Sufi en Rajasthan, India, lugar en el que encontr\u00f3 una concepci\u00f3n ritual de la m\u00fasica radicalmente diferente de la que \u00e9l ejerc\u00eda profesionalmente<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Poco tiempo despu\u00e9s logr\u00f3 ponerse en contacto con Ben Tzur en Israel, quien le increp\u00f3 la idea de concebir la m\u00fasica por capas, por <em>ragas, <\/em>y no por acordes. Adem\u00e1s, recalc\u00f3 c\u00f3mo la comunidad de Rajasthan le ense\u00f1\u00f3 a componer m\u00fasica Qawwali, m\u00fasica devota tradicional del sur de Asia, durante m\u00e1s de diez a\u00f1os. Este encuentro con tanpuras y dholaks descrest\u00f3 al curioso m\u00fasico ingl\u00e9s y \u00e9ste humildemente se dej\u00f3 abducir por su filosof\u00eda art\u00edstica.<\/p>\n<p>Algunos meses m\u00e1s adelante, Greenwood invit\u00f3 a Ben Tzur y compa\u00f1\u00eda a participar en Southbank Alchemy, un reconocido festival aut\u00f3ctono en Inglaterra. Todos se presentaron el 17 de mayo de 2014 junto a algunos percusionistas de Rajasthan. Esta primera exposici\u00f3n en Occidente dej\u00f3 maravillado a todos sus testigos, quienes deseaban conocer m\u00e1s de este llamativo proyecto. Sin embargo, ninguno quer\u00eda que el clamor los afiebrara y pausaron moment\u00e1neamente su intromisi\u00f3n cultural. No obstante, acordaron encontrarse en febrero de 2015 en el Fuerte Mehrangarh, una preservada fortaleza del siglo XV, para grabar un \u00e1lbum colaborativo de la mano de The Rajasthan Express, un colectivo de m\u00fasicos amigos de Ben Tzur. Ante eso, Greenwood tambi\u00e9n se arm\u00f3 de un grupo de colegas para embarcarse en este revigorizante proyecto, entre ellos Nigel Godrich, el reconocido productor de todos los \u00e1lbumes de Radiohead y de los proyectos solistas de sus integrantes. Anderson tambi\u00e9n fue invitado a documentar este proceso creativo, tal vez a manera de agradecimiento por toda la exposici\u00f3n medi\u00e1tica que ha hecho de la obra de Greenwood. Sin pensarlo dos veces, busc\u00f3 financiaci\u00f3n por parte de su productora Ghoulardi Films y se uni\u00f3 a ese distintivo equipo de trabajo mientras sus seguidores asum\u00edan que se encontraba reposando de la gira promocional de <em>Inherent Vice<\/em>.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5125\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_4.png\" alt=\"\" width=\"923\" height=\"520\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_4.png 923w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_4-300x169.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_4-768x433.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 923px) 100vw, 923px\" \/><\/p>\n<p><em>Junun<\/em> (tanto el \u00e1lbum colaborativo como el documental hom\u00f3nimo) es el resultado de esta secreta uni\u00f3n de fuerzas creativas. A lo largo de sus 54 minutos, Anderson y su equipo de trabajo registraron el arduo ritual en el que se sumergieron los diecinueve integrantes de la megabanda. Si bien es un documental sustancialmente minimalista que no se interesa por replicar los <em>trademarks <\/em>de las otras obras del talentoso director, este filme captura emotivamente la atm\u00f3sfera que colm\u00f3 de sentido a este proyecto. A pesar de la poca cantidad de intercambios verbales (no hay m\u00e1s de seis en todo el documental), Anderson permite que la m\u00fasica fluya para que \u00e9sta entre en di\u00e1logo con la sensibilidad del espectador.<\/p>\n<p>Como ya se coment\u00f3, las grabaciones audiovisuales ocuparon un mes de trabajo y el equipo se instal\u00f3 en las diferentes habitaciones del majestuoso Fuerte Mehrangarh, cedido amablemente por Gaj Singh II, Maharaja<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> de Jodhpur (regi\u00f3n en la cual se encuentra la fortaleza). No obstante, es en el estudio central (el cual ocupa una modesta pero equipada sala) donde ocurrir\u00e1n la mayor\u00eda de interacciones. Anderson, mesurado con sus recursos de grabaci\u00f3n, es consciente de esto y por eso crea a lo largo de toda su grabaci\u00f3n una notable dualidad entre los interiores y exteriores de esta fortaleza: hacia adentro se detecta una atm\u00f3sfera opaca y herm\u00e9tica; hacia afuera, una iluminada e infinita. Esto, m\u00e1s all\u00e1 de su significaci\u00f3n po\u00e9tica, refleja el eje central de la producci\u00f3n musical y, por consiguiente, de la filosof\u00eda de estos artistas: la b\u00fasqueda de la iluminaci\u00f3n. La vastedad del castillo y del pueblo que lo rodea hace pensar inevitablemente en <em>Junun <\/em>como una especie de Decamer\u00f3n en el que los artistas est\u00e1n resguardados de la realidad de la poblaci\u00f3n hindi para elevarse sobre el vulgo. Si se pensaba que Ben Tzur y Greenwood ser\u00edan los protagonistas de este documental, con el paso de los minutos el espectador se percata que es una fuerza significativamente mayor la que dirige esta <em>mis en sc\u00e8ne<\/em>.<\/p>\n<p>En las pocas entrevistas capturadas en el filme los m\u00fasicos le cuentan a Anderson que, as\u00ed haya escasez de ba\u00f1os y duchas, la luz nunca puede faltar en sus vidas. Esto cobra un sentido sarc\u00e1stico al inicio de las grabaciones puesto que el equipo de producci\u00f3n se queda corto de electricidad. Sin embargo, escenas e interludios posteriores complementan la progresi\u00f3n de este proyecto y la iluminaci\u00f3n que emerge a partir de sus composiciones. Otro de los entrevistados resalta algo evidente pero que no se puede olvidar: en la India hay infinitud de idiomas y dioses; los seres humanos, ante eso, deben encontrar c\u00f3mo traducir esa amplitud para s\u00ed mismos. Es eso lo que buscan Shye Ben Tzur al componer en hebreo, hindi y urdu y hacerse entender. Es eso lo que busca The Rajasthan Express al honrar r\u00fasticamente su tradici\u00f3n y sus corrientes musicales. Es eso lo que busca Jonny Greenwood: reconocer su peque\u00f1ez para encontrarse dentro de esa inmensidad.<\/p>\n<p>La mayor parte del documental transcurre entre montajes que acompa\u00f1an las diferentes canciones que surgen a lo largo de este proyecto creativo. Algunos de ellos son directos, sobre todo \u201cJulus\u201d, el contundente plano-secuencia que de entrada marca el ritmo del filme. Anderson no deja nada a la imaginaci\u00f3n, pues en una sola toma captura a todos los integrantes de la banda para que sus espectadores se familiaricen con ellos lo antes posible. En las canciones posteriores el acompa\u00f1amiento visual es m\u00e1s amigable, pues en ellas se intercalan las sesiones de grabaci\u00f3n con la cotidianidad de Jodhpur: los ni\u00f1os que recorren la ciudad, las motos, los militares y esa aridez clim\u00e1tica con la que se suele identificar a la India. Dentro de ellas se destaca el seguimiento a uno de los arreglistas, el cual pretende afinar su harmonio, y se retrata la labor artesanal con la cual sincronizan estos instrumentos a la perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5126\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_5.png\" alt=\"\" width=\"923\" height=\"519\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_5.png 923w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_5-300x169.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_5-768x432.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 923px) 100vw, 923px\" \/><\/p>\n<p>Para volver al componente musical, es asombroso el compromiso con el que cada uno de los m\u00fasicos de Rajasthan se empodera del estudio de grabaci\u00f3n. Greenwood, quien supuestamente es el m\u00e1s experimentado de todos, se mantiene al margen tanto en las composiciones como en las grabaciones, as\u00ed el sonido de su guitarra sea inconfundible. \u00c9l, destacado por su desinhibici\u00f3n histri\u00f3nica cuando interpreta sus instrumentos, es reservado y se mantiene encorvado cada vez que la c\u00e1mara lo enfoca. Lo mismo ocurre con Ben Tzur, quien pr\u00e1cticamente elude el lente de Anderson. Estos dos, los supuestos l\u00edderes del proyecto, s\u00f3lo se comunican con sus instrumentos. En cambio, todos los otros m\u00fasicos evidencian una enorme alegr\u00eda cada vez que Anderson se acerca a ellos; basta con ver las interpretaciones de \u201cAllah Eloim\u201d, \u201cRoked\u201d y \u201cChala Vahi Des\u201d o las escenas en las que van a comprar sus vestimentas para acercarse al sentido que la m\u00fasica evoca en cada uno de ellos.<\/p>\n<p>Su entusiasmo es entendible ya que aprovechan estas escasas oportunidades para hablar de c\u00f3mo Dios\/los dioses se manifiestan en todo momento, desde la cuerda de sus instrumentos hasta un palo de mango. Uno de los entrevistados se\u00f1ala que cree en la tradici\u00f3n Manganiyar, el cual le permite abrirse a una multiplicidad de creencias siempre y cuando cumplan con un prop\u00f3sito ritual. Una vez m\u00e1s, los procesos de grabaci\u00f3n para ellos se definen entre los que saben arreglar la luz y los que no. No en vano, tal como lo relata Greenwood en una entrevista posterior al estreno del filme, cada uno de ellos continuaba interpretando su instrumento cada vez que el equipo hac\u00eda una pausa, algo impensable en su tradici\u00f3n inglesa.<\/p>\n<p>De acuerdo con las notas internas del \u00e1lbum, <em>Junun <\/em>significa \u201cla locura del amor\u201d. \u00c9ste es un t\u00edtulo perfecto para este proyecto audiovisual: la visita de Greenwood no es una en la que pretenda imponer su innegable talento. \u00c9l es simplemente un contenedor, dispuesto a ser colmado por el amor evocado por estos apasionados int\u00e9rpretes. El documental en esa l\u00ednea es acertado: si su gesti\u00f3n publicitaria es la raz\u00f3n principal por la cual la m\u00fasica de Ben Tzur y de The Rajasthan Express ha llegado a los o\u00eddos de este hemisferio, Greenwood es un <em>faux pas <\/em>efectivo para que los mel\u00f3manos occidentales se encuentren con un deleite lejano y as\u00ed todos \u2013tanto el m\u00fasico ingl\u00e9s como los oyentes del \u00e1lbum- se renueven de la mano.<\/p>\n<p>Vale reiterar la dualidad interior\/exterior que habita en <em>Junun<\/em>: las palomas y la destellante iluminaci\u00f3n solar simbolizan la libertad a la que se puede aspirar una vez se agrieten las paredes de los individuos que habitan la fortaleza, infinitudes que ni siquiera el lente de un dron puede trazar. Tal como ocurre en el \u00faltimo instante del documental, la finalizaci\u00f3n del \u00e1lbum y su sentimiento de gratitud (\u201cModeh\u201d) es la invitaci\u00f3n para salir del nuevo al mundo con una mirada m\u00e1s amena y, si se puede decirlo, pura.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5127\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_6.png\" alt=\"\" width=\"923\" height=\"520\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_6.png 923w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_6-300x169.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_6-768x433.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 923px) 100vw, 923px\" \/><\/p>\n<p>La edici\u00f3n del documental tom\u00f3 algunos meses, pues todo el equipo quer\u00eda mantener el secreto hasta que la obra estuviera finalizada por completo. Mientras tanto, Anderson se mantuvo ocupado filmando \u201cSapokankian\u201d, el primer video promocional de <em>Divers<\/em>, el \u00e1lbum m\u00e1s reciente de su amiga Joanna Newsom (quien, si lo recuerdan, interpreta a Sortil\u00e8ge, la \u201cnarradora\u201d de <em>Inherent Vice<\/em>). Adem\u00e1s, durante un tiempo se rumor\u00f3 que planeaba una producci\u00f3n de <em>Pinocchio <\/em>de la mano de su amigo de infancia Robert Downey Jr., lo cual qued\u00f3 apenas en un esbozo. Sin embargo, el 21 de agosto de ese a\u00f1o el Festival de Cine de Nueva York devel\u00f3 el pacto al incluir a <em>Junun <\/em>dentro de su portafolio de filmes. Esta noticia tom\u00f3 por sorpresa al mundo y se program\u00f3 que el 8 de octubre se proyectar\u00eda por primera vez. Adem\u00e1s, este filme recibi\u00f3 una notable campa\u00f1a de difusi\u00f3n: una vez finalizara este estreno, el servicio de streaming MUBI la habilitar\u00eda para ser vista desde cualquier computador. Al d\u00eda de hoy. s\u00f3lo puede conseguirse a trav\u00e9s de iTunes y en streaming.<\/p>\n<p>El documental, a pesar del positivo consenso cr\u00edtico, ha pasado desapercibido por considerarse una <em>obra menor <\/em>de Anderson. A pesar de eso, si Greenwood no quer\u00eda sobreponerse sobre las composiciones de sus colegas, el director tampoco podr\u00eda sobrecargar t\u00e9cnicamente sus grabaciones. <em>Junun <\/em>sobresale por ser un acompa\u00f1ante adecuado a los logros musicales alcanzados por el enorme colectivo. Nadie quiere opacar al otro: todos van de la mano en busca de una iluminaci\u00f3n en conjunto. Incluso con este precepto, Anderson captura unas impecables im\u00e1genes tanto del espacio como de sus protagonistas. Es absurdo pensar que un filme es de baja categor\u00eda por no cumplir con unas expectativas filmogr\u00e1ficas. Por el contrario, es el mejor tributo que podr\u00eda brindarle a los m\u00fasicos de <em>Junun<\/em>: retratar sin reparos su fluidez creativa.<\/p>\n<p>Al inicio de este art\u00edculo se indicaba que han pasado cincuenta a\u00f1os desde que se cement\u00f3 la leyenda del George Harrison orientalista. La historia habr\u00e1 de evidenciar si esto mismo ocurrir\u00e1 con Jonny Greenwood y si ser\u00e1 recordado con tanta parsimonia por sus exploraciones sonoras. En 2016 lanz\u00f3 al mercado la \u00faltima producci\u00f3n de Radiohead, la cual no es ning\u00fan <em>Revolver <\/em>y francamente contiene pocos tintes de lo creado en <em>Junun<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><strong>[5]<\/strong><\/a><\/em>. Hasta el momento no se sabe con certeza hasta d\u00f3nde el viaje a India incidi\u00f3 en las decisiones que toma su banda creativamente. Lo mejor de esta historia es que este reconocimiento individual no es de su inter\u00e9s y esto, a su manera, hace de su historia una m\u00e1s humana, m\u00e1s sutil. El \u00e1lbum <em>Junun<\/em>, sin duda alguna, es una excelente obra que merece m\u00e1s atenci\u00f3n por su versatilidad y franqueza musical. Adem\u00e1s, Greenwood est\u00e1 m\u00e1s interesado en exponer mundialmente las convicciones de Ben Tzur y de The Rajasthan Express. Despu\u00e9s del estreno del filme, el colectivo ha ido de gira por varios reconocidos festivales e incluso han sido teloneros de Radiohead y tocado junto a Greenwood en varios de sus conciertos. Ellos, a su manera, han demostrado gratitud hacia su promotor en Occidente.<\/p>\n<p>El tiempo corroborar\u00e1 la magnitud del cambio en Greenwood. Por el momento, <em>Junun <\/em>es un notable regalo de Anderson para incentivar estas b\u00fasquedas por una m\u00fasica superior que se aleja de las exotizaciones publicitarias. Si algo queda claro es que el m\u00fasico ingl\u00e9s no busca acaparar fama a partir de Shye Ben Tzur y su equipo de Rajasthan. Por el contrario, todos los implicados buscan restablecer la luz en sus propias vidas. <em>Junun <\/em>es una prueba de que esto se puede alcanzar a partir de la m\u00fasica.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5128\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_7.png\" alt=\"\" width=\"923\" height=\"519\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_7.png 923w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_7-300x169.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/0622_ptanderson_7-768x432.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 923px) 100vw, 923px\" \/><\/p>\n<p>____________________<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> V\u00e9ase <em>A Hard Day\u2019s Night <\/em>de Richard Lester, una vomitiva experiencia que deber\u00eda ser catalogada como una pel\u00edcula de terror.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> La esposa de Greenwood, Sharona Katan, es una artista visual de ascendencia jud\u00eda.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> No en vano Rajasthan en hindavi (el idioma de aquella regi\u00f3n) significa \u201cTierra de reyes\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> \u201cGran emperador\u201d, en s\u00e1nscrito.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Tiendo a pensar que los nubarrones de <em>A Moon Shaped Pool <\/em>fueron marcados notablemente por la separaci\u00f3n y posterior muerte de Rachel Owen, expareja de Yorke, y por la muerte del padre de Godrich. Aun as\u00ed, los impredecibles arreglos de Greenwood en \u201cDaydreaming\u201d y \u201cTrue Love Waits\u201d son preciosos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el que ellos me conocen y yo los conozco a ellos Vamos hacia esa tierra, donde mi amado ser\u00e1 encontrado. Shye Ben Tzur, Jonny Greenwood and The Rajasthan Express &#8211; \u201cChala Vahi Des\u201d 1965 fue el a\u00f1o en el que se acu\u00f1\u00f3 el t\u00e9rmino raga rock para referirse a una particular corriente de la &hellip; <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2017\/06\/22\/paul-thomas-anderson-junun-2015\/\" class=\"more-link\">Continue reading <span class=\"screen-reader-text\">Paul Thomas Anderson: Junun (2015)<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":5129,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,8],"tags":[161,229,349,378,386,429,492,508,548,549,632],"class_list":["post-3896","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-clases-magistrales","tag-cine","tag-documental","tag-india","tag-jonny-greenwood","tag-junun","tag-musica","tag-oriente","tag-paul-thomas-anderson","tag-radiohead","tag-rajasthan","tag-the-beatles"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3896","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3896"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3896\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5783,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3896\/revisions\/5783"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5129"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3896"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3896"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3896"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}