{"id":3871,"date":"2017-02-02T16:57:16","date_gmt":"2017-02-02T21:57:16","guid":{"rendered":"http:\/\/filmigrana.com\/?p=3871"},"modified":"2022-08-27T19:12:16","modified_gmt":"2022-08-27T19:12:16","slug":"paul-thomas-anderson-inherent-vice-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2017\/02\/02\/paul-thomas-anderson-inherent-vice-2014\/","title":{"rendered":"Paul Thomas Anderson: Inherent Vice (2014)"},"content":{"rendered":"<p><strong>En el que necesitamos tu ayuda, Doc<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Doc went over and had a look at the manual on the desk. Titled <em>Golden Fang Procedures Handbook<\/em>, it was open to a chapter titled \u201cInterpersonal Situations.\u201d \u201cSection Eight-Hippies. Dealing with the Hippie is generally straightforward. His childlike nature will usually respond positively to drugs, sex and\/or rock and roll, although in which order these are to be deployed must depend on conditions specific to the moment\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Pynchon, T. (2014). <em>Inherent Vice<\/em>. Nueva York: Penguin. P. 170.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">-o-<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">DON: Who are these people?<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">JOY: They\u2019re friends. We\u2019re nomads together.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">DON: And what are you all doing here?<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">JOY: There\u2019s an open door policy.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Mad Men<\/em> &#8211; \u201cThe Jet Set\u201d<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5111\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_1.png\" alt=\"\" width=\"1275\" height=\"697\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_1.png 1275w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_1-300x164.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_1-768x420.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_1-1024x560.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1275px) 100vw, 1275px\" \/><\/p>\n<p>Durante el recuento de los acontecimientos que le permitieron a <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2015\/11\/09\/paul-thomas-anderson-the-master-2012\/\"><em>The Master<\/em><\/a> ser la inigualable realidad f\u00edlmica que conocemos hoy en d\u00eda, se se\u00f1alaron algunos episodios que pausaron laboralmente a Paul Thomas Anderson. Para el tema que nos interesa, es necesario remitirse a uno de esos par\u00e9ntesis: los meses previos al nacimiento de su hija Lucille. En julio de 2009 Anderson y su encinta compa\u00f1era sentimental Maya Rudolph se valieron de la c\u00e1lida temporada veraniega para instalarse en Gloucester, Massachusetts, un pueblo mar\u00edtimo y tur\u00edstico cuyos muelles han propiciado pel\u00edculas tales como <em>Manchester By the Sea <\/em>y <em>The Perfect Storm<\/em>. El director, como lo har\u00eda cualquier vacacionista, aprovech\u00f3 el viaje para estar junto a su familia, reposar, tomar el sol y leer junto al paisaje pesquero.<\/p>\n<p>Una de las obras con las que se equip\u00f3 era una copia de lectura avanzada<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> de la m\u00e1s reciente novela del reservado Thomas Pynchon, autor de las cl\u00e1sicas <em>Gravity\u2019s Rainbow <\/em>y <em>The Crying of Lot 49. <\/em>El recluso autor, tan caracter\u00edstico por su meticulosidad como por los extensos intervalos de publicaci\u00f3n entre sus obras (los cuales han superado los quince a\u00f1os), hab\u00eda reaparecido tres a\u00f1os atr\u00e1s con <em>Against the Day<\/em>, una exhaustiva narraci\u00f3n sobre la Primera Guerra Mundial. El anuncio de una novela a tan pocos a\u00f1os de distancia tom\u00f3 por sorpresa a sus seguidores m\u00e1s devotos y les permiti\u00f3 fantasear con una prometedora racha de \u00e1cida fecundidad escrituraria.<\/p>\n<p>Anderson, uno de esos adeptos, tuvo el privilegio de obtener la primicia pynchoniana un poco antes de su publicaci\u00f3n oficial (programada para agosto de 2009). Sin embargo, \u00e9ste no era un regalo totalmente desinteresado: Penguin, la editorial matriz de Pynchon, contemplaba con sensatez el potencial cinematogr\u00e1fico de dicha obra y buscaba a directores del rango de Anderson para entablar propuestas comerciales. Esto, sin duda alguna, adquiere mayor relevancia si se tiene en cuenta que esa misma empresa tambi\u00e9n es la propietaria del legado de Upton Sinclair, el autor de <em>Oil!<\/em> y de la cual el virtuoso director ya ha ofrecido <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2015\/03\/09\/paul-thomas-anderson-there-will-be-blood-2007\/\">un resultado<\/a> m\u00e1s que satisfactorio. Sumado a eso, en a\u00f1os anteriores Anderson hab\u00eda proyectado escribir un libreto sobre <em>Vineland<\/em>, otra novela menos recordada de Pynchon. Aunque \u00e9l mismo desech\u00f3 sus bocetos, la idea de adaptar al emblem\u00e1tico escritor segu\u00eda latente y esta nueva novela ser\u00eda una nueva oportunidad para redescubrir esas pulsiones.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5112\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_2.png\" alt=\"\" width=\"1275\" height=\"696\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_2.png 1275w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_2-300x164.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_2-768x419.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_2-1024x559.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1275px) 100vw, 1275px\" \/><\/p>\n<p>La novela en cuesti\u00f3n, <em>Inherent Vice<\/em>, es una elaborada broma y un deleite <em>sui generis<\/em>. Con ella Pynchon hace algo poco usual: combinar las mayores virtudes de la novelas de g\u00e9nero negro con los peculiares gajes de la d\u00e9cada de los sesenta. Su protagonista, Larry \u201cDoc\u201d Sportello, es un detective californiano cuya filantrop\u00eda es amenazada tanto por la ambici\u00f3n de sus investigaciones como por los distractores que ampl\u00edan su horizonte. Lo que comienza siendo un caso cualquiera (un seguimiento a un empresario para evitar que lo extorsionen) desemboca en una lucha contra carteles de droga, neonazis y dentistas. A pesar de las adversidades, las cuales lo llevan por espesos pasajes de Los \u00c1ngeles y Las Vegas, Doc mantiene intacta su filosof\u00eda de vida: resolver sus investigaciones sin perder la frescura. \u00c9l es un personaje con el que es f\u00e1cil simpatizar: carism\u00e1tico, astuto, distra\u00eddo y, ante todo, efectivo. Todo esto, por supuesto, es patrocinado por un incesante uso de calmantes, alucin\u00f3genos y gu\u00edas espirituales (tan imprescindibles en la vasta mayor\u00eda de personajes), los cuales divierten y a la vez contrarrestan la pesadez de la corrupci\u00f3n estatal e impunidad criminal que plaga a estas investigaciones.<\/p>\n<p>Hay un dicho que se\u00f1ala que si alguien se acuerda de los sesenta no pudo haber estado all\u00ed. Sin embargo, tambi\u00e9n sabemos que Pynchon la habit\u00f3 durante todo su apogeo. Por lo tanto, \u00bfpor qu\u00e9 este autor quiere evocar la esencia de un lugar y una \u00e9poca que por definici\u00f3n son amn\u00e9sicas? <em>Inherent Vice <\/em>es cautivadora al introducir a sus lectores en un pastiche del sue\u00f1o hippie en su m\u00e1s colorida expresi\u00f3n. Seguramente Pynchon escribi\u00f3 m\u00e1s de la mano de sus ofuscados recuerdos que de una investigaci\u00f3n rigurosa y he all\u00ed su grandeza: para los sesenta importa m\u00e1s una perspectiva que un registro factual. Por eso me gusta creer que la novela fue escrita para aquellos que no pudieron estar all\u00ed y que desean saborear c\u00f3mo debi\u00f3 sentirse tanto \u00e9xtasis y exceso acumulado en un mismo tiempo y espacio. En otras palabras: lectores como nosotros (j\u00f3venes en su gran mayor\u00eda, o al menos eso intuyo) somos los descendientes directos de aquellos esp\u00edritus que sobrevivieron a esa d\u00e9cada y cargamos en nuestros sue\u00f1os con el ideal de sus depravaciones.<\/p>\n<p>En una posterior entrevista a Vice, Anderson sostuvo que Pynchon obliga a poner un aviso de \u201cNo molestar\u201d mientras se le lee. Indudablemente da cuenta de sus palabras: devor\u00f3 sus m\u00e1s de 350 p\u00e1ginas en tan s\u00f3lo dos d\u00edas. La remembranza de la promesa hippie, la ambientaci\u00f3n de su amada California, la agresividad narrativa y, sobre todo, la vasta cantidad de hilos narrativos (tan caracter\u00edsticos de la obra de Pynchon) atraparon al cineasta, quien aprovech\u00f3 su embriaguez lectora y esboz\u00f3 c\u00f3mo podr\u00eda plasmar tal vastedad de historias en la pantalla grande sin insultar al respetado novelista. Sin embargo, tal ejercicio lo desencantaba por la dificultad misma de la narraci\u00f3n y por temor a hacer un mal trabajo. Adem\u00e1s, de entrada asum\u00eda que ning\u00fan estudio grande apostar\u00eda por un guion tan dif\u00edcil de plasmar. El reto era prometedor pero parec\u00eda imposible incluso idealizarlo; no en vano nadie antes que Anderson, ni siquiera \u00e9l mismo, hab\u00eda logrado siquiera hacer una propuesta de adaptaci\u00f3n sensata.<\/p>\n<p>Para mantener su cordura, contrast\u00f3 su tormenta de ideas con la materializaci\u00f3n de un filme al que muchos le auguraron un rotundo fracaso pero que la historia cinematogr\u00e1fica ha acogido como una de sus cr\u00edas contempor\u00e1neas m\u00e1s adoradas: <em>The Big Lebowski<\/em>. La fugaz y on\u00edrica obra de los hermanos Coen (la cual se asemeja a sus hermanas espirituales <em>Fargo<\/em>, <em>Barton Fink<\/em> y <em>Burn After Reading<\/em>, entre otras) es uno de los mejores ejemplos que demuestran que una pel\u00edcula puede entrelazar multitudinarios acontecimientos y personajes arbitrarios sin fracasar en el intento. Adem\u00e1s, Anderson tambi\u00e9n ha comprobado ser un maestro de la escritura de guiones ambiciosos: no hay que olvidar que una de las virtudes de <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2015\/02\/16\/paul-thomas-anderson-magnolia-1999\/\"><em>Magnolia<\/em><\/a> es su poder de sugesti\u00f3n ante su vastedad narrativa.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5113\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_3.png\" alt=\"\" width=\"1274\" height=\"690\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_3.png 1274w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_3-300x162.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_3-768x416.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_3-1024x555.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1274px) 100vw, 1274px\" \/><\/p>\n<p>Las intenciones del guionista, por lo tanto, eran plausibles y prontamente Penguin y la CAA (Creative Artists Agency) con bombos y platillos prometieron durante el lanzamiento oficial de la novela que prontamente la llevar\u00edan a los cinemas m\u00e1s cercanos. Aunque diversos compromisos alejaron la inmediatez de su realizaci\u00f3n, se firm\u00f3 un pacto silencioso entre las agencias y Anderson. Mientras tanto, el director disfrutar\u00eda durante unos d\u00edas m\u00e1s de la agraciada brisa de Massachusetts a la espera de tomar las riendas de la adaptaci\u00f3n cuando el tiempo lo exigiese.<\/p>\n<p>M\u00e1s de un a\u00f1o despu\u00e9s, en diciembre de 2010, un conflicto de intereses le permiti\u00f3 que Anderson anunciara oficialmente su participaci\u00f3n en la tan esperada adaptaci\u00f3n de <em>Inherent Vice<\/em>. En los meses anteriores hab\u00eda trabajado arduamente en el gui\u00f3n de <em>The Master<\/em> y, como ya sabemos, cierta campa\u00f1a de desprecio detuvo su iniciativa por unos cuantos meses. Esa bofetada lo redirigi\u00f3 inmediatamente hacia la novela de Pynchon y, a pesar de no ser su prioridad, se alegr\u00f3 por los resultados iniciales. En la propuesta comercial primaria Penguin afirm\u00f3 que el mismo Pynchon estaba de acuerdo con que Anderson se encargara de tal proeza, se confirm\u00f3 la elaboraci\u00f3n de una primera versi\u00f3n del guion y se plante\u00f3 que Robert Downey Jr. protagonizara el filme, lo cual aparentemente asegurar\u00eda un triunfo tanto comercial como cr\u00edtico. Esto entusiasm\u00f3 al director ya que \u00e9l y Downey Jr. comparten un curioso lazo: sus padres fueron amigos muy cercanos y todos se conoc\u00edan desde j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Todo parec\u00eda indicar que <em>Inherent Vice <\/em>estar\u00eda m\u00e1s pr\u00f3ximo de lo que se esperaba. No obstante, en febrero de 2011 la inesperada mecenas Megan Ellison y su productora Annapurna intercedieron en las funciones de Anderson y aplazaron la producci\u00f3n de este filme por un par de a\u00f1os. <em>The Master <\/em>era la prioridad contractual y hasta que no la finalizara Ellison no le permitir\u00eda a Anderson continuar con <em>Inherent Vice<\/em>. Tanto tiempo dilatado le permitir\u00eda al director apropiarse m\u00e1s de la novela de Pynchon y, eventualmente, resurgir con un resultado m\u00e1s elaborado.<\/p>\n<p>Cuatro meses despu\u00e9s del estreno de <em>The Master<\/em>, es decir, en enero de 2013, Anderson anunci\u00f3 que era el momento adecuado para retomar su postergado proyecto pynchoniano. Aunque para entonces Annapurna ya no estaba anclada al proyecto (optaron por las taquilleras <em>American Hustle <\/em>y <em>Her<\/em>), IAC Films y Ghoulardi Film Company (su propia productora) se encargaron de su financiaci\u00f3n. Inicialmente se report\u00f3 que Downey Jr. segu\u00eda adscrito al proyecto y que Charlize Theron parec\u00eda interesada en el mismo. Sin embargo, pocos d\u00edas despu\u00e9s ambos rumores fueron desmentidos y, para alegr\u00eda de muchos, se confirm\u00f3 que Joaquin Phoenix se apoderar\u00eda del papel protag\u00f3nico. La buena conexi\u00f3n que entablaron durante las grabaciones de <em>The Master <\/em>convenci\u00f3 a Anderson de trabajar con el prodigioso actor una vez m\u00e1s<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>La producci\u00f3n del filme fue confirmada en abril de ese mismo a\u00f1o y programada desde mayo hasta agosto. Durante esos meses Anderson recuper\u00f3 a su cinemat\u00f3grafo predilecto Robert Elswit, quien \u00fanicamente no hab\u00eda participado en <em>The Master<\/em>, y se consagr\u00f3 a reunir su nuevo equipo de trabajo lo m\u00e1s pronto posible que no tuviera nada que envidiarle a <em>Magnolia <\/em>o a <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2015\/02\/15\/paul-thomas-anderson-boogie-nights-1997\/\"><em>Boogie Nights<\/em><\/a>. Josh Brolin, Owen Wilson, Benicio Del Toro y Reese Witherspoon<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> confirmaron prontamente su participaci\u00f3n apenas unos d\u00edas despu\u00e9s del anuncio de rodaje. Durante las semanas subsecuentes se adhirieron Martin Short, Eric Roberts, Michael K. Williams, Martin Dew (quien tambi\u00e9n hab\u00eda tenido un peque\u00f1o papel en <em>The Master<\/em> como uno de los miembros de La Causa) y la aclamada cantante Joannna Newsom en su debut actoral, entre muchos otros. Incluso habr\u00eda espacio para que Anderson le otorgara un peque\u00f1o cameo a su amada Maya Rudolph. Tambi\u00e9n se rumor\u00f3 que Pynchon aparecer\u00eda en el filme como un extra que nadie, evidentemente, podr\u00eda descifrar (su \u00faltima fotograf\u00eda data de 1955). Si bien esto ni se ha confirmado o negado con rotundidad, es un buen detalle decorativo tanto para la futura promoci\u00f3n del filme como para la leyenda que rodea al indescifrable novelista. Por \u00faltimo, hubo dos grandes anuncios: la primera, la hasta entonces desconocida Katherine Waterston (cuyo papel m\u00e1s protag\u00f3nico era un peque\u00f1o rol en <em>Michael Clayton<\/em>) interpretar\u00eda a Shasta Fay, uno de los roles centrales de la obra; la segunda, el escudero andersoniano Philip Seymour Hoffman, a quien muchos esperaban en alg\u00fan rol representativo, no tendr\u00eda cabida en el proyecto.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5114\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_4.png\" alt=\"\" width=\"1276\" height=\"697\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_4.png 1276w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_4-300x164.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_4-768x420.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_4-1024x559.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1276px) 100vw, 1276px\" \/><\/p>\n<p>Esta alineaci\u00f3n de estrellas se asent\u00f3 durante cuatro meses en algunas ic\u00f3nicas locaciones californianas. El proceso de grabaci\u00f3n fue fiel al estilo narrativo de la novela, es decir, tan libre y ca\u00f3ticamente controlado como fuera posible. Anderson le daba pocas indicaciones a los actores y ellos ten\u00edan la opci\u00f3n de interpretar sus roles como quisieran. Phoenix, el m\u00e1s veterano del reparto (en t\u00e9rminos de conocer c\u00f3mo era trabajar bajo el lente de Anderson), sab\u00eda que aquella era la \u00fanica manera de hacer adecuadamente el trabajo: sin mostrar preocupaci\u00f3n alguna por la aparente ausencia de direccionamiento. Otros menos expertos tales como Brolin y Waterston se extra\u00f1aban de los planes de Anderson y, si bien estaban fascinados con el director, tambi\u00e9n sent\u00edan la desordenada atm\u00f3sfera an\u00e1loga a la novela misma. Al final todos confiaban en los dotes de Anderson en la sala de edici\u00f3n y sab\u00edan que el resultado ser\u00eda el mejor posible. En agosto de 2013, tal como estaba programado, las grabaciones finalizaron sin mayores contratiempos.<\/p>\n<p>La posproducci\u00f3n del filme fue pausada. El profesionalismo de Anderson y su equipo les imped\u00eda cometer alg\u00fan irreparable error y por eso se tomaron su trabajo con mesura. Adem\u00e1s, la repentina muerte de Hoffman a principios de 2014 golpe\u00f3 duramente a Anderson durante algunas semanas<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> y frustr\u00f3 a quienes esperaban una nueva alianza creativa entre ambos pares art\u00edsticos. Por esa raz\u00f3n el siguiente gran anuncio corri\u00f3 por cuenta de Jonny Greenwood en febrero de 2014, casi seis meses despu\u00e9s de haber finalizado las grabaciones, al confirmar su participaci\u00f3n en los arreglos musicales del filme. Esta vez no s\u00f3lo brindar\u00eda composiciones originales tal como hizo para <em>There Will Be Blood <\/em>y <em>The Master<\/em> sino que compilar\u00eda una serie de piezas acordes con la \u00e9poca. Aunque no son los \u00e9xitos esperados (seguramente muchos esperaban desgastadas canciones de The Rolling Stones o de Jefferson Airplane), son elecciones apropiadas que equilibran lo conocido (Neil Young, Can, Sam Cooke) con olvidadas viejas glorias (The Tornados, Kyu Sakamoto, The Cascades). Adem\u00e1s, Greenwood incluy\u00f3 una variaci\u00f3n de \u201cSpooks\u201d, uno de los cortes m\u00e1s ocultos de Radiohead. Al igual que en los casos anteriores, el compositor brit\u00e1nico hizo un ejemplar trabajo (es especial con todas las variaciones de la instrumental \u201cShasta\u201d) y la banda sonora de <em>Inherent Vice<\/em>, fuera de complementar arm\u00f3nicamente al filme, es un agradable recorrido por la m\u00fasica popular y alternativa de los sesenta.<\/p>\n<p>Todo estaba alineado y, a pesar de que la posproducci\u00f3n fue mayor a lo esperado (m\u00e1s de un a\u00f1o, la cual super\u00f3 incluso a la de <em>The Master<\/em>), el resultado promet\u00eda ser triunfante. La uni\u00f3n de todas esas leyendas bajo una misma obra manten\u00eda en vilo al p\u00fablico tanto del director como del novelista. En septiembre se apaciguaron las ansias y el primer tr\u00e1iler oficial fue divulgado. Sumado a eso, se anunci\u00f3 que en el marco del Festival de Cine de Nueva York (en octubre de 2014) se proyectar\u00eda por primera vez ante una comunidad de expertos y despu\u00e9s continuar\u00eda por un circuito de cert\u00e1menes. Sus primeras exhibiciones fueron acogidas gratamente y en poco tiempo recibi\u00f3 una un\u00e1nime aprobaci\u00f3n cr\u00edtica. En pocos meses se convertir\u00eda, sin lugar a dudas, en un filme de culto contempor\u00e1neo. Las razones, como lo vieron y ver\u00e1n sus seguidores, son f\u00e1cilmente distinguibles.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5115\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_5.png\" alt=\"\" width=\"1276\" height=\"696\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_5.png 1276w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_5-300x164.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_5-768x419.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_5-1024x559.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1276px) 100vw, 1276px\" \/><\/p>\n<p>El firmamento narrativo es asentado por la m\u00edstica Sortil\u00e8ge (Newsom), quien relatar\u00e1 los acontecimientos y advertir\u00e1 sus peligros como si fuera un distante or\u00e1culo grecolatino. La juvenil Shasta Fay Hepworth (Waterston) aparece espont\u00e1neamente en el apartamento de Doc (Phoenix), quien no oculta la sorpresa de reencontrarse con aquella exnovia a quien no ha podido olvidar. Su reaparici\u00f3n tiene un \u00fanico prop\u00f3sito: ella est\u00e1 involucrada sentimentalmente con el magnate Mickey Wolfmann (Roberts) y teme que su esposa Sloane (Serena Scott Thomas) y su amante Riggs (Andrew Simpsons) se aprovechen de su romance para extorsionarlo e internarlo en un hospital psiqui\u00e1trico. A pesar de reciente falta de comunicaci\u00f3n, Doc recurre a su profesionalismo detectivesco y decide ayudarla; a fin de cuentas \u00e9l es la \u00fanica persona que conoce Shasta que por lo menos no se inyecta hero\u00edna.<\/p>\n<p>Varias de sus fuentes le confirman a Doc que Wolfmann es un reconocido mujeriego cuyo imperio se consolida en la construcci\u00f3n de edificios residenciales. Curiosamente, el teniente Christian \u201cBigfoot\u201d Bjornsen (Brolin), quien matonea a Doc y a cualquier hippie ante la falta de una tarea m\u00e1s importante, participa en los comerciales de su m\u00e1s reciente proyecto arquitect\u00f3nico: Channel View Estates. Adem\u00e1s, los guardaespaldas de Wolfmann pertenecen a la Hermandad Aria, algo contradictorio si se tiene en cuenta que el apoderado constructor es de origen jud\u00edo. Como si no fuera poco, al d\u00eda siguiente Tariq Khalil (Williams), un miembro de la Familia Guerrillera Negra, aparece en la oficina de Doc y le solicita que busque a Glen Charlock, uno de los susodichos guardaespaldas bajo el pretexto de que le debe dinero. Los acontecimientos subsecuentes rasgu\u00f1ar\u00edan a\u00fan m\u00e1s estos sospechosos v\u00ednculos y, tal como lo recuerda Sortil\u00e8ge, la lozan\u00eda de Doc le impide reconocer la cantidad de fuerzas externas que est\u00e1n conspirando en su contra.<\/p>\n<p>En el momento en el que Doc pretende interrogar a Glen (en una sexualizada sala de masajes), es atacado por un desconocido; cuando despierta, descubre que el buscado guardaespaldas yace muerto a su lado y que Bigfoot lo ha incriminado. Adem\u00e1s, el teniente le revela que tanto Wolfmann como Shasta han desaparecido y que a Doc le imputar\u00e1n los cargos por todas estas extra\u00f1as coincidencias. Auque su descuidado abogado Sauncho (Del Toro) lo libera, Doc sabe que la investigaci\u00f3n ser\u00e1 diligente y que ahora una desconocida red de delincuentes lo tiene en la mira. Tres encuentros adicionales agrietar\u00edan aun m\u00e1s su investigaci\u00f3n: en primer lugar, la heroin\u00f3mana en remisi\u00f3n Hope Harlingen (Jena Malone) acude a sus servicios puesto que cree que su esposo Coy, a quien se le dio por muerto por una sobredosis, en realidad est\u00e1 en la fuga y en peligro; despu\u00e9s, una de las masajistas que le imput\u00f3 la muerte de Charlock (Hong Chau) se disculpa por el montaje criminal y le dice que se cuide del <em>colmillo dorado <\/em>(<em>Golden Fang<\/em>); por \u00faltimo; tal como lo supuso Hope, Coy (Wilson) est\u00e1 vivo y \u00e9l, quien sol\u00eda ser un saxofonista para una banda de surf rock, ahora es un agente encubierto para el FBI que necesita de Doc para que cuide de Hope y de su hija Amethyst a cambio de informaci\u00f3n sobre el paradero de Wolfmann.<\/p>\n<p>El filme, para este entonces, ha planteado cerca de cuatro o cinco misterios en menos de un cuarto de su duraci\u00f3n. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n Wolfmann y Shasta? \u00bfPor qu\u00e9 Charlock est\u00e1 muerto? \u00bfQu\u00e9 pretende el FBI con Coy? \u00bfEs acaso el Golden Fang un barco o una red de dentistas de la cual Doc tiene vagos recuerdos? \u00bfQu\u00e9 hay detr\u00e1s de Channel View Estates? Las apuestas son grandes y el rollo en las latas de cine no parece suficiente para que Doc resuelva todo ese entramado con prudencia. Sin embargo, Doc decide (moment\u00e1neamente) contra sus adicciones y se al\u00eda (moment\u00e1neamente) tanto con Bigfoot como con la fiscal Penny (Witherspoon) para averiguar c\u00f3mo otros cr\u00edmenes sin resolver se conectan con el presente de Shasta y sus alrededores. El lodo es espeso y el tiempo es limitado para que el insolente detective encuentre todas las llaves.<\/p>\n<p>Tal como ocurre con la novela misma, <em>Inherent Vice <\/em>puede abrumar por su extensi\u00f3n y abundante cantidad de personajes. Sin embargo, esto no es un impedimento para disfrutarla: simplemente hay que estar un poco m\u00e1s concentrados de lo normal para no perder de vista las historias principales y los desquiciados nombres aut\u00f3ctonos. Anderson hizo un excelente trabajo al adaptar la gran mayor\u00eda de los relatos centrales de la novela y lograr estamparlas en el celuloide para exigirle atenci\u00f3n y risas a su p\u00fablico. Por supuesto que algunos fervorosos lectores de la novela pueden quedar desconcertados ante la ampliaci\u00f3n del protagonismo de varios personajes (Shasta y Sortil\u00e8ge, principalmente), la omisi\u00f3n de unos cuantos (Trillium Fortnight, la novia de Puck, y Fabian Fazzo, el administrador de un casino, por ejemplo) y la elipsis de uno de los acontecimientos m\u00e1s relevantes: la b\u00fasqueda de Mickey en Las Vegas y su subsecuente abducci\u00f3n por parte del FBI. Empero, el guionista agarr\u00f3 las mejores historias (una enorme mayor\u00eda, vale la claraci\u00f3n) y las represent\u00f3 con fidelidad para alcanzar algo mucho m\u00e1s admirable: traducir el lenguaje literario de Pynchon a la pantalla grande. Esto es aun m\u00e1s heroico si se tiene en cuenta que la est\u00e9tica misma del filme es indiscutiblemente andersoniana: tanto el novelista como el director demostraron ser hermanos espirituales de generaciones paralelas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5116\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_6.png\" alt=\"\" width=\"1276\" height=\"694\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_6.png 1276w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_6-300x163.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_6-768x418.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_6-1024x557.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1276px) 100vw, 1276px\" \/><\/p>\n<p>Ahora bien, hay una mirada seria, incluso inspiradora, que merece ser reconocida dentro de tanta abundancia. Una de las lecturas subrepticias del filme (y de la novela) devela que Doc, dentro de todos sus abusos, es el menos enfermizo de todos los pintorescos personajes al ser la representaci\u00f3n de un ideal en decadencia. \u00c9l, en su rol protag\u00f3nico, asume la responsabilidad de limpiar y ajustar todo el libertinaje de aquellos que actuaron sin pensar en las consecuencias de lo que ellos cre\u00edan que significaba <em>libertad<\/em>. Para eso ayuda a todos los que lo necesitan sin importar su origen (polic\u00edas, abogados, extremistas afroamericanos o fugitivos) y busca la manera (si bien no suele ser la m\u00e1s \u00f3ptima) de resolver sus m\u00faltiples investigaciones lo m\u00e1s pac\u00edficamente posible. No obstante, entre m\u00e1s indaga a quienes los rodea, m\u00e1s encuentra a personas solitarias, miserables y sumisas. <em>Inherent Vice <\/em>exalta el consumo de drogas, la falta de respeto a la autoridad y el sexo casual. Sin embargo, tambi\u00e9n admite que la independencia es una ilusi\u00f3n en la que el desasosiego es un trasfondo que invita a evadir el mundo emp\u00edrico y que bajo el sol californiano se ocultan almas en pena. Este c\u00edrculo vicioso, caracter\u00edstico del hipismo, es la representaci\u00f3n de una reaccionaria \u00e9poca que agoniza por las promesas que no pudieron cumplir; no en vano la obra transcurre en 1970, justo en <em>el final de una era<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><strong>[5]<\/strong><\/a><\/em>.<\/p>\n<p>A pesar de eso, esto no era excusa para no entusiasmarse, incluso puede llegar a ser divertido. <em>Inherent Vice <\/em>es una apolog\u00eda a los vicios extramorales, as\u00ed suene tautol\u00f3gico. Si bien los vicios inherentes son espacios de ambig\u00fcedad al llegar al fondo de un asunto (tal como lo menciona Sauncho), los habitantes de los sesenta encontraron la manera de llenarlos con un super\u00e1vit de hach\u00eds, sexo desinteresado y LSD. Ni Doc ni sus colegas son pesimistas; pueden parecer derrotados pero siempre sabr\u00e1n que hay un camino facilista para evitar cargar con la angustia de la existencia. Todos ellos son los marginados californianos que por sus excesos sobrevivieron para imponerse como \u00edconos culturales; qui\u00e9n creer\u00eda que en el exceso habr\u00edan de hallar un reconocimiento imbatible. Incluso en su mejor lectura Doc y Wolfmann son s\u00edmbolos de dos aristas de una misma postura reaccionaria: el rechazo al mundo material los har\u00e1 ser despreciados por el vulgo pero a su vez los enaltecer\u00e1 como h\u00e9roes discretos. Puede que al final del filme poco haya cambiado y que el final oscile entre lo l\u00e1nguido y lo herm\u00e9tico; sin embargo, la paradoja se construye en que la ejemplaridad de Doc debe ser olvidada para ser comprendida. De nuevo: si se quiere entender los sesenta, es necesario no recordar c\u00f3mo fueron.<\/p>\n<p>Entre diciembre de 2014 y febrero de 2015 <em>Inherent Vice <\/em>lleg\u00f3 a las salas de cine de todo-mundo. Aunque no fue recibida por numerosos espectadores (s\u00f3lo recaud\u00f3 14.7 millones de d\u00f3lares contrario a su presupuesto de 20 millones, el golpe financiero m\u00e1s bajo de su carrera), se convirti\u00f3 r\u00e1pidamente en un filme de culto. Logr\u00f3 dos nominaciones a los premios \u00d3scar (que palidecieron ante otras dos azucaradas obras) y una a los Globos de Oro por cuenta del trabajo de Phoenix. Sin embargo, apenas han pasado unos cuantos a\u00f1os y lentamente ha encontrado su espacio entre las listas de los grandes hitos cinematogr\u00e1ficos de este siglo.<\/p>\n<p>Si bien hasta la fecha es el filme m\u00e1s dif\u00edcil de digerir de toda la obra de Anderson, tambi\u00e9n es uno de sus m\u00e1s necesarios y regenerativos. Anderson canaliz\u00f3 el idioma de otro artista, algo que nunca antes hab\u00eda implementado con tanta firmeza. Adem\u00e1s, el resultado es un regreso a sus obras m\u00e1s abultadas pero tambi\u00e9n un avance hacia una narrativa m\u00e1s purificadora. Por eso mismo unos meses m\u00e1s adelante, despu\u00e9s de finalizar el tour promocional, huir\u00eda a India con Greenwood para refugiarse en un fuerte sagrado en el que s\u00f3lo estar\u00eda acompa\u00f1ado de m\u00fasica oriental. Tal como lo indica la novela, la vida es como un disco: basta con que cambie el ritmo y el universo se ubicar\u00e1 en una canci\u00f3n diferente. A veces es necesario salirse de s\u00ed mismo y, en el caso de Anderson y de Doc, esto es lo m\u00e1s cercano que pueden estar de su propia libertad.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5117\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_7.png\" alt=\"\" width=\"1366\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_7.png 1366w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_7-300x169.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_7-768x432.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/0202_ptanderson_7-1024x576.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1366px) 100vw, 1366px\" \/><\/p>\n<p>____________<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Una prueba de impresi\u00f3n promocional de una obra pr\u00f3xima a publicarse.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Varios a\u00f1os despu\u00e9s Downey Jr. asegur\u00f3 que el tiempo muerto le pas\u00f3 una mala jugada ya que siempre estuvo interesado en interpretar a Doc pero que para entonces su edad era poco conveniente para encarnar al jovial detective. A pesar de eso ambos conservan en la actualidad la hereditaria amistad con la cual crecieron.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Hay que recordar que Witherspoon no pudo participar en <em>The Master<\/em> por obligaciones contractuales en las que el tiempo le hab\u00eda jugado una mala pasada. Esta vez no estaba dispuesta a dejar que ocurriera lo mismo.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Su cercan\u00eda a Philip Seymour Hoffman era tan estrecha que Anderson tuvo la enorme responsabilidad de declamar el elogio f\u00fanebre frente a los m\u00e1s de 400 asistentes de la ceremonia privada. Los que lo escucharon aseguraron que su honesto tributo retratar\u00f3 algunos fragmentos de su arm\u00f3nica camarader\u00eda y amistad.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> La \u00faltima temporada de <em>Man Men <\/em>se titula as\u00ed. Vale aclarar que tanto <em>Inherent Vice <\/em>como el galardonado drama son dos excelentes estudios sobre un mismo cuestionamiento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el que necesitamos tu ayuda, Doc Doc went over and had a look at the manual on the desk. Titled Golden Fang Procedures Handbook, it was open to a chapter titled \u201cInterpersonal Situations.\u201d \u201cSection Eight-Hippies. Dealing with the Hippie is generally straightforward. His childlike nature will usually respond positively to drugs, sex and\/or rock &hellip; <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2017\/02\/02\/paul-thomas-anderson-inherent-vice-2014\/\" class=\"more-link\">Continue reading <span class=\"screen-reader-text\">Paul Thomas Anderson: Inherent Vice (2014)<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":5118,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,8],"tags":[29,51,161,176,233,331,369,416,429,466,490,508,550,639],"class_list":["post-3871","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-clases-magistrales","tag-29","tag-60s","tag-cine","tag-comedia","tag-drogas","tag-hippies","tag-joaquin-phoenix","tag-mad-men","tag-musica","tag-neonazi","tag-opinion","tag-paul-thomas-anderson","tag-reese-witherspoon","tag-thomas-pynchon"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3871","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3871"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3871\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5774,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3871\/revisions\/5774"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5118"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3871"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3871"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3871"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}