{"id":3774,"date":"2016-10-16T22:50:37","date_gmt":"2016-10-17T03:50:37","guid":{"rendered":"http:\/\/filmigrana.com\/?p=3774"},"modified":"2022-11-16T23:13:33","modified_gmt":"2022-11-16T23:13:33","slug":"rachel-talalay-ghost-in-the-machine-1993","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2016\/10\/16\/rachel-talalay-ghost-in-the-machine-1993\/","title":{"rendered":"Rachel Talalay: Ghost In The Machine (1993)"},"content":{"rendered":"<p><u><\/u>\u201cEl vicio es contrario a la virtud, como se ha dicho. Pero las virtudes no las tenemos por naturaleza (no son innatas), sino que son causadas por infusi\u00f3n o por el ejercicio habitual, como hemos dicho. Luego los vicios no son contra la naturaleza.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Santo Tom\u00e1s de Aquino en <em>Summa Theologiae <\/em>(1265\u20131274),\u00a0Primera Parte de la Segunda Parte, Cuesti\u00f3n 71<\/p>\n<p>\u201cI found a sex program!\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Josh Munroe en <em>Ghost In The Machine<\/em><\/p>\n<p>No creo que los placeres de la procrastinaci\u00f3n sean ning\u00fan misterio para quienes deambulan el oc\u00e9ano cibern\u00e9tico d\u00eda tras d\u00eda, en busca de una carnada sanguinolenta que los arrastre de un lado al otro de la internet, siempre entretenida, accesible, inagotable. \u00bfC\u00f3mo llegaron a este lugar, por ejemplo? \u00bfA este art\u00edculo? \u00bfFue a trav\u00e9s de una imagen que activ\u00f3 alg\u00fan recuerdo de su infancia tard\u00eda, quiz\u00e1s reprimida<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, por razones que veremos m\u00e1s adelante? \u00bfO fue una inmersi\u00f3n ciega en un buscador masivo, una sumatoria de palabras y caracteres cuyo resultado algor\u00edtmico fue lo ac\u00e1 presente? \u00bfO quiz\u00e1s fue el mal olor de esta caneca abierta la que estimul\u00f3 su curiosidad, como quien camina por los pasillos de pescader\u00edas buscando tripas negruzcas, hinchadas? \u00bfQui\u00e9n har\u00eda tal cosa? \u00bfPor qu\u00e9 existe esto?<\/p>\n<p>Frecuentemente nos remontamos al origen de las cosas cuando nos parecen inexplicables, cuando el tiempo y el polvo las han petrificado de tal forma que ya las encontramos irresolubles. Antes \u00edbamos a la biblioteca y busc\u00e1bamos en enormes tomos con lomo en cuero rojo, explicando en castellano antiguo qu\u00e9 significa cada cosa. Ahora nos sentamos frente a una pantalla luminosa, donde tenemos una fuente insondable de conocimiento, pero cuya principal actividad, si no su objetivo, consiste en desviarnos de aquella consulta original. \u00bfNo es este el punto en el cual la procrastinaci\u00f3n se torna peligrosa, cuando pasa de simplemente distraernos de aquello que nos es m\u00e1s importante en la vida a <u>ser<\/u> lo m\u00e1s importante en nuestra vida? Esta pregunta alumbra esquinas filosas: Primero, \u00bfqu\u00e9 es lo que es m\u00e1s importante en la vida? \u00bfLa seguridad monetaria, la compenetraci\u00f3n emocional, el legado que dejamos a quienes nos suceden, el hedonismo? Muchos de los constructos ideales de lo que una vida deber\u00eda ser est\u00e1n nublados por la estructura social que los impone en primer lugar, mediante un bombardeo publicitario y medi\u00e1tico que martilla impulsos moralistas, consumistas y con frecuencia inalcanzables. Segundo, \u00bfno es la procrastinaci\u00f3n la destilaci\u00f3n m\u00e1s pura de la existencia? \u00bfNo es el constante aplazamiento de las responsabilidades lo que constituye la vida misma? \u00bfNo es el divertimiento un contrapeso necesario a las acciones m\u00e1s puntuales como comer, dormir, matar, desear a la mujer del pr\u00f3jimo y traicionar a la patria?<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4807 aligncenter\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/oct16_racheltalalay_1.jpg\" alt=\"\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/oct16_racheltalalay_1.jpg 720w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/oct16_racheltalalay_1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/p>\n<p>Todas estas generalizaciones son verdaderamente irresponsables (de hecho llevo aplazando este art\u00edculo meses), y como generalizaciones obstruyen los beneficios innegables de una red de informaci\u00f3n dispuesta para todos los seres humanos. S\u00ed, la internet subraya las peores tendencias de los hombres: su cobard\u00eda violenta cuando se oculta en el anonimato, sus tendencias mis\u00f3ginas y misantr\u00f3picas, su fetichismo sexual incontrolable al servicio de una industria explotadora y reductiva, su construcci\u00f3n narcisista y eg\u00f3latra de una imagen propia enaltecida y sesgada. Pero tambi\u00e9n da voz a TODOS los individuos que quieren ser o\u00eddos, muchos de los cuales tienen cosas verdaderamente valiosas que decir, en forma de denuncias, ensayos, s\u00e1tiras, creaciones art\u00edsticas, incoherencias emotivas, notas suicidas.<\/p>\n<p>Tomemos como ejemplo lo siguiente: en junio del 2013, el estadounidense Edward Snowden filtr\u00f3 desde una habitaci\u00f3n de hotel en Hong Kong miles de documentos clasificados de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) donde revelaba al p\u00fablico mundial las invasivas pol\u00edticas de vigilancia electr\u00f3nica del gobierno estadounidense, en las cuales un oficial calificado pod\u00eda leer, escuchar y ver todo aquello que virtualmente quisiera del ciudadano promedio, bajo la idea de que \u00e9ste pod\u00eda ser una amenaza para la seguridad de la naci\u00f3n. Dicho evento, acompa\u00f1ado de varios otros delatores a nivel mundial, infundi\u00f3 temor en los gobiernos, y el t\u00e9rmino <em>ciberterrorismo<\/em>, de facto una estupidez ling\u00fc\u00edstica, naci\u00f3 como un Coco abstracto<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> para asustar a los individuos comunes, cuyas infidelidades y deseos secretos pod\u00edan ser descubiertos por adolescentes y sus computadoras en cualquier momento, cuando en realidad lo que ten\u00eda mayor riesgo de ser expuesto eran los secretos nacionales de quienes les gobiernan, mucho m\u00e1s peligrosos, indescifrables y temibles tanto en su lenguaje como en su motivaci\u00f3n. Cr\u00e9ase lo que se crea sobre Snowden y los dem\u00e1s <em>whistleblowers<\/em>, hay algo innegable en sus acciones: Estos individuos ten\u00edan algo importante que decir.<\/p>\n<p>\u201cYou give us Ticketron and bank machines, but then we get some sort of Big Brother who keeps a record of everytime you sneeze\u2026 I\u2019ll tell you: paranoia is underrated.\u201d<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4808 aligncenter\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/oct16_racheltalalay_2.jpg\" alt=\"\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/oct16_racheltalalay_2.jpg 720w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/oct16_racheltalalay_2-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/p>\n<p>Resulta bastante ir\u00f3nico que el mismo mensaje de vigilancia gubernamental no-regulada que caus\u00f3 a Edward Snowden el exilio de su pa\u00eds natal hubiera sido revelado en los 90s por decenas de atroces tecno-thrillers, uno de los cuales es el t\u00f3pico de este escrito. El inexplicable y verdaderamente demente <em>Ghost In The Machine<\/em> sigue a Terry Munroe (Karen Allen) y a su irritante y precoz hijo Josh (Wil Hornef), quienes luego de encontrarse por accidente a Karl Hochman (Ted Marcoux), el \u2018Asesino en Serie de la Libreta de Tel\u00e9fonos\u2019 (<em>The Address Book Killer<\/em> originalmente<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>), deben lidiar con su espectro electr\u00f3nico una vez \u00e9ste muere en un accidente (\u00bfsuicidio?) automovil\u00edstico en una lluviosa autopista. \u00bfC\u00f3mo puede ocurrir tal cosa? Bueno, Hochman es rescatado moribundo de la humeante pila de metal que antes era su carro y, tras ser llevado a un hospital donde los m\u00e9dicos deciden hacerle una resonancia magn\u00e9tica en medio de una tormenta el\u00e9ctrica, un rayo fr\u00ede los circuitos de la cl\u00ednica y le electrocuta hasta matarle, pero no sin antes dejar que su alma se fugue de cuerpo<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> y se refugie en las ondas electr\u00f3nicas y cibern\u00e9ticas de la ciudad de Cleveland, el mism\u00edsimo infierno en la tierra estadounidense.<\/p>\n<p>Pronto Hochman est\u00e1 amedrentando a la inconspicua y constantemente estresada madre soltera, as\u00ed como a la peque\u00f1a mierda que es su hijo, desfalc\u00e1ndoles, enviando al trabajo de ella sugestiva ropa interior con notas amenazantes, venci\u00e9ndoles en juegos de realidad virtual y matando a sus conocidos en formas sorprendentemente creativas y grotescas. Es por esto que Terry, sin poder dar una explicaci\u00f3n racional o sobrenatural a su extendida y contagiosa racha de p\u00e9sima suerte (quien diablos podr\u00eda explicar una muerte v\u00eda microondas seguida de una v\u00eda secador de manos), solicita la ayuda del c\u00e9lebre hacker Bram Walker<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> (Chris Mulkey), haciendo la doble y poco deseable tarea de inter\u00e9s rom\u00e1ntico y <em>comic relief<\/em>. La uni\u00f3n de los Munroe y Walker finalmente cementa el tr\u00edo poco convencional y vagamente definido de h\u00e9roes que se enfrentar\u00e1n a la versi\u00f3n tecnol\u00f3gica de Hochman en el desenlace, dejando atr\u00e1s el resto de estereotipos que aparecieron de cuando en cuando a trav\u00e9s del metraje f\u00edlmico: la h\u00edper-sexuada (y probablemente menor de edad) ni\u00f1era, el joven amigo negro, el jefe viejo y lascivo, la madre elitista y despreocupada, etc\u00e9tera, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4809 aligncenter\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/oct16_racheltalalay_3.jpg\" alt=\"\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/oct16_racheltalalay_3.jpg 720w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/oct16_racheltalalay_3-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/p>\n<p>Un tercio final sin ning\u00fan tipo de motivaci\u00f3n o impulso es tan solo una de las desconcertantes decisiones tomadas en el gui\u00f3n escrito por William Davies y William Osborne, (tambi\u00e9n responsables de <em>Twins<\/em> (1988) y <em>Stop! Or My Mom Will Shoot <\/em>(1992), respectivos veh\u00edculos c\u00f3micos de las estrellas de acci\u00f3n Arnold Schwarzenegger y Sylvester Stallone) quienes en ning\u00fan momento parecen tener control ni convicci\u00f3n sobre lo que el esquizofr\u00e9nico filme deber\u00eda ser. <em>Ghost In The Machine <\/em>inicia como un lineal y bastante protocolario thriller sobre un asesino en serie (al parecer modelado por el \u00e9xito de filmes <em>The Stepfather<\/em> y <em>The Silence Of The Lambs)<\/em>, seguido de una breve visita al drama familiar, explorando la incre\u00edblemente delgada relaci\u00f3n entre los miembros del clan Munroe, y luego asent\u00e1ndose por largo rato en una serie de incre\u00edblemente elaboradas secuencias de acci\u00f3n (o secuencias de homicidio, en realidad) que funcionan como el eslab\u00f3n perdido entre la saga completa de <em>Final Destination<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><strong>[6]<\/strong><\/a><\/em> y las m\u00e1quinas de Rude Goldberg, si \u00e9ste fuera un psic\u00f3pata y no un ingeniero (aunque probablemente era un psic\u00f3pata, no nos enga\u00f1emos). Dicha mezcolanza de g\u00e9neros no solo es convulsiva, sino que adem\u00e1s no tiene ning\u00fan tipo de l\u00f3gica dram\u00e1tica: las primeras dos partes son completamente inservibles, y a pesar de querer crear v\u00ednculos emocionales con los horribles personajes, sus intenciones originales son hundidas por escritura mediocre<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> y terribles actuaciones.<\/p>\n<p>Esto no nos impide divertirnos durante gran parte del filme, tanto por su completamente descontrolada chifladura como por su esfuerzo descomunal en masacrar a sus levemente esbozados personajes secundarios de formas verdaderamente horripilantes e impredecibles. Sin darse cuenta, la pel\u00edcula cambia el foco de inter\u00e9s de lo que normalmente vamos a recibir en las salas de cine (una historia, una conexi\u00f3n emotiva, una meditaci\u00f3n sobre la vida) y lo ubica de lleno en el deseo titilante de recibir una dosis de violencia, inicialmente reteniendo y negando las im\u00e1genes que pedimos pero constantemente construyendo hacia el inevitable y cruel deceso de personas que no conocemos.<\/p>\n<p>Aquel es un claro sobre-an\u00e1lisis de un filme al cual, hay que otorgarle, su falta de pretensi\u00f3n es admirable. <em>Ghost In The Machine <\/em>puede no saber qu\u00e9 diablos es, pero sabe tambi\u00e9n muy bien qu\u00e9 no es. Aquello es gracias a la confiada mano estil\u00edstica de Rachel Talalay, quien en este momento paga por sus pecados del pasado dirigiendo cap\u00edtulos de <em>Dr. Who<\/em> (s\u00ed existe un peor destino para las almas del audiovisual, no puedo concebirlo). Talalay hace uso frecuente de angulaciones extra\u00f1as y c\u00e1maras subjetivas, iluminaciones inexplicables e inmersiones digitales datadas, derrochando toda posible gota de energ\u00eda y opci\u00f3n creativa en un proyecto que lo necesita gravemente. En su hiperactividad fotogr\u00e1fica la directora resulta siendo igualmente\u00a0prof\u00e9tica del estilo visual de la era de la internet, nunca concentrado con nada espec\u00edfico y constantemente bombardeando a sus h\u00edper-estimulados espectadores con impulsos y alertas brillantes y coloridas (la reciente <em>Nerve<\/em>, dirigida este a\u00f1o por Ariel Schulman y Herny Joost, es un ejemplar id\u00f3neo para ilustrar dicho d\u00e9ficit de atenci\u00f3n y probablemente sea el tema de un futuro art\u00edculo de esta p\u00e1gina).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4810 aligncenter\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/oct16_racheltalalay_4.jpg\" alt=\"\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/oct16_racheltalalay_4.jpg 720w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/oct16_racheltalalay_4-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/p>\n<p>Pero mientras Talalay puede ser una mujer claramente capacitada para crear im\u00e1genes memorables, su trabajo como directora de actores deja much\u00edsimo que desear<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>: trabajando con un ecl\u00e9ctico grupo de actores de car\u00e1cter, es evidente que ninguno de estos se hallaba particularmente interesado en el proyecto, m\u00e1s all\u00e1 de recibir un cheque y algo de notoriedad (hoy en d\u00eda infamia). Karen Allen est\u00e1 perpetuamente preocupada, y ese es b\u00e1sicamente el rango de su actuaci\u00f3n (su cabellera corta y pelirroja tambi\u00e9n le hace perturbadoramente parecida a Eric Stoltz). Chris Mulkey recita one-liners humor\u00edsticos y mordaces, pero su golpeada expresi\u00f3n natural da a entender que lo hace con dolor y agobio m\u00e1s que con confianza. Wil Hornef era un ni\u00f1o, y no es su culpa que su personaje sea un privilegiado y grosero mocoso que adem\u00e1s tiene serios y confusos tonos de apropiaci\u00f3n racial afroamericana, pero su rostro arrogante, su corte de pelo, su gorra de medio lado y su vestimenta estrafalaria le suma a la indeseable galer\u00eda de infantes noventeros supuestamente-irreverentes-pero-en-realidad-creados-por-unos-<a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=AySXu8x-RnA\">ejecutivos-de-marketing<\/a>. Ni siquiera la siempre confiable Jessica Walter sale bien librada, aqu\u00ed en una especie de ensayo y error para la futura Lucille Bluth pero sin su fant\u00e1stica <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?feature=player_detailpage&amp;v=ilsAhoHCnY4#t=32\">risa<\/a> o <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=0EW_tlvW4aI\">sentido del humor<\/a>.<\/p>\n<p>A pesar de todas sus particularidades, el filme no parece tener una opini\u00f3n muy formada sobre el impacto de la internet sobre sus usuarios o la vida moderna m\u00e1s all\u00e1 de la paranoia intensa que en alg\u00fan momento enuncia Terry. <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2011\/08\/01\/nora-ephron-youve-got-mail-1998\/\">Filmes<\/a> <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2011\/09\/19\/barry-levinson-disclosure-1994\/\">previamente<\/a> <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2011\/12\/28\/irwin-winkler-the-net-1995\/\">rese\u00f1ados<\/a> en este lugar ten\u00edan perspectivas mucho m\u00e1s \u00fanicas, aunque extraviadas, de los poderes y placeres de la red, mientras que <em>Ghost In The Machine<\/em> est\u00e1 demasiado preocupado con malabarear las decenas de bolas que escoge tener en el aire simult\u00e1neamente. Sin embargo, como una primera (o cuarta) re-inmersi\u00f3n en las arenas movedizas de la tecnolog\u00eda noventera, la pel\u00edcula cumple su prop\u00f3sito: alg\u00fan d\u00eda desear\u00eda saber cual es, exactamente, pero probablemente solo en mi lecho moribundo lo descubra.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-4811\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/oct16_racheltalalay_5.jpg\" alt=\"\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/oct16_racheltalalay_5.jpg 720w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/oct16_racheltalalay_5-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/p>\n<p>______________________<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Mi primera memoria de esta pel\u00edcula se remonta a dicho periodo, y solo recordaba vagamente una escena en la cual un hombre se prend\u00eda en llamas tras usar un secador de manos de un ba\u00f1o.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> V\u00e9ase tambi\u00e9n \u201ccastro-chavismo\u201d, \u201cnarcoterrorismo\u201d, \u201cideolog\u00eda de g\u00e9nero\u201d, \u201cislamismo radical\u201d, entre otros.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> En toda la historia de los Estados Unidos hasta el momento ning\u00fan asesino en serie ha ostentado dicho <a href=\"http:\/\/www.crimezzz.net\/serial_killer_statistics\/nicknames_name.htm\">apodo<\/a> ni su modus operandi, robar libretas telef\u00f3nicas y matar en orden a quienes aparezcan en una p\u00e1gina al azar, a menos que dicho MO se interprete como una variaci\u00f3n de la ideada por Franklin Clarke en <em>The A.B.C. Murders<\/em> (1936) de Agatha Christie.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> El t\u00edtulo del filme y esta secuencia en particular funcionan como un dudoso (y bastante malintencionado, en caso de ser intencional) homenaje al concepto acu\u00f1ado y desarrollado por el fil\u00f3sofo brit\u00e1nico Gilbert Ryle en su obra <em>The Concept Of Mind<\/em> (1949), donde refut\u00f3 decididamente las creencias b\u00e1sicas del dualismo Cartesiano, puntualmente la existencia de una dualidad mente-cuerpo. Ryle argumentaba que la idea de que la mente pudiera sobrevivir al cuerpo no solo era descaradamente absurda, sino que adem\u00e1s part\u00eda de un error de l\u00f3gica al intentar apilar cuerpo y mente en una misma categor\u00eda, complementario el uno del otro. No obstante, dicho concepto fue retomado en 1967 por Arthur Koestler en su libro <em>The Ghost in the Machine<\/em>, (1967) cuya premisa central era la carrera sin frenos de la humanidad hacia la destrucci\u00f3n, algo que seg\u00fan el periodista h\u00fangaro-brit\u00e1nico era inevitable dado que la evoluci\u00f3n cerebral del hombre nunca erradic\u00f3 sus impulsos primales. Koestler probablemente habr\u00eda disfrutado de esta pel\u00edcula, de no haber muerto una d\u00e9cada antes de su estreno.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Walker probablemente deber\u00eda estar en la c\u00e1rcel tras infiltrar y hackear el IRS, no trabajando en una empresa gen\u00e9rica de software en Ohio.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Saga que si deciden enfrentar, tiene una sorprendentemente s\u00f3lida tercera <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=EaF2vEVTqKE\">entrega<\/a>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> No creo que exista ning\u00fan otro tipo de creaci\u00f3n en la tierra tan absurdamente obsesionada con la importancia de las libretas telef\u00f3nicas en la vida de las personas.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> La producci\u00f3n no le hizo ning\u00fan favor a la joven realizadora, quien hasta ese momento solo hab\u00eda dirigido la sexta parte de la saga de Freddy Krueger, <em>Freddy\u2019s Dead: The Final Chapter<\/em> (1991), oblig\u00e1ndole a filmar m\u00faltiples escenas de los actores reaccionando a una pantalla verde. Dichas reacciones var\u00edan de ligeramente sorprendidas a completamente inexpresivas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEl vicio es contrario a la virtud, como se ha dicho. Pero las virtudes no las tenemos por naturaleza (no son innatas), sino que son causadas por infusi\u00f3n o por el ejercicio habitual, como hemos dicho. Luego los vicios no son contra la naturaleza.\u201d Santo Tom\u00e1s de Aquino en Summa Theologiae (1265\u20131274),\u00a0Primera Parte de la &hellip; <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2016\/10\/16\/rachel-talalay-ghost-in-the-machine-1993\/\" class=\"more-link\">Continue reading <span class=\"screen-reader-text\">Rachel Talalay: Ghost In The Machine (1993)<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":4806,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,26],"tags":[54,215,285,306,341,353,388,452,545],"class_list":["post-3774","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-whats-your-pleasure-mr-cotton","tag-90s","tag-depravaciones","tag-filosofia","tag-ghost-in-the-machine","tag-horror","tag-internet","tag-karen-allen","tag-muerte","tag-rachel-talalay"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3774","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3774"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3774\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6266,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3774\/revisions\/6266"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4806"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3774"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3774"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3774"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}