{"id":3538,"date":"2015-11-09T16:33:41","date_gmt":"2015-11-09T21:33:41","guid":{"rendered":"http:\/\/filmigrana.com\/?p=3538"},"modified":"2022-08-27T18:30:47","modified_gmt":"2022-08-27T18:30:47","slug":"paul-thomas-anderson-the-master-2012","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2015\/11\/09\/paul-thomas-anderson-the-master-2012\/","title":{"rendered":"Paul Thomas Anderson: The Master (2012)"},"content":{"rendered":"<p><strong>En el que respondemos la siguiente serie de preguntas sin parpadear<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u201cFrom the most ancient times to the present, in the crudest primitive tribe or the most magnificently ornamented civilization, Man has found himself in a state of awed helplessness when confronted by the phenomena of strange illnesses or aberrations. His desperation in his efforts to treat the individual has been but slightly altered during his entire history and, until this twentieth century passed midterm, the percentages of his alleviations, in terms of individual mental derangements, compared evenly with the successes of the shamans confronted with the same problems. According to a modern writer, the single advance of psychotherapy was clean quarters for the madman. In terms of brutality in treatment of the insane, the methods of the shaman or Bedlam have been far exceeded by the \u201ccivilized\u201d techniques of destroying nerve tissues with the violence of shock and surgery \u2013treatments which were not warranted by the results obtained and which would not have been tolerated in the meanest primitive society, since they reduce the victim to mere zombyism, destroying most of his personality and ambition and leaving him nothing more than a manageable animal. Far from an indictment of the practices of the \u201cneurosurgeon\u201d and the ice pick which he trusts and twists into insane minds, they are brought forth only to demonstrate the depths of desperation Man can reach when confronted with the seemingly unsolvable problem of deranged minds\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Hubbard, L. (2000), \u201cBook One: The Goal of Man\u201d en <em>Dianetics: The Modern Science of Mental Health, <\/em>Los \u00c1ngeles, Bridge, p. 10.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">&#8220;Come and join us.<br \/>\nLeave your worries for a while, they\u2019ll still be there when you get back.<br \/>\nAnd your memories are not invited.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Palabras de Lancaster a Freddie durante su primer encuentro<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5091\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_1.png\" alt=\"\" width=\"1279\" height=\"678\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_1.png 1279w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_1-300x159.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_1-768x407.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_1-1024x543.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1279px) 100vw, 1279px\" \/><\/p>\n<p>En 1943 el halc\u00f3n malt\u00e9s John Huston detuvo su emergente carrera como cineasta para prestar sus servicios durante cierta gran guerra y se incorpor\u00f3 al Servicio de Comunicaciones del Ej\u00e9rcito Estadounidense (U.S. Army Signal Corps) con la instrucci\u00f3n de realizar una serie de filmes propagand\u00edsticos que levantaran el \u00e1nimo de todas las tropas aliadas. El reci\u00e9n nombrado \u201ccapit\u00e1n de la armada\u201d aprovech\u00f3 su cargo para acceder a archivos restringidos y alimentar su base de datos audiovisual. Empero, el malestar del conflicto y, en especial, el contacto directo con soldados activos produjeron un efecto inverso en el patriota Huston, quien se vio obligado a desertar sus ideales laborales y en cambio produjo documentales con fines antib\u00e9licos que desenmascaran algunos aspectos desconocidos de la guerra. El director trabaj\u00f3 sutilmente (a riesgo de ser juzgado en corte marcial) y por fortuna sus primeros dos documentales &#8211;<em>Report of the Aleutians <\/em>(1943) y <em>The Battle of San Pietro <\/em>(1945)- vieron la luz del d\u00eda con la aprobaci\u00f3n de sus superiores. Adem\u00e1s, sus denuncias coincidieron con el final de la guerra y Huston fue ascendido a Mayor por una c\u00fapula militar contagiada por el naciente esp\u00edritu de paz. Sin embargo, el director -a\u00fan impactado por el trabajo de archivo adquirido- produjo un tercer y \u00faltimo documental: el inc\u00f3modo <em>Let There Be Light <\/em>de 1946\/1948. Esta censurada, destruida, pirateada y recuperada (en 1981) obra fue la carta de renuncia de Huston, quien unos meses m\u00e1s adelante se retirar\u00eda del ej\u00e9rcito, ir\u00f3nicamente, despu\u00e9s de recibir la Legi\u00f3n al m\u00e9rito y a la v\u00edspera de la producci\u00f3n de <em>The Treasure of the Sierra Madre<\/em>, filme que lo consolidar\u00eda popularmente como un director norteamericano imprescindible.<\/p>\n<p>En <em>PMF 5019<\/em> -c\u00f3digo militar otorgado a este documental- Huston registr\u00f3 los diferentes procesos de reparaci\u00f3n emocional a los que fueron sometidos algunos soldados despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial al padecer crisis neuropsiqui\u00e1tricas agudas. El filme inicia con una aseveraci\u00f3n sensata: el 20% de los soldados norteamericanos sufre trastornos enraizados a su participaci\u00f3n militar. Por lo tanto, estos pacientes deben residir temporalmente en algunos hospitales para someterse a terapias y procesos que contrapesen la violencia de sus memorias activas. Un denominado grupo de expertos gu\u00eda a estos pacientes durante el doloroso desahogo psiqui\u00e1trico y, a lo largo de una hora, los espectadores son part\u00edcipes de las historias narradas por estos testigos de bombardeos, masacres y mutilaciones. La fragilidad de los pacientes es atrapante y, si se deja de lado el retoque hollywoodense con el que Huston film\u00f3 su obra, su denuncia es asertiva: cuando un individuo ha desbordado sus puntos de quiebre ante distintas fuentes de presi\u00f3n nunca podr\u00e1 recomponerse; sumado a esto, desde una perspectiva sanitaria, su reincorporaci\u00f3n a la sociedad, aunque posible, ser\u00e1 dolorosa.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5092\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_2.png\" alt=\"\" width=\"1280\" height=\"680\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_2.png 1280w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_2-300x159.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_2-768x408.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_2-1024x544.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/p>\n<p>Este corto documental es citado frecuentemente por Paul Thomas Anderson cuando le preguntan cu\u00e1les fueron sus puntos de referencia al crear el filme en el que se centrar\u00e1 este art\u00edculo. Su influencia en nuestro <em>auteur <\/em>es evidente, incluso necesaria; este documental no s\u00f3lo se incluye en el DVD\/Blu-ray de <em>The Master <\/em>sino que plantea una inquietud que trasciende cualquier plano cinematogr\u00e1fico, incluso art\u00edstico: \u00bfc\u00f3mo un individuo sustituye sus puntos de quiebre cuando \u00e9stos se desbordan?<\/p>\n<p>En todos sus filmes anteriores, como se ha corroborado en esta serie de art\u00edculos, Anderson concibi\u00f3 polos a tierra que focalizaran a sus protagonistas. Estos polos, inevitablemente, son vicios y de una u otra forma son aceptados o rechazados por los espectadores de estos filmes. Incluso Daniel Plainview, quien pareciera no tener l\u00edmites, sabe que su polo a tierra es su codicia transpolada en un monopolio comercial. Sin embargo, a partir de la admiraci\u00f3n de Anderson por la obra de Huston (y de otras fuentes, las cuales abordaremos en contadas l\u00edneas) el libretista expone a un hombre desnudo moderno, un hombre que se debilita al priorizar su pobreza espiritual sobre su fuerza de trabajo. La inquietud la despliega a partir de una ley propia de la f\u00edsica: cuando dos fuerzas entran en contacto y a menos de que posean la misma magnitud la m\u00e1s potente rechazar\u00e1 y desplazar\u00e1 a la m\u00e1s d\u00e9bil. Esta es la historia del breve encuentro entre Freddie y Lancaster, dos seres humanos con m\u00e1scaras de titanes. <em>The Master<\/em>, ante todo, explica la miseria extramoral desde un individuo que desconoce c\u00f3mo acercarse apropiadamente a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5093\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_3.png\" alt=\"\" width=\"1280\" height=\"680\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_3.png 1280w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_3-300x159.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_3-768x408.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_3-1024x544.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/p>\n<p>Paul Thomas Anderson labr\u00f3 su propio mito a partir de victorias sopesadas por un mismo n\u00famero de tropiezos comerciales. No obstante, los acontecimientos que rodearon la complicada producci\u00f3n de <em>The Master<\/em> no tienen puntos de comparaci\u00f3n. El sendero a la consagraci\u00f3n, definitivamente, no es cualquier sendero de lozas amarillas y ni siquiera la popularizaci\u00f3n de Daniel Plainview le dar\u00eda un respiro a nuestra proeza cinematogr\u00e1fica.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la extensa gira promocional y de condecoraciones de <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2015\/03\/09\/paul-thomas-anderson-there-will-be-blood-2007\/\"><em>There Will Be Blood<\/em><\/a> Anderson dedic\u00f3 algunos meses a la crianza de su primog\u00e9nita Pearl y al cuidado de su esposa Maya Rudolf. Adem\u00e1s, en noviembre de 2009 su familia recibi\u00f3 a Lucille, su segunda hija. En esa temporada familiar Anderson se mantuvo al margen de su profesi\u00f3n y, aunque se rumor\u00f3 que escribi\u00f3 y dirigi\u00f3 un episodio de Saturday Night Live, no hay registro concreto alguno que pruebe lo contrario. No obstante, el sabor a triunfo de su exitoso filme de 2007 le dio la confianza suficiente para explorar su archivo mnemot\u00e9cnico y esbozar ideas que por cuestiones de tiempo y espacio (y dinero) no pudo desarrollar en su momento.<\/p>\n<p>Esta pausa no dur\u00f3 mucho y, para alegr\u00eda de sus m\u00e1s ac\u00e9rrimos fan\u00e1ticos, en diciembre 2 de dicho a\u00f1o el magaz\u00edn Variety anunci\u00f3 que Anderson se encontraba en el proceso de finalizaci\u00f3n de un nuevo libreto \u2013libreto que llevaba en mente desde hace varios a\u00f1os- en el que relatar\u00eda los or\u00edgenes de un nuevo culto religioso en 1952 a trav\u00e9s de la relaci\u00f3n entre su fundador (\u201cThe Master of Ceremonies\u201d) y Freddie, uno de sus disc\u00edpulos. Este proyecto, adem\u00e1s, contaba con el apoyo absoluto de su nueva casa matriz, Universal Studios<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, y de su <em>partner in crime<\/em> Philip Seymour Hoffman, a quien le otorgar\u00eda por primera vez un papel protag\u00f3nico. El aspecto m\u00e1s llamativo de este anuncio es que el tabloide expl\u00edcitamente advierte a sus lectores que no es ning\u00fan filme sobre alguna doctrina espec\u00edfica sino sobre c\u00f3mo la necesidad humana de creer en una entidad superior deviene en la creaci\u00f3n de un culto. El prometedor anuncio dispar\u00f3 una vez m\u00e1s la popularidad de Anderson y el p\u00fablico esperaba ansiosamente a que la producci\u00f3n iniciara. A la vez, algunos filisteos fueron informados de este anuncio y algunas conservadoras manos invisibles ejecutaron una indagaci\u00f3n p\u00fablica y privada acerca de las intenciones de Anderson.<\/p>\n<p>Mientras esta inquisici\u00f3n se equipaba con cheques rebotados, Anderson reescrib\u00eda parsimoniosamente el guion a partir de algunas recomendaciones de Hoffman, quien sugiri\u00f3 que el libreto deb\u00eda enfocarse m\u00e1s en el disc\u00edpulo que en el maestro. Finalmente en mayo de 2010 anunci\u00f3 p\u00fablicamente que la fase de preproducci\u00f3n hab\u00eda finalizado y que iniciar\u00eda grabaciones tan pronto el estudio diera luz verde. Adem\u00e1s, varios medios afirmaron que Jeremy Renner -el popular escudo humano de <em>The Hurt Locker<\/em>&#8211; encarnar\u00eda a Freddie y que la legalmente rubia Reese Witherspoon aceptar\u00eda el papel de la esposa del Maestro. La filmaci\u00f3n se program\u00f3 inicialmente para el mes de junio pero Universal la aplaz\u00f3 para agosto. No obstante, dicho mes fue de <em>standby <\/em>y el equipo de trabajo sospech\u00f3 que algo no andaba bien. Sus predicciones se confirmaron prontamente y en septiembre, para tristeza de muchos, Renner declar\u00f3 que el filme se pospuso indefinidamente debido al bloqueo de \u201cmuros que no pod\u00edan ser superados\u201d. La luz amarilla fue degradada a roja y Universal le pidi\u00f3 a Anderson la dimisi\u00f3n de su proyecto.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5094\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_4.png\" alt=\"\" width=\"1279\" height=\"680\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_4.png 1279w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_4-300x159.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_4-768x408.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_4-1024x544.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1279px) 100vw, 1279px\" \/><\/p>\n<p>La aparatosa interrupci\u00f3n del proyecto gener\u00f3 varias sospechas y m\u00faltiples art\u00edculos trazaron el detrimento comercial del proyecto a partir de algunos cabos sueltos. Algunos osados reporteros, entusiasmados por el proyecto inconcluso, anclaron el <em>cease and desist <\/em>a ciertas amistades del director. Estas sospechas fueron infundadas por el mismo Anderson, quien por ese entonces y ante las inquietudes de los periodistas se\u00f1alaba que concibi\u00f3 <em>The Master<\/em> doce a\u00f1os atr\u00e1s, es decir, aproximadamente en 1999. Esta accidentada respuesta permiti\u00f3 recolectar algunos frutos del rodaje de <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2015\/02\/16\/paul-thomas-anderson-magnolia-1999\/\"><em>Magnolia<\/em><\/a>, es decir, en un par de lazos afectivos originados por ese entonces. Es meritorio abordar cada uno por separado.<\/p>\n<p>El primero de ellos corre por cuenta de Jason Robards, el veterano actor que invirti\u00f3 el \u00faltimo destello de su experticia para encarnar al moribundo productor Earl Partridge. Durante algunas pausas en el set de <em>Magnolia<\/em> cautiv\u00f3 a Anderson con m\u00faltiples detalles de su vida como operador de radio en un buque estadounidense durante la Segunda guerra mundial. Los minuciosos recuerdos despertaron en Anderson una curiosidad por este vetado cap\u00edtulo de las grandes guerras y por v\u00eda directa lo condujeron a los documentales de Huston descritos al inicio de este art\u00edculo. Adem\u00e1s, si bien lo recuerdan, Partridge fue creado como tributo a Ernie Anderson, padre del cineasta fallecido un par de a\u00f1os atr\u00e1s y tambi\u00e9n veterano de dicha guerra. Aunque P.T. posteriormente declar\u00f3 que nunca habl\u00f3 con su padre sobre la guerra, es posible intuir que a trav\u00e9s de Robards reconstruyera estas omitidas memorias para rastrear las causales del fuerte comportamiento de su padre y, por a\u00f1adidura, de la generaci\u00f3n de sus padres. Como lo comprueba aquella breve sinopsis de <em>The Master<\/em>, Freddie es un tributo digno tanto para Robards como para su padre. No en vano Freddie habitar\u00e1 en Lynn, Massachusetts, el mismo pueblo del que Ernie es oriundo.<\/p>\n<p>El segundo lazo afectivo corre por cuenta del vocero de uno de los cultos m\u00e1s pol\u00e9micos de los \u00faltimos setenta a\u00f1os: Tom Cruise. La satisfacci\u00f3n mutua por el resultado de <em>Magnolia<\/em> prosper\u00f3 en una amistad que se mantiene hasta el d\u00eda de hoy. En alg\u00fan momento, inevitablemente Cruise le present\u00f3 a Anderson las propuestas de su mes\u00edas L. Ron Hubbard, hecho que no irrumpi\u00f3 sus relaciones afectivas. No obstante, a Anderson le cautiv\u00f3 el apasionamiento de Cruise y el aparente incremento del novedoso culto<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. Lo curioso es que con el pasar de los a\u00f1os el reba\u00f1o se contrajo<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> pero la popularidad medi\u00e1tica acerca de estas extra\u00f1as pr\u00e1cticas se propag\u00f3. Todos recordamos la invasi\u00f3n cienci\u00f3loga de aquellos a\u00f1os, bien sea por el mismo Cruise (desde su separaci\u00f3n de Nicole Kidman hasta su matrimonio y posterior divorcio de Katie Holmes), por las revelaciones de queridos artistas tales como John Travolta, Beck, Isaac Hayes y Nancy Cartwright o por un par de cl\u00e1sicos episodios de <em>The Simpsons <\/em>y <em>South Park <\/em>(\u201cThe Joy of Sect\u201d y \u201cTrapped in the Closet\u201d, respectivamente). Anderson tom\u00f3 nota de esta oleada, indudablemente, para agitarla a su favor.<\/p>\n<p>En todo caso, la impotencia presupuestal lo oblig\u00f3 a desaparecer durante unos meses. No obstante, decidido a recuperar su vigor, anunci\u00f3 en diciembre de 2010 que estaba interesado en filmar la adaptaci\u00f3n de la m\u00e1s reciente novela de un escurridizo autor a prop\u00f3sito de las \u00e1cidas investigaciones de un detective privado en su oriunda California. Esta obra, escrita por el enigm\u00e1tico Thomas Pynchon es la fuente primaria de <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2017\/02\/02\/paul-thomas-anderson-inherent-vice-2014\/\"><em>Inherent Vice<\/em><\/a>, filme del que escribiremos a su debido tiempo. Por ahora basta mencionar que Anderson aprovech\u00f3 los meses subsecuentes para contar con la aprobaci\u00f3n del mismo Pynchon y agendar al infame y met\u00e1lico Robert Downey Jr. No obstante, un plot twist en este recuento hist\u00f3rico cambi\u00f3 las prioridades de Anderson una vez m\u00e1s y la inesperada generosidad de una de sus fan\u00e1ticas m\u00e1s acaudaladas contribuy\u00f3 a que las conversaciones entre Freddie y The Master fueran recreadas.<\/p>\n<p>Unos meses atr\u00e1s la joven cin\u00e9fila Megan Ellison, hija del magnate Larry Ellison (actual CTO de Oracle, la productora de software m\u00e1s grande despu\u00e9s de Microsoft), us\u00f3 parte de su riqueza para invertir en filmes que la cautivaran. Por suerte uno de ellos -el remake de <em>True Grit <\/em>de los hermanos Coen- gener\u00f3 utilidades suficientes para crear su propia productora afiliada a The Weinstein Company: Annapurna Pictures. Con su abultada chequera sac\u00f3 de aprietos a algunos de sus directores predilectos (entre ellos a Kathryn Bigelow, quien se encontraba en una situaci\u00f3n similar con su aclamada <em>Zero Dark Thirty<\/em>) y fue all\u00ed cuando se puso en contacto con Anderson para sacar adelante a <em>Inherent Vice <\/em>con tal de que produjera primero a su cisne de plata <em>The Master<\/em>. Anderson acept\u00f3 sin titubeos y al terminar una justa ronda de negociaciones se anunci\u00f3 que en junio de 2011 las grabaciones iniciar\u00edan inminentemente y se realizar\u00edan por tres ininterrumpidos meses.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5095\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_5.png\" alt=\"\" width=\"1280\" height=\"679\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_5.png 1280w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_5-300x159.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_5-768x407.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_5-1024x543.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/p>\n<p>El on\u00edrico pacto entre Ellison y su <em>proteg\u00e9 <\/em>Anderson le brind\u00f3 libertad art\u00edstica a la producci\u00f3n y este \u00faltimo reagrup\u00f3 su equipo de trabajo para iniciar su mausoleo cinematogr\u00e1fico. Para entonces una considerable cantidad de tiempo hab\u00eda fluido y ni Renner ni Witherspoon se hallaban disponibles. Por lo tanto, el elenco recibi\u00f3 a dos comprometidos actores para acoger los papeles vacantes e inmortalizarse en los que posiblemente ser\u00e1n sus papeles m\u00e1s recordados en la posteridad: Joaquin Phoenix y Amy Adams, un dueto que no requiere presentaci\u00f3n alguna. El reparto estelar fue complementado por varios talentosos actores de culto tales como la experimentada musa Laura Dern (<em>Blue Velvet<\/em>, <em>Wild at Heart y Jurassic Park<\/em>, entre muchos otros filmes), Jesse Plemons (ahora inmortalizado por su sadista Todd en <em>Breaking Bad<\/em>), la sueca Lena Endre (quien encarn\u00f3 a Erika Berger en la adaptaci\u00f3n original de la trilog\u00eda <em>Millenium <\/em>de Stieg Larsson) y Rami Malek (popularizado \u00faltimamente por su participaci\u00f3n en <em>Mr. Robot<\/em>). Tambi\u00e9n regresar\u00eda al elenco Kevin J. O\u2019Connor que, si recordar\u00e1n, interpret\u00f3 a Henry, el poco astuto \u201chermano\u201d de Daniel Plainview en <em>There Will Be Blood<\/em>.<\/p>\n<p>En cuanto a los detalles t\u00e9cnicos Anderson ensambl\u00f3 a un equipo de trabajo igual de comprometido al de <em>There Will Be Blood<\/em>. La baja m\u00e1s significativa pero necesaria fue la de su cinemat\u00f3grafo de confianza Robert Elswit, quien se vio obligado a desistir por conflicto de agendas (se hab\u00eda comprometido con Tony Gilroy y su <em>The Bourne Legacy<\/em> antes de que todas los aplazamientos ocurrieran). Lo sustituy\u00f3 por Mihai M\u0103laimare, Jr., el virtuoso cinemat\u00f3grafo de confianza del Francis Ford Coppola del siglo XXI. El cambio, aunque forzado, fue recompensado con una de las filmaciones m\u00e1s espectaculares de todos los tiempos. El trabajo de Anderson con M\u0103laimare, quienes por primera vez en Hollywood en m\u00e1s de quince a\u00f1os trabajaron con rollos de 65mm para conservar el esp\u00edritu visual de los cincuenta, es descrestante; toda una l\u00e1stima que \u00e9ste haya sido opacado por el petardo hueco <em>Life of Pi<\/em>.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, Anderson reestableci\u00f3 contacto con el virtuoso Jonny Greenwood para que comandara la m\u00fasica original del filme. Despu\u00e9s de sus contribuciones para <em>There Will Be Blood <\/em>Greenwood inici\u00f3 una pr\u00f3spera racha: adem\u00e1s de grabar con Radiohead <em>In Rainbows <\/em>(una de sus obras m\u00e1s aclamadas cr\u00edtica y comercialmente) y <em>The King of Limbs<\/em>, compuso la m\u00fasica original para <em>Norwegian Wood <\/em>y <em>We Need to Talk About Kevin<\/em>. Con <em>The Master <\/em>pudo explorar una vez m\u00e1s sus aptitudes para manejar una orquesta y el resultado son piezas tan delicadas como memorables como \u201cTime Hole\u201d y \u201cAble-Bodied Seamen\u201d.<\/p>\n<p>Con todas estas piezas engranadas ahora es necesario martillarlas con la imaginaci\u00f3n. Como lo asegura Dodd, es esta la manera m\u00e1s sabia para hacernos m\u00e1s humanos.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5096\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_6.png\" alt=\"\" width=\"1278\" height=\"682\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_6.png 1278w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_6-300x160.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_6-768x410.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_6-1024x546.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1278px) 100vw, 1278px\" \/><\/p>\n<p><em>The Master <\/em>nos transporta a los a\u00f1os en que Norteam\u00e9rica pag\u00f3 su triunfo en la Segunda guerra mundial con el dolor de sus soldados m\u00e1s vulnerables. Freddie Quell (Phoenix) es uno de aquellos victoriosos militantes que canaliza el sue\u00f1o americano bal\u00edstico: sin nada que perder, se incorpora en la Marina en busca de un escape a los fantasmas que lo atormentan en Lynn, su pueblo natal, as\u00ed esto implique ser carne de ca\u00f1\u00f3n. Su estrategia falla y, contra todo pron\u00f3stico, sobrevive, no sin antes desahogar sus frustraciones al mutilar a sus enemigos asi\u00e1ticos y al consumir desmedidamente cocteles preparados con recursivos ingredientes. Con sus aspiraciones golpeadas, Freddie es sometido por sus superiores militares a inasibles terapias para reincorporarlo a la cotidianidad \u00edntegramente. Tal como lo ense\u00f1a <em>Let There Be Light<\/em>, estos procesos llegan a ser in\u00fatiles para una porci\u00f3n significativa de soldados rasos. El resultado es un alcoh\u00f3lico, mis\u00e1ntropo, violento, rudo y cachondo fot\u00f3grafo en un almac\u00e9n por departamentos. Nada mal para ser tan s\u00f3lo uno de los golpeados veteranos; a diferencia de otros, \u00e9ste al menos puede hablar y caminar.<\/p>\n<p>La estabilidad de Freddie, como era de esperarse, se quebranta r\u00e1pidamente y ante un impulso de desautorizaci\u00f3n ataca a uno de sus clientes. Posteriormente huye a un cultivo de vegetales, cultivo del cual es expulsado por compartirle sus menjurjes a individuos con sistemas digestivos considerablemente m\u00e1s fr\u00e1giles. Sin dinero y sin horizonte, Freddie deambula en 1950 por San Francisco; una vez m\u00e1s, como es constante en los filmes de Anderson, este despotricado h\u00e9roe halla una fuente de salvaci\u00f3n en la m\u00edtica California. Sus protectores ser\u00e1n los tripulantes del <em>Alethia<\/em>, embarcaci\u00f3n en la cual Freddie se escabulle al aprovechar un descuido del equipo de supervisi\u00f3n. A la ma\u00f1ana siguiente, una vez recuperado de su resaca, el poliz\u00f3n Freddie se presenta ante Lancaster Dodd (Hoffman), el patr\u00f3n de la embarcaci\u00f3n, para pedirle trabajo. Por el contrario, Dodd -sorprendido por su evidente carencia de expectativas y por el ex\u00f3tico contenido de su cantimplora- lo disculpa y lo invita a ser testigo del matrimonio de su hija. El <em>Alethia<\/em>, ahora en altamar, es el s\u00edmbolo de esta nueva iniciaci\u00f3n en Freddie; como su nombre en griego lo afirma, Freddie se embarca en un viaje que pondr\u00e1 en evidencia su esencia destilada.<\/p>\n<p>Dodd, conocido por los otros tripulantes cari\u00f1osamente como \u201cThe Master\u201d, es un encantador bastardo que hipnotiza a sus allegados con su carisma y su histrionismo a la hora de declamar un discurso. Su astucia es altamente admirada y su manifiesto literario <em>The Cause <\/em>es discutido y aplaudido por varios pudientes adeptos. Adem\u00e1s, su esposa actual Peggy (Adams), su hijo Val (Plemons), su hija Elizabeth (Ambyr Childers) y su yerno Clark (Malek) consolidan una coraza familiar cre\u00edble y, si se quiere ir m\u00e1s lejos, ejemplar. Freddie, sin ser un \u00e1vido lector, es seducido por la fuerte personalidad de Dodd y con cautela es testigo de la materializaci\u00f3n de sus propuestas: sus pacientes, ansiosos de hallar las respuestas a algunas inquietudes trascendentales y universales, son sometidos a interrogatorios en los que despliegan su flujo de conciencia; para el lente cr\u00edtico de Dodd, estos ejercicios son prueba de un proceso de metemps\u00edcosis iniciado hace m\u00e1s de un trill\u00f3n de a\u00f1os y que \u00e9l puede rastrear con su experticia y sabidur\u00eda. Quell, arrebatado por el entusiasmo, da un <em>faux pas <\/em>y en una noche de copas (es decir, de alcohol y thinner) reta a Dodd a analizarlo.<\/p>\n<p>En una de las escenas m\u00e1s andersonianas de toda la cosmogon\u00eda andersoniana, Lancaster y Freddie comparten unos intensos minutos en los que este \u00faltimo expone su fragmentada identidad. Hijo de un padre v\u00edctima del alcoholismo y de una madre encerrada en un sanatorio mental, Freddie revela que busca erradamente un lecho y un pr\u00f3spero futuro para su joven prometida Doris. Carente de cualquier escudo, tambi\u00e9n confiesa algunos encuentros incestuosos con su t\u00eda. Esta escena, al contraponerla con las infructuosas terapias del sanatorio militar, devela una afirmaci\u00f3n severa: no hay pasos retroactivos cuando un individuo con una m\u00e1scara autodestructiva baja la guardia ante un par\u00e1sito adoctrinante. Esta no es la base de un culto, de una religi\u00f3n o de un partido pol\u00edtico\u2026 \u00e9sta es la base m\u00e1s elemental de las relaciones humanas: una relaci\u00f3n de supresi\u00f3n y dominio. Que Freddie y su ahora Maestro lleven esto a otro extremo no nubla el virus extramoral al que los seres humanos est\u00e1n sujetos.<\/p>\n<p>La segunda mitad del filme relata la consolidaci\u00f3n de La Causa de Dodd como una instituci\u00f3n pol\u00edtica y espiritual. La falsa relaci\u00f3n pasivo-agresiva entre los dos protagonistas es una trampa para que Dodd calibre el alcance de su proyecto mientras cultiva seguidores. La Causa se expande tanto en Nueva York como en Philadelphia y el exclusivo s\u00e9quito de Dodd vive a expensas de sus patrocinadores, los cuales pagan por ver el espect\u00e1culo de Freddie. A pesar de la oposici\u00f3n de Peggy, Dodd tiene un punto v\u00e1lido a su favor: si su empresa puede domar a bestias como Freddie, puede tomarse al mundo. Adem\u00e1s, sujetos como Freddie son ambros\u00eda para aquellos que se autodenominan doctores de la mente. En ese sentido Freddie es la carne de ca\u00f1\u00f3n que siempre quiso ser: si antes era un marinero, ahora es un le\u00f3n domado por un circense aclamado por otros por su obediencia. El ejemplo m\u00e1s llamativo es el recordado trazo de la ventana hacia la pared; en \u00e9ste, Freddie recorre tantas veces ese trayecto que delira y en su imaginaci\u00f3n regresa al campo de batalla o a encuentros sexuales con sus amantes. Estos tratamientos\/experimentos a los que \u00e9l es sometido son dolorosos para los espectadores puesto que Dodd lo remoldea al desbordar sus represiones bajo el pretexto de curarlo; esto no es terapia reparativa sino conductista.<\/p>\n<p>El proyecto de Lancaster, por supuesto, tiene muchas fallas. Mantener un monumento a partir de una \u00fanica fuente de imaginaci\u00f3n es insostenible, m\u00e1s si es lo suficientemente novedosa para no someterse a una mitologizaci\u00f3n apropiada. Dodd no s\u00f3lo pierde el temperamento en repetidas ocasiones y desiste debatir cuando lo acorralan sino que se contradice en sus propios textos, tal como lo evidencian Helen (Dern) y Bill (O\u2019Connor) al leer <em>The Split Saber<\/em>, su tratado escrito a partir de su apreciaci\u00f3n de Freddie<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. Estos hechos, los cuales recuerdan que todos los seres humanos son ante todo humanos (como lo predica Dodd en varias ocasiones), suavizan el l\u00fagubre panorama que rodea a Freddie. No obstante, plantean una capciosa duda: si los registros m\u00e1s disparatados de Dodd convocan seguidores de toda \u00edndole, \u00bfcu\u00e1les ser\u00e1n aquellos que se anteceden a todas nuestras idolatr\u00edas, sean cuales sean? Lo m\u00e1s ir\u00f3nico de este plano f\u00edlmico es que Dodd est\u00e1 plenamente convencido de que su m\u00e9todo es redentor; lo m\u00e1s lamentable es que Freddie es tan solo uno de los muchos ni\u00f1os perdidos que son seducidos por las manzanas podridas m\u00e1s azucaradas.<\/p>\n<p><em>The Master<\/em>, tristemente, es catalogada como una cr\u00edtica abierta a la cienciolog\u00eda. Si bien hay numerosas similitudes y es una fuente de consulta imprescindible para este filme, es injusto que la nominen exclusivamente en los t\u00e9rminos de L. Ron Hubbard. Un texto como <em>Dianetics<\/em> \u2013el \u00fanico al que me he acercado- se sostiene sobre los miedos m\u00e1s naturales de los seres humanos, miedos inherentes e ineludibles. Todos los textos adoctrinantes as\u00ed lo son y deben ser considerados por igual; la diferencia met\u00f3dica y temporal no excluye el coraz\u00f3n redentor de estos proyectos. La Causa es una posible respuesta inmediata a las necesidades de los individuos que le temen a la amenaza at\u00f3mica, al regreso al combate y a preguntas que llevan una eternidad sin responderse, as\u00ed como el cristianismo fue en su \u00e9poca una salida al desp\u00f3tico imperio romano y el mormonismo una respuesta a la megaloman\u00eda norteamericana. Todos est\u00e1n en el mismo plano y es una condena espiritual con la que se debe lidiar si se reconoce la existencia de una esencia y de una substancia que la encierre; ante la perdici\u00f3n, la oferta de luces es infinita si se paga el precio correcto. El precio de Freddie es contemplar la posibilidad de un futuro<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> mientras retrocede a un innecesario origen. No hay que menospreciar a esta corro\u00edda generaci\u00f3n; en \u00faltimas, el dilema del amo y del esclavo ataca peor cuando pretende no existir.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5097\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_7.png\" alt=\"\" width=\"1280\" height=\"677\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_7.png 1280w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_7-300x159.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_7-768x406.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_7-1024x542.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/p>\n<p>El filme, manchado por la censura y acusaciones de discriminaci\u00f3n a la libre elecci\u00f3n de culto, no tuvo una buena acogida en taquilla. En estos tres a\u00f1os apenas ha logrado neutralizar sus costos de producci\u00f3n. Empero, no hay publicidad del todo negativa y <em>The Master <\/em>sostiene un modesto r\u00e9cord: es el filme de <em>art house<\/em> que m\u00e1s dinero ha recaudado en su premier. Aunque hay quienes afirman que la campa\u00f1a de desprestigio castig\u00f3 p\u00fablicamente las virtudes del filme \u2013en especial por el robo al \u00d3scar a mejor actor de reparto de Hoffman, injustamente recibido por el autom\u00e1tico Christoph Waltz en la no tan agradable <em>Django Unchained-<\/em>, \u00e9ste recibi\u00f3 algunos premios como el Le\u00f3n de Plata en el Festival de cine de Venecia. Adem\u00e1s, varias autoridades del cine elogian el nuevo pico de calidad alcanzado por Anderson.<\/p>\n<p>Esta piedra angular en el firmamento cinematogr\u00e1fico contempor\u00e1neo elucida la magistralidad de Anderson en un campo totalmente diferente al de sus anteriores obras, tal como lo hizo con <em>There Will Be Blood <\/em>a su debido tiempo. La \u00fanica queja, como ya lo han sentenciado varias rese\u00f1as que merodean por la red, es que es un filme que produce un efecto inverso a lo que denuncia: es tan perfecto en s\u00ed que genera un culto del cual no se quiere salir. Tal como lo sugiere el subt\u00edtulo de <em>The Split Saber<\/em>, <em>The Master <\/em>es un regalo para el Homo sapiens.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5098\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_8.png\" alt=\"\" width=\"1277\" height=\"679\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_8.png 1277w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_8-300x160.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_8-768x408.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nov9_ptanderson_8-1024x544.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1277px) 100vw, 1277px\" \/><\/p>\n<p>___________<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Este estudio aprob\u00f3 en primera etapa un presupuesto de US$35M, es decir, diez millones m\u00e1s que el costo de producci\u00f3n total de <em>There Will Be Blood<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> De acuerdo con un censo, en el 2001 55,000 estadounidenses se declararon cienci\u00f3logos.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> A 25,000 en el 2010.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Nota aparte: <em>The Split Saber <\/em>es un excelente t\u00edtulo para una obra de ciencia ficci\u00f3n, tal vez para el libro que Robert Heinlein o Frank Herbert jam\u00e1s escribieron.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> En este caso Doris, quien, por cierto, cansada de esperar a Freddie lleva varios a\u00f1os de casada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el que respondemos la siguiente serie de preguntas sin parpadear \u201cFrom the most ancient times to the present, in the crudest primitive tribe or the most magnificently ornamented civilization, Man has found himself in a state of awed helplessness when confronted by the phenomena of strange illnesses or aberrations. His desperation in his efforts &hellip; <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2015\/11\/09\/paul-thomas-anderson-the-master-2012\/\" class=\"more-link\">Continue reading <span class=\"screen-reader-text\">Paul Thomas Anderson: The Master (2012)<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":5099,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,8],"tags":[29,82,105,159,195,312,351,369,452,508,517,553],"class_list":["post-3538","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-clases-magistrales","tag-29","tag-amy-adams","tag-auteur","tag-cienciologia","tag-culto","tag-guerra","tag-influencia","tag-joaquin-phoenix","tag-muerte","tag-paul-thomas-anderson","tag-philip-seymour-hoffman","tag-religion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3538","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3538"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3538\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5763,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3538\/revisions\/5763"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5099"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3538"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3538"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3538"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}