{"id":3220,"date":"2015-03-09T14:30:36","date_gmt":"2015-03-09T19:30:36","guid":{"rendered":"http:\/\/filmigrana.com\/?p=3220"},"modified":"2022-08-27T18:19:07","modified_gmt":"2022-08-27T18:19:07","slug":"paul-thomas-anderson-there-will-be-blood-2007","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2015\/03\/09\/paul-thomas-anderson-there-will-be-blood-2007\/","title":{"rendered":"Paul Thomas Anderson: There Will Be Blood (2007)"},"content":{"rendered":"<p><strong>En el que abandonamos a nuestros hijos.<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5070\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_1.png\" alt=\"\" width=\"923\" height=\"392\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_1.png 923w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_1-300x127.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_1-768x326.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 923px) 100vw, 923px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cI am him who the Holy Spirit has blessed! I am him who the Lord hath chosen to show the signs! Look at me, I say \u2013look at me! Ain\u2019t my hair fair and my eyes blue? Ain\u2019t my face grave and my voice deep?\u201d \u2013and sure enough, Eli\u2019s voice had gone down again, and Eli was a grown man, a seer of visions and pronouncer of dooms. \u201cI say beware of he that cometh as a serpent creeping in the night, to tempt the souls of they that waver! I say, beware of the spawns of Satan, that lure the soul with false doctrine, and blast away the Rock of Ages!\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Sinclair, U. (2007), \u201cThe Revelation\u201d en <em>Oil!, <\/em>Nueva York, Penguin, p. 120.<\/p>\n<p>El texto de Filmigrana sobre <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2015\/02\/18\/paul-thomas-anderson-punch-drunk-love-2002\/\"><em>Punch-Drunk Love<\/em><\/a> finaliza con la siguiente afirmaci\u00f3n: los primeros cuatro filmes de Paul Thomas Anderson marcan la etapa <em>intramoral <\/em>de su carrera cinematogr\u00e1fica. Esta sentencia se sostiene sobre la constante creativa que da origen a cada una de estas obras: la expansiva necesidad de Anderson por explorar su propia individualidad a partir de la inagotable polarizaci\u00f3n de sus protagonistas. Aunque es una justificaci\u00f3n osada y gratamente admirable, no debe glorificarse ingenuamente. Sin duda alguna no es el primer director o guionista que se sirve de su propio ego para darle un impulso a su creatividad. Tampoco es el primero en etiquetarse bajo una considerable cantidad de m\u00e1scaras que pretenden emular varios aspectos de su(s) aparente(s) personalidad(es). Sin embargo, con s\u00f3lo estos cuatro filmes logra plantear un virtuoso mito alrededor del exceso. Anderson tergiversa el principio social elemental que define al bien com\u00fan como determinante del individuo y no viceversa; esto lo logra, evidentemente, desde sus personajes. \u00c9stos son caracter\u00edsticos y memorables dentro del cosmos cinematogr\u00e1fico puesto que desvirt\u00faan los ejes de la moral mediante la explayaci\u00f3n de sus vicios con el \u00e1nimo de alterar la opini\u00f3n generalizada sobre uno que otro tab\u00fa. En otras palabras, ellos reconstruyen los c\u00f3digos morales desde sus viciosos impulsos vitales. Al construir personajes que desbordan los l\u00edmites de la astucia (<a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2013\/12\/25\/paul-thomas-anderson-hard-eight-1997\/\"><em>Hard Eight<\/em><\/a>), arrogancia (<a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2015\/02\/15\/paul-thomas-anderson-boogie-nights-1997\/\"><em>Boogie Nights<\/em><\/a>), represi\u00f3n (<a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2015\/02\/16\/paul-thomas-anderson-magnolia-1999\/\"><em>Magnolia<\/em><\/a>) y obsesi\u00f3n (<em>Punch-Drunk Love<\/em>), Anderson exalta comportamientos que cotidianamente deber\u00edan considerarse reprochables y que generar\u00edan una generalizada repulsi\u00f3n para crear h\u00e9roes dignos de nuestra \u00e9poca: plenamente conscientes de sus propios malestares y en la constante b\u00fasqueda de la redenci\u00f3n que regule sus lamentos. Por supuesto, a esta pesquisa por la aceptaci\u00f3n social se unen sus espectadores, quienes empatizan con estas tragic\u00f3micas purificaciones y, sin pensarlo, celebran conductas que seguramente pretenden evadir. Estos expansivos ejercicios f\u00edlmicos -intramorales al transformar la conciencia colectiva desde la localidad de los personajes de Anderson, reflejos de su dislocada integridad- arrojan resultados satisfactorios, como se ha procurado demostrar en cada uno de los escritos anteriores a \u00e9ste.<\/p>\n<p>Por el contrario, <em>There Will Be Blood <\/em>inaugura una serie de largometrajes cuyas pretensiones son menos conciliadoras y m\u00e1s eclipsantes. Si en los primeros cuatro filmes de Anderson sus h\u00e9roes desaf\u00edan su entorno desde sus leyes individuales y triunfan al hermanarse con sus espectadores, los protagonistas de sus filmes subsecuentes provocan rechazo, indignaci\u00f3n e intimidaci\u00f3n. Este distanciamiento con las expectativas de sus espectadores (enti\u00e9ndase como \u201centretenimiento\u201d) se debe al reconocimiento de una maldad imperante que se expande sutilmente hasta contaminarlo todo; el exceso del vicio, el cual antes redim\u00eda, ahora totaliza y subyuga a sus contradictores. Sus tres filmes posteriores a <em>Punch-Drunk Love<\/em> \u2013\u00e9ste, <em><a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2015\/11\/09\/paul-thomas-anderson-the-master-2012\/\">The Master<\/a> <\/em>e <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2017\/02\/02\/paul-thomas-anderson-inherent-vice-2014\/\"><em>Inherent Vice<\/em><\/a>&#8211; son sustancialmente m\u00e1s oscuros que sus predecesores ya que Anderson vuelca su mirada hacia un mundo hostil que aplasta a quien ose escapar de su r\u00e9gimen. La impotencia del cambio individual no logra transgredir a su entorno porque ni siquiera puede confrontarse a s\u00ed mismo por voluntad. De hecho, <em>There Will Be Blood <\/em>\u2013la obra m\u00e1s c\u00e9lebre de P.T. Anderson- bautizar\u00eda la segunda (y vigente) etapa del aclamado libretista: la <em>extramoral<\/em>. Desde una \u00f3ptica nietzscheana, los sujetos son cegados por c\u00f3digos morales predispuestos y engorrosos de develar, tanto as\u00ed que someten a sus perpetuadores sin importar cu\u00e1n falsos llegan a ser. Para estos mismos sujetos existir no es una cuesti\u00f3n de dominio sino de resistencia. Daniel Plainview e Eli Sunday son prototipos del nuevo antih\u00e9roe andersoniano que ilustrar\u00e1n estos contagiosos padecimientos.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5071\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_2.png\" alt=\"\" width=\"923\" height=\"387\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_2.png 923w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_2-300x126.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_2-768x322.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 923px) 100vw, 923px\" \/><\/p>\n<p>La historia sobre c\u00f3mo Anderson inici\u00f3 su nueva etapa es algo dispersa, al menos en comparaci\u00f3n a sus creaciones previas. Recordemos que despu\u00e9s de la marat\u00f3nica proyecci\u00f3n creativa entre 1996 y 2002 apenas hab\u00eda tenido descanso alguno, as\u00ed que despu\u00e9s del tour promocional de <em>Punch-Drunk Love <\/em>tom\u00f3 una breve temporada para apaciguar su voracidad y consolidar su relaci\u00f3n con Maya Rudolph. Sin embargo, esto no impidi\u00f3 que sus ensue\u00f1os se detuvieran. Durante sus momentos de plenitud creativa esboz\u00f3 unos garabatos narrativos que giraban alrededor de un conflicto entre dos familias a-la-Hatfields vs. McCoys. Sin embargo, Anderson se perdi\u00f3 entre sus ideas -el peor s\u00edntoma posible para un libretista- y opt\u00f3 por desacreditarse a s\u00ed mismo \u2013el segundo peor s\u00edntoma-. Paralelamente a su podredumbre espiritual, lleg\u00f3 a Inglaterra y, al pasar cerca de una librer\u00eda, se dej\u00f3 cautivar por la <a href=\"https:\/\/d.gr-assets.com\/books\/1388293109l\/54847.jpg\">portada<\/a> de una novela, la cual ilustraba una plantaci\u00f3n aleda\u00f1a a un pozo petrolero en su oriunda California. La obra en cuesti\u00f3n era <em>Oil!<\/em>, escrita en 1927 por el exhaustivo Upton Sinclair, quien un siglo atr\u00e1s hab\u00eda ganado la simpat\u00eda de los partidos obreros gracias a sus crudas novelas (en especial por la reconocida inspecci\u00f3n salubre de <em>The Jungle<\/em>) que poetizaban la frialdad del mercado estadounidense para desarmarlo. Inspirada en el pionero y olvidado magnate Edward L. Doheny, esta novela relata a trav\u00e9s del joven heredero J. Arnold Ross, Jr. (mejor conocido como Bunny) c\u00f3mo se establec\u00edan las operaciones petroleras en California y M\u00e9xico y c\u00f3mo su familia se consolid\u00f3 en un emporio comercial y pol\u00edtico a espaldas del abuso laboral de miles de obreros. Aunque gran parte de la obra se centra en relatar los placeres mundanos del amigable Bunny \u2013quien intenta alejarse del legado de su padre pero inevitablemente recae en el mismo-, el trasfondo de las exploraciones y la degradaci\u00f3n \u00e9tica que conlleva a los esc\u00e1ndalos y a los sobornos lleva el sello del comprometido Sinclair, quien ya hab\u00eda pasado por la censura que catapulta a cualquier escritor hacia el \u00e9xito cr\u00edtico y comercial. Despu\u00e9s de su fascinaci\u00f3n por la frialdad de esta lectura, Anderson supo que hab\u00eda hallado una trama potencial para su siguiente proyecto.<\/p>\n<p>Esta obsesi\u00f3n por los sedientos personajes de Sinclair lo oblig\u00f3 a contactar a Eric Schlosser, la celebridad local responsable de las denuncias por los insalubres m\u00e9todos de producci\u00f3n alimenticia en <em>Fast Food Nation<\/em>. Unos a\u00f1os atr\u00e1s Schlosser hab\u00eda adquirido los derechos de <em>Oil!<\/em> por razones tan arbitrarias como el encuentro de Anderson con la obra de Sinclair: durante sus a\u00f1os de mayor \u00e9xito (es decir, despu\u00e9s del 2001), sus lectores asociaron su estilo al de su compatriota Sinclair; Schlosser, al agradecer las cr\u00edticas positivas y reconocer el desconocimiento de su contraparte ideol\u00f3gica, se dio a la tarea de revisar algunas obras de Sinclair, entre ellas <em>Oil!<\/em> Fue tanta la satisfacci\u00f3n de Schlosser que no s\u00f3lo promovi\u00f3 una modesta campa\u00f1a a favor del redescubrimiento de la extensa obra de Sinclair sino que adquiri\u00f3 los derechos de esta novela para llevarla al cine. Sin embargo, su b\u00fasqueda fue algo decepcionante y guard\u00f3 este gui\u00f3n por algunos meses. Enhorabuena apareci\u00f3 Anderson y, en este afortunado choque de libretista-busca-v\u00eda-libre y due\u00f1o-busca-empleado, ambos acordaron que \u00e9ste ser\u00eda el director apropiado para llevar a J. Arnold Ross, Jr. a la pantalla grande. Sin embargo, durante un par de a\u00f1os se vieron limitados por cuestiones financieras (recordemos que los resultados de <em>Punch-Drunk Love <\/em>no fueron los esperados). Finalmente Miramax tom\u00f3 la acertada decisi\u00f3n de darle luz verde al proyecto hacia mediados de 2006. No obstante, para entonces Anderson habr\u00eda cambiado los planes para concentrarse en la minoritaria corrosi\u00f3n de otro protagonista de la novela.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5072\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_3.png\" alt=\"\" width=\"923\" height=\"391\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_3.png 923w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_3-300x127.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_3-768x325.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 923px) 100vw, 923px\" \/><\/p>\n<p>Anderson, por primera vez en su vida, se enfrentaba a la delicada labor de crear un gui\u00f3n adaptado. Aunque sus libretos anteriores son obras maestras dram\u00e1ticas y no deber\u00edan generar ning\u00fan tipo de duda sobre sus aptitudes, la dificultad por crear un filme a la altura de sus capacidades y fiel a su fuente original inquietaron al guionista. Adem\u00e1s, quer\u00eda realizar un largometraje radicalmente alejado de s\u00ed mismo y que hiciera de su obra un palimpsesto, es decir, un filme con el que pudiera renacer creativamente ya que hab\u00eda agotado su conciencia como material narrativo. Esto lo condujo a solventar su indecisi\u00f3n magistralmente: mediante una lectura libre del material base. Esta clase de denominadas \u201cmalas lecturas\u201d son las que permiten que los escritores demuestren su postura creativa y, sobre todo, su genio atemporal. Bu\u00f1uel, Fellini, Pasolini y Kubrick son algunos de los directores precursores de la efervescente muerte simb\u00f3lica a la fuente original.<\/p>\n<p>En el caso de Anderson, esto implic\u00f3 desviarse por completo de la obra de Sinclair. El guionista decidi\u00f3 elaborar su futuro libreto a partir de algunas minucias de <em>Oil!<\/em> y de sus instrumentos complementarios. Por ejemplo, como suele afirmar en una que otra entrevista, asegura utilizar \u00fanicamente las primeras 150 de las m\u00e1s de 500 p\u00e1ginas que componen la novela para desarrollar el gui\u00f3n, raz\u00f3n por la cual el filme cambi\u00f3 de nombre (a <em>There Will Be Blood, <\/em>t\u00edtulo del cual se hablar\u00e1 m\u00e1s adelante) y <em>Oil!<\/em> es reconocida simplemente como la inspiraci\u00f3n que le dio luz verde al proyecto. Por lo tanto, es menester indicar brevemente el contenido de estas l\u00edneas de Sinclair: durante un viaje en b\u00fasqueda de yacimientos de petr\u00f3leo (liderados por el magn\u00e1nimo J. Arnold Ross), el joven heredero Bunny conoce a Paul Watkins, un m\u00edsero campesino que huye de su hogar al ser maltratado por sus convicciones pol\u00edticas y religiosas. Ese corto encuentro impactar\u00eda a Bunny, quien fraternizar\u00eda con los ideales del escurridizo Watkins hasta el punto de buscar distintos patrocinios, todos ellos rechazados por igual. Esto lo obliga a viajar junto con su padre hacia el rancho Watkins en Paradise (bajo el pretexto de cazar codornices) para as\u00ed acercarse un poco m\u00e1s a la vida de su admirado amigo. De esa manera los Ross llegan a conocer a Eli, Ruth y Abel, familiares de Paul y ortodoxos creyentes de unas promesas de liberaci\u00f3n espiritual. No obstante, durante la primera noche de su visita un terremoto los despierta y los acerca a un accidental descubrimiento: bajo el rancho donde sol\u00eda habitar Paul reposa un oc\u00e9ano de petr\u00f3leo sin igual. Acto seguido, Ross padre (o Dad) convence a los Watkins y a sus vecinos (con la ayuda del notario Hardacre) de vender sus predios por un precio lo suficientemente generoso (y enga\u00f1oso) y con las garant\u00edas para que sigan habitando sus ranchos. Las haza\u00f1as de Dad no s\u00f3lo permiten que la comunidad de Paradise se desarrolle; tambi\u00e9n atrae a otros competidores, quienes explotan los terrenos cercanos a las nuevas adquisiciones de Dad en busca de un mismo golpe de suerte. Por \u00faltimo, durante las excavaciones de exploraci\u00f3n iniciales uno de los pozos se incendia ante un escape de metano, confirmando as\u00ed la pr\u00f3xima fortuna de Bunny, quien lidiar\u00e1 durante el resto de la novela con las obligaciones sociales y econ\u00f3micas de su fortuita herencia.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5073\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_4.png\" alt=\"\" width=\"923\" height=\"392\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_4.png 923w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_4-300x127.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_4-768x326.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 923px) 100vw, 923px\" \/><\/p>\n<p>A grandes rasgos, Anderson plasmar\u00eda la narraci\u00f3n anterior en el gui\u00f3n de <em>There Will Be Blood<\/em>. No obstante, profundizar\u00eda en los rasgos psicol\u00f3gicos de estos patriarcas petroleros para comprender mejor sus insaciables ambiciones. Por ejemplo, fue seducido por el legado de Edward L. Doheny \u2013en especial por<em> The Dark Side of Fortune<\/em>, un detallado recuento de su vida-, quien, si recordar\u00e1n, impuls\u00f3 inicialmente a Sinclair a escribir sobre el auge petrolero. En esta biograf\u00eda se rescata el papel de Doheny como el pionero de las exploraciones en el extremo oeste de Estados Unidos para recordar su osad\u00eda (y posterior triunfo) al excavar por s\u00ed solo cerca de la actual Los \u00c1ngeles. Adem\u00e1s, detalla c\u00f3mo algunos esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n mancharon su (tard\u00eda) faceta filantr\u00f3pica.<\/p>\n<p>Esta labor investigativa y creativa convenci\u00f3 a Anderson de cementar su esfuerzo en la creaci\u00f3n de dos personajes que representara todas las retorcidas virtudes de los petroleros originarios y de los sectarios morales. Por un lado, relegar\u00eda al ingenuo Bunny a un papel menos relevante (al del inexpresivo H.W.) y, enfocado en la figura de Dad, centrar\u00eda su gui\u00f3n en Daniel Plainview, uno de los m\u00e1ximos exponentes cinematogr\u00e1ficos del falso mesianismo. Este monopolizante y discreto visionario, tal como lo hac\u00eda Dad, se acercar\u00e1 a sus futuros subyugados con la promesa de urbanizar sus comunidades y de premiar su silencio. Por el contrario, castigar\u00e1 severamente a aquellos que pretenden desacatar su tiran\u00eda expansiva y, como una v\u00edbora, se escudar\u00e1 en una ret\u00f3rica hip\u00f3crita para destruir a sus enemigos desde adentro. Este delirio megalomaniaco imposible de satisfacer, tan oscuro y espeso como el petr\u00f3leo, cautivar\u00eda a los futuros espectadores de <em>There Will Be Blood<\/em> al recordarles que los l\u00edmites de la dominaci\u00f3n son una falacia construida por aquellos que seguramente ya los dominan impl\u00edcita y expl\u00edcitamente. Sumado a esto, Anderson crear\u00eda a un segundo falso mes\u00edas que combatir\u00eda in\u00fatilmente contra el imparable Daniel, parad\u00f3jicamente, al prometer una versi\u00f3n m\u00e1s ligera de la misma mentira redentora: Eli Sunday, el ministro de la Iglesia de la Tercera Revelaci\u00f3n. Este pastor -h\u00edbrido de los hermanos Paul e Eli Watkins- tendr\u00e1 el carnavalesco papel de guiar a una de las comunidades de Daniel por el camino de la trivializaci\u00f3n espiritual. Al convencer a sus vecinos de su privilegiada elecci\u00f3n como profeta de su tierra, el cr\u00e9dulo Eli recurrir\u00e1 al histrionismo cristiano para cercar a su reba\u00f1o y crear su monopolio espiritual. Tanto Daniel como Eli, en \u00faltimas, coincidir\u00e1n en dos elementos: luchar\u00e1n pasivamente por la captura del alma de los habitantes de un pueblo y sabr\u00e1n que su misi\u00f3n, por definici\u00f3n, no cesar\u00e1 sino con sus propias muertes.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5074\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_5.png\" alt=\"\" width=\"923\" height=\"389\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_5.png 923w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_5-300x126.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_5-768x324.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 923px) 100vw, 923px\" \/><\/p>\n<p>Durante el proceso de escritura del gui\u00f3n, Anderson se percat\u00f3 de dos necesidades: se ve\u00eda obligado a renovar por completo su fiel elenco protag\u00f3nico para no salpicarlo con tan desesperanzadoras tem\u00e1ticas y deb\u00eda contar con un excepcional actor que pudiera representar a Daniel magistralmente. Para lo segundo consideraba vital la vinculaci\u00f3n de Daniel Day-Lewis, cuya hoja de vida inclu\u00eda inolvidables filmes como <em>In the Name of the Father, My Left Foot <\/em>(por la cual gan\u00f3 su primer premio \u00d3scar) y <em>Gangs of New York<\/em>. Su brit\u00e1nico estoicismo era perfecto para desangrar la despiadada alma de Daniel con la credibilidad que lo ameritaba. Afortunadamente, a\u00f1os atr\u00e1s hab\u00eda expresado admiraci\u00f3n por la obra de Anderson y acept\u00f3 su propositivo elogio. El agradecimiento del acad\u00e9mico Day-Lewis se explica por s\u00ed s\u00f3lo en el resultado filmogr\u00e1fico; un\u00e1nimemente es considerada una de las mejores actuaciones de todos los tiempos. Hoy en d\u00eda es dif\u00edcil imaginar la degradaci\u00f3n y consumaci\u00f3n de Daniel en otro cuerpo. De hecho, esta uni\u00f3n es pr\u00e1cticamente la raz\u00f3n por la cual <em>There Will Be Blood <\/em>es un impacto tan significativo para el cine de este siglo y un punto de referencia para cualquier director que desee poner a prueba los l\u00edmites representativos de un actor. Si Anderson se destaca por relucir el potencial de sus elencos, jam\u00e1s repetir\u00e1 la qu\u00edmica art\u00edstica que logr\u00f3 con Day-Lewis. Lo mismo podr\u00eda afirmarse viceversa.<\/p>\n<p>Aunque la elecci\u00f3n de la otra parte del elenco no deb\u00eda ser tan exacta como la de Plainview, Anderson cont\u00f3 con bastante fortuna para reiniciar una t\u00e1bula rasa actoral. Para el laborioso papel de Eli, Anderson cont\u00f3 con el inexperto pero gratificante talento de Paul Dano, quien apenas hab\u00eda cultivado fama por su dalt\u00f3nico papel en <em>Little Miss Sunshine<\/em>. Su llegada al set fue tanto por sugerencia de Schlosser (ya que hab\u00eda actuado en la versi\u00f3n cinematogr\u00e1fica de <em>Fast Food Nation<\/em>) como de Day-Lewis (quien trabaj\u00f3 con \u00e9l en el filme de su esposa <em>The Ballad of Jack and Rose<\/em>). Empero, Anderson s\u00f3lo pretend\u00eda utilizarlo para interpretar a Paul, el sagaz hermano de Eli y que, a diferencia de su subersividad en <em>Oil!<\/em>, s\u00f3lo deseaba una salida econ\u00f3mica f\u00e1cil al venderle su secreto familiar a los Plainview. Sin embargo, Anderson aprovech\u00f3 la renuncia del actor original que interpetaba a Eli (Kel O\u2019Neill, quien no toler\u00f3 la intensidad profesional de Day-Lewis y prefiri\u00f3 abandonar el set) para permitirle a Dano explorar su faceta populista. El resultado fue mejor de lo esperado y Dano le agreg\u00f3 una delicadeza andr\u00f3gina al m\u00f3rbido pregonero. En cuanto al papel de H.W. (el hijo de Daniel), Anderson escogi\u00f3 a Dillon Freasier, un peque\u00f1o tejano que se adecuaba sin muchas pretensiones a las exigencias del gui\u00f3n: un silencioso ni\u00f1o que ablandaba el coraz\u00f3n de las presas de su padre, incluso a partir de sus limitaciones sensoriales. Por \u00faltimo, el discreto Kevin J. O\u2019Connor iniciar\u00eda una estrecha relaci\u00f3n con Anderson (aparecer\u00eda tambi\u00e9n en sus dos filmes siguientes) al tomar el papel de Henry, el sospechoso e inoportuno \u201chermano\u201d de Daniel que inconscientemente borrar\u00eda los \u00fanicos destellos de fraternidad del g\u00e9lido petrolero. El resto de los papeles fueron distribuidos entre actores de menor reputaci\u00f3n pero cabe resaltar al comediante <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=SE6eST2hlMw\">Paul F. Tompkins<\/a> (quien hace un breve cameo al interpretar a uno de los arrendatarios rechazados por Daniel) y al vers\u00e1til Ciar\u00e1n Hinds (quien interpreta a Fletcher Hamilton, uno de los asociados de los Plainview). A pesar de eso, dicho elenco -aunque significativo para la transformaci\u00f3n de Daniel (en especial William Bandy, quien obligar\u00e1 a Daniel a someterse a una de sus peores humillaciones p\u00fablicas y de quien ya hablaremos)- no tendr\u00e1 mayor impacto narrativo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5075\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_6.png\" alt=\"\" width=\"923\" height=\"378\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_6.png 923w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_6-300x123.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_6-768x315.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 923px) 100vw, 923px\" \/><\/p>\n<p>El largometraje, como se ha se\u00f1alado en algunas ocasiones, frecuentemente se asocia con la avaricia y la competitividad a partir las ofensivas estrategias de Daniel. No en vano lleva un nombre tan afirmativo como simb\u00f3lico: <em>There Will Be Blood <\/em>es, simult\u00e1neamente, la sangre que Daniel hace derramar para alcanzar sus objetivos, la sangre que busca purificar a quienes tienen fe en el progreso espiritual (en un estricto sentido b\u00edblico, como lo se\u00f1alan un par de canciones rurales a lo largo del filme) y la sangre con la que Daniel patronea una ficticia familia. Estos aspectos son ineludibles ya que la focalizaci\u00f3n en Daniel no tiene otra intenci\u00f3n central m\u00e1s que evidenciar c\u00f3mo el poder corroe a este petrolero. En un primer momento -1898- el explorador parece un cazafortunas de Klondike: solo y en situaciones precarias, se hunde en un r\u00fastico pozo en b\u00fasqueda de minerales. Al hallarlos, se descuida y se rompe una pierna; ni siquiera eso lo detiene y, despu\u00e9s de arrastrarse por varias millas, llega a una notar\u00eda a registrar su hallazgo. Unos a\u00f1os m\u00e1s adelante -1902-, se encuentra trabajando en un peque\u00f1o pozo petrolero con ayuda de otros obreros y, momentos despu\u00e9s de hallarlo, pierde a uno de sus compa\u00f1eros en un accidente. Desde los primeros minutos el filme se encarga de asentar una verdad: Daniel aprende que cada vez que gana algo, perder\u00e1 algo que aprecie; por lo tanto, la soluci\u00f3n para prosperar en el mundo de los negocios es insensibilizarse para que sus p\u00e9rdidas no lo hieran.<\/p>\n<p>El resto del filme se ambienta en 1911 en Little Boston, un miserable pueblo californiano que ni siquiera tiene los medios para drenar todo el petr\u00f3leo que posee. Daniel y el peque\u00f1o H.W. -ahora padre e hijo de una exitosa pero independiente empresa- llegan precipitadamente all\u00e1 al rechazar trabajar con otra comunidad (que incluye el maravilloso mon\u00f3logo \u201cI like to think myself as an oil man\u2026\u201d) y al escuchar los rumores por parte del pr\u00f3fugo Paul Sunday, a quien le pagan una cuantiosa recompensa por su aviso. En el camino se encuentran con los religiosos familiares de Paul \u2013entre ellos Eli- y aceptan vender sus terrenos siempre y cuando Daniel sea el mecenas de la emergente iglesia de Eli. Daniel, en este caso, adquiere su pozo m\u00e1s rentable pero pierde una virtud que le costar\u00e1 todo el filme recuperar: su dignidad como negociante al dejarse descubrir por un insolente adolescente. La conquista, en ese momento, inicia pero la secreta lucha segregadora entre Daniel e Eli apenas inicia.<\/p>\n<p>Una vez Daniel procura comprar los predios cercanos, olvida adquirir la propiedad de la familia Bandy, propiedad sin la cual no puede desplazar todo su oro negro de California. Este olvido le har\u00e1 perder una guerra con Eli algunos meses m\u00e1s adelante cuando necesite de este predio para completar su monopolio (un bautizo forzado, unas excelentes e histri\u00f3nicas disculpas p\u00fablicas y, ante todo, unas cuantas cachetadas de Eli), pero por ahora Daniel se concentrar\u00e1 en la construcci\u00f3n del pozo petrolero. Esta construcci\u00f3n no est\u00e1 exenta de conflictos: no s\u00f3lo la congregaci\u00f3n de Eli empieza a ser una amenaza al acoger a sus obreros sino que un hombre muere en la noche de inauguraci\u00f3n, v\u00edctima de la irresponsabilidad industrial. Esto se agrava una tarde en la que un peligroso escape de metano incendia el pozo y, peor a\u00fan, su onda explosiva golpea a H.W. fuertemente, haci\u00e9ndole perder su capacidad auditiva. Aunque controlan el accidente y Daniel se lamenta por la discapacidad adquirida de su hijo, al patr\u00f3n s\u00f3lo le importa un hecho: el escape de gas comprueba que ahora ser\u00e1 propietario de una fuente inagotable de petr\u00f3leo. M\u00e1s adelante y durante el resto filme (para no develar toda la l\u00ednea argumental) Daniel deber\u00e1 sopesar sus ganancias y sus p\u00e9rdidas a partir del control de este pozo para concluir que 1) su familia le tiene sin cuidado (hijo e impostores incluidos), 2) debe ser sutil con sus ataques a la comunidad que trabaja para \u00e9l para que no se rebelen y 3) aunque cre\u00eda que el dinero y las propiedades eran los principales objetivos de su vida, su verdadera satisfacci\u00f3n la resguarda el matoneo t\u00e1cito y expl\u00edcito, es decir, el hecho de saber y hacer sentir que es superior a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Estas palabras se quedan sustancialmente cortas ante la magnificencia de la t\u00e9cnica Andersoniana. El filme habla por s\u00ed solo y todos di\u00e1logos, si bien son pocos, son absolutamente memorables. El espectador es, inevitablemente, testigo de la masacre verbal (y f\u00edsica) producto del denominado capitalismo norteamericano y de sus valores imperantes: el poder adquisitivo y la fetichizaci\u00f3n del todo. Daniel Plainview es el h\u00e9roe que el T\u00edo Sam cre\u00f3 y que el mundo evita reconocer. M\u00e1s all\u00e1 de cualquier juicio valorativo \u2013cada cu\u00e1l ver\u00e1 c\u00f3mo asume esta realidad-, Anderson art\u00edstica y magn\u00edficamente expone a un familiar personaje que canaliza la coerci\u00f3n que ejercemos y que a la vez es ejercida sobre nosotros. Como dec\u00eda Borges, no hay nada m\u00e1s abominable que un espejo porque multiplica a los hombres.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5076\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_7.png\" alt=\"\" width=\"923\" height=\"391\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_7.png 923w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_7-300x127.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_7-768x325.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 923px) 100vw, 923px\" \/><\/p>\n<p>Lo \u00faltimo que le faltaba a Anderson para complementar su obra era orquestarla. Para eso convenci\u00f3 nada m\u00e1s y nada menos que a Jonny Greenwood, el virtuoso guitarrista principal de Radiohead y director residente de la orquesta de la BBC. A pesar de que Greenwood inicialmente no quer\u00eda comprometerse con <em>There Will Be Blood<\/em>, disfrut\u00f3 tanto del corte enviado por Anderson que acept\u00f3 el cargo, tal vez porque era la manera m\u00e1s decente de sanarse de su <a href=\"http:\/\/youtu.be\/9tNUAumvfzg\">vergonzoso cameo<\/a> en cierto filme de magos adolescentes. El resultado fue visiblemente gratificante para Greenwood, tanto as\u00ed que esta qu\u00edmica se repetir\u00eda -para fortuna de cualquier mel\u00f3mano- en <em>The Master <\/em>e <em>Inherent Vice<\/em>.<\/p>\n<p>El filme, finalmente, fue estrenado en septiembre del 2007. Los elogios no se hicieron esperar y, hasta el d\u00eda de hoy, es el largometraje de Anderson m\u00e1s exitoso tanto cr\u00edtica como econ\u00f3micamente. Su impacto hubiera sido m\u00e1s pronunciado si no se hubiera enfrentado a otro filme de caracter\u00edsticas similares pero de mayor respaldo popular: la excelente <em>No Country for Old Men <\/em>de los hermanos Coen. Aun as\u00ed, Day-Lewis arras\u00f3 con todos los premios de actuaci\u00f3n posibles (\u00d3scares, Globos de Oro, Screen Actors Guild, BAFTA, entre otros) y desde aquel filme decidi\u00f3 ser \u2013en teor\u00eda- a\u00fan m\u00e1s selectivo con sus proyectos subsecuentes para alcanzar el nivel de satisfacci\u00f3n que logr\u00f3 con <em>There Will Be Blood<\/em>. Si bien <em>Nine <\/em>y <em>Lincoln <\/em>no son lo que se esperaban de ellas, al menos Day-Lewis da lo mejor de s\u00ed. Adem\u00e1s, uno de sus amigos recibi\u00f3 un merecido reconocimiento masivo: su director de cinematograf\u00eda de confianza Robert Elswit, con quien ha trabajado en todas sus pel\u00edculas excepto en <em>The Master<\/em>, fue galardonado con el premio \u00d3scar.<\/p>\n<p>El siguiente proyecto de Anderson ser\u00eda un poco m\u00e1s sencillo de desarrollar para sus niveles \u00e9ticos. Aunque el contenido de <em>The Master<\/em> es m\u00e1s pol\u00e9mico al criticar una comunidad espec\u00edfica y mereci\u00f3 menores patrocinios por su contenido, Anderson no sinti\u00f3 la angustia que sinti\u00f3 al haber creado a Daniel Plainview. El desgarramiento al haber creado a un individuo tan consumido abri\u00f3 el camino para el mundo sin esperanza y sin salidas que acompa\u00f1ar\u00eda a sus dos siguientes obras. Si el dicho dice que cada vez que se cierra una puerta Dios abre una ventana, Anderson abre de nuevo la puerta de una patada.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5077\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_8.png\" alt=\"\" width=\"923\" height=\"391\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_8.png 923w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_8-300x127.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/mar7_paulthomasanderson_8-768x325.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 923px) 100vw, 923px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el que abandonamos a nuestros hijos. \u201cI am him who the Holy Spirit has blessed! I am him who the Lord hath chosen to show the signs! Look at me, I say \u2013look at me! 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