{"id":3200,"date":"2015-02-18T09:04:36","date_gmt":"2015-02-18T14:04:36","guid":{"rendered":"http:\/\/filmigrana.com\/?p=3200"},"modified":"2022-08-27T18:11:33","modified_gmt":"2022-08-27T18:11:33","slug":"paul-thomas-anderson-punch-drunk-love-2002","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2015\/02\/18\/paul-thomas-anderson-punch-drunk-love-2002\/","title":{"rendered":"Paul Thomas Anderson: Punch-Drunk Love (2002)"},"content":{"rendered":"<p><strong>En el que las l\u00edneas calientes nos hacen m\u00e1s rom\u00e1nticos.<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5060\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_1.png\" alt=\"\" width=\"1279\" height=\"720\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_1.png 1279w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_1-300x169.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_1-768x432.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_1-1024x576.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1279px) 100vw, 1279px\" \/><\/p>\n<p><em>Blossoms and Blood <\/em>(2003) es un extra\u00f1o collage de Paul Thomas Anderson el cual no es propiamente un cortometraje, mucho menos un comercial. A lo largo de sus doce minutos de duraci\u00f3n, se recorren algunos breves episodios de la vida de un extra\u00f1o sujeto para presentar su particular forma de ser: en un primer momento pretende impresionar a su aparente pareja al intentar aprender a tocar por s\u00ed mismo un harmonio de dudoso origen y, como era de esperarse, fracasa; despu\u00e9s, olvida las instrucciones para atravesar un laber\u00edntico edificio y ubicar el apartamento de su pareja; por \u00faltimo, el sujeto entra a un supermercado y toma indiscriminadamente todo el pud\u00edn de chocolate que pueda arrojar hacia un carrito de supermercado, tanto as\u00ed que m\u00e1s de la mitad termina en el suelo. A su vez, estas escenas son separadas por unos coloridos salvapantallas que, gracias a su composici\u00f3n digital, oscilan verticalmente como si fueran llamaradas vistas desde un vidrio levemente polarizado.<\/p>\n<p>Esta galer\u00eda es inquietante, sobre todo si se adentra en ella sin previa preparaci\u00f3n. Pareciera que este breve filme fuera un ejercicio dad\u00e1 ya que, argumentalmente hablando, las escenas no tienen relaci\u00f3n entre s\u00ed. Por si fuera poco, sus \u00faltimos minutos son un tanto inc\u00f3modos: esos mismos salvapantallas se funden con algunas im\u00e1genes del protagonista, el cual ahora iracundamente destruye vidrios y golpea repetitivamente una pared mientras que la c\u00e1mara ampl\u00eda el zoom hasta convertirlo en una mancha amorfa. Adem\u00e1s, esta amalgama es acompa\u00f1ada por una sinfon\u00eda cacof\u00f3nica que parece haber influenciado a m\u00e1s de una canci\u00f3n de Crystal Castles. A pesar de esta bizarra mezcolanza, en una de las esquinas de los salvapantallas aparece un tenue coraz\u00f3n que, si bien es apenas visible, sobrevive a la pixelaci\u00f3n que acompa\u00f1a al ataque de ira del protagonista. Este vulgar s\u00edmbolo no podr\u00eda representar m\u00e1s que la latente consumaci\u00f3n que sostiene la vida del exc\u00e9ntrico protagonista.<\/p>\n<p>Este abstracto entretejido es el resultado de la compilaci\u00f3n de algunas escenas excluidas de la edici\u00f3n definitiva de <em>Punch-Drunk Love <\/em>y que fue incluido como material extra para su edici\u00f3n casera. A pesar de su ambig\u00fcedad y posteridad, es un sint\u00e9tico y justo abrebocas a la magnificencia del cuarto largometraje de Anderson. Las breves escenas sirven como reminiscentes puertas giratorias de los padecimientos de un hombre inquieto emocionalmente. Aunque no tiene ninguna pretensi\u00f3n art\u00edstica a gran escala, <em>Blossoms and Blood <\/em>recrea en pocas escenas varios tir\u00e1nicos sentimientos: impotencia, frustraci\u00f3n, compulsividad y, ante todo, amor. Su personaje principal \u2013el mismo que ha de hacerlo a lo largo del largometraje matriz- canaliza de m\u00faltiples maneras la vertiginosidad emocional que implica convivir consigo mismo. Como su t\u00edtulo podr\u00eda sugerirlo, el florecimiento de una relaci\u00f3n es tambi\u00e9n el florecer de la entrega y, a la vez, de la incertidumbre del sufrimiento. Sin duda alguna se podr\u00edan trazar muchas m\u00e1s posibilidades (y habladur\u00edas) interpretativas; en definitiva, Barry Egan \u2013nuestro perturbado h\u00e9roe en com\u00fan- es a peque\u00f1a y a gran escala un circo patol\u00f3gico para cualquier espectador.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5061\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_2.png\" alt=\"\" width=\"1279\" height=\"717\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_2.png 1279w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_2-300x168.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_2-768x431.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_2-1024x574.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1279px) 100vw, 1279px\" \/><\/p>\n<p>Se puede afirmar que <em>Punch-Drunk Love<\/em> -despu\u00e9s de <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2013\/12\/25\/paul-thomas-anderson-hard-eight-1997\/\"><em>Hard Eight<\/em><\/a>&#8211; es el filme menos recordado de Anderson. No nos es posible rastrear emp\u00edricamente las razones de su inexcusable olvido, en especial porque de todos sus filmes es el \u00fanico por el cual la labor de Anderson ha sido reconocida en uno de los grandes cert\u00e1menes f\u00edlmicos mundiales (premio a Mejor Director en el festival de Cannes). Seguramente su condena se rastrea hacia 1999, justamente en Cannes, durante el mesurado desempe\u00f1o inaugural de <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2015\/02\/16\/paul-thomas-anderson-magnolia-1999\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Magnolia<\/em><\/a>. Durante una rueda de prensa, un periodista le pregunt\u00f3 con cu\u00e1les estrellas de cine desear\u00eda trabajar en su pr\u00f3ximo proyecto. Para nadie era un secreto la precisi\u00f3n con la que Anderson eleg\u00eda a los protagonistas y al ensamble de sus obras, as\u00ed que era una pregunta que intrigar\u00eda a m\u00e1s de un asistente. Contra todo pron\u00f3stico, afirm\u00f3 que deseaba reclutar a Adam Sandler, a quien consideraba un excelente humorista y un gran amigo. Los periodistas creyeron que era una broma y, como era de esperarse, el auditorio estall\u00f3 en carcajadas. La reputaci\u00f3n de Sandler era objeto de cuestionamientos ya que su comedia f\u00edsica, aunque era un \u00e9xito rotundo a nivel internacional, representaba el peor malestar de la generaci\u00f3n X: su inmadurez para asumir cualquier responsabilidad adulta.<\/p>\n<p>Rotten Tomatoes, p\u00e1gina que domina el term\u00f3metro de las estad\u00edsticas cr\u00edticas, ilustra algunos n\u00fameros que corroboran este justificado escepticismo. El promedio de calificaci\u00f3n de sus quince largometrajes previos al 2002 -dentro de los que se encuentran joyas escatol\u00f3gicas como <em>Big Daddy<\/em>, <em>The Animal<\/em> y <em>The Waterboy- <\/em>es de un soberbio 30,53%. Para ser justos, hay un par de comedias decentes dentro de su filmograf\u00eda (<em>Happy Gilmore <\/em>y la coreogr\u00e1fica <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2014\/08\/25\/frank-coraci-the-wedding-singer-1998\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>The Wedding Singer<\/em><\/a> de Frank Coraci); sin embargo, por cada Robbie Hart hay siete Billy Madisons.<\/p>\n<p>La seriedad de la sentencia de Anderson no se hizo esperar. Despu\u00e9s de un corto pero merecido descanso, empez\u00f3 a esbozar un escrito con el que pretend\u00eda liberarse de las magnitudes \u00e9picas de sus dos filmes anteriores. El desgaste espiritual de sus \u00faltimos tres a\u00f1os lo encaminaron hacia tierras inexploradas que promet\u00edan un futuro esperanzador y libre de lluvias de anfibios: la comedia rom\u00e1ntica. Adem\u00e1s, su ruptura con Fiona Apple (quien no ocultar\u00eda su decepci\u00f3n en su \u00e1lbum <em>Extraordinary Machine<\/em>) y posterior compromiso en el 2001 con la actriz Maya Rudolph (recordada por sus aportes a <em>Saturday Night Live<\/em>) apaciguaron sus ansias por abarcar redes sociales infinitas para concentrarse en un emergente n\u00facleo familiar. Este giro radical implic\u00f3, indudablemente, nuevos retos para un autor que estaba acostumbrado a esculpir monumentos tanto colosales como totalizantes. Ahora que deseaba escribir una historia tan sencilla como le fuera posible, deb\u00eda vaciarse de sus melodramas argumentales para inclinarse por el poder de la sugesti\u00f3n simb\u00f3lica. Al igual que ocurri\u00f3 con David Lynch al filmar <em>The Straight Story <\/em>despu\u00e9s de <em>Lost Highway<\/em>, Anderson se purg\u00f3 de sus aclamada megaloman\u00eda altmaniana para reencontrarse con la sublimaci\u00f3n de las relaci\u00f3n primarias, es decir, con la simplicidad en la cadena de afecto entre dos seres humanos.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5062\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_3.png\" alt=\"\" width=\"1280\" height=\"718\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_3.png 1280w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_3-300x168.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_3-768x431.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_3-1024x574.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/p>\n<p>Al cocinar un guion que tentativamente fue conocido como <em>Just Desserts <\/em>y como <em>Punchdrunk Knucle Love<\/em>, Anderson molde\u00f3 a Barry Egan -el comerciante con ciertas dificultades relacionales del que se habl\u00f3 al rese\u00f1ar <em>Blossoms and Flowers<\/em>&#8211; a partir de las virtudes histri\u00f3nicas de Sandler. Este enigm\u00e1tico y contradictorio personaje se enraizaba al hombre-ni\u00f1o que el comediante de carne y hueso hab\u00eda creado y criado sin interrupciones a lo largo de toda su carrera humor\u00edstica. Esta arriesgada propuesta de Anderson, no obstante, no pretend\u00eda engalgar el mito del comediante y servirse de su precoz mito para embolsillarse el dinero de las familias norteamericanas sin siquiera intentarlo. De hecho, gir\u00f3 la tuerca del retru\u00e9cano sandleriano a su favor: mientras que todas sus comedias anteriores se desarrollaban alrededor de un insulso pastiche de hombre que pretende interiorizarse como un ni\u00f1o pero que descubr\u00eda a lo largo del filme cu\u00e1n adulto es, en el gui\u00f3n de <em>Punch-Drunk Love<\/em> Anderson present\u00f3 a un hombre que pretende interiorizarse como un adulto pero que descubre a lo largo del escrito cu\u00e1n infantil es. Sandler, al visualizar el potencial de esta propuesta y para agradecer el esfuerzo de su talentoso amigo, acept\u00f3 sin mucha dificultad encarnar al protagonista de esta odisea de llamadas telef\u00f3nicas inapropiadas.<\/p>\n<p>El elenco complementario a Sandler fue sustancialmente menos cuantioso al de <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2015\/02\/15\/paul-thomas-anderson-boogie-nights-1997\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Boogie Nights<\/em><\/a> y al de <em>Magnolia <\/em>sin que esto comprometiera su integridad creativa. Es m\u00e1s, esto implicaba que Anderson deb\u00eda ser a\u00fan m\u00e1s preciso con su proceso de selecci\u00f3n ya que repartir\u00eda su genialidad s\u00f3lo entre un pu\u00f1ado de protagonistas (de hecho: tres, si acaso cuatro\u2026). Eso implic\u00f3 que, paralelamente a la creaci\u00f3n de Barry, concibiera a su contraparte con base en una actriz poco conocida en Norteam\u00e9rica y de la que esperaba un significativo destello: Emily Watson. La actriz brit\u00e1nica hab\u00eda cosechado sobresalientes cr\u00edticas a lo largo y ancho de Europa por su primer trabajo en la encantadora <em>Breaking the Waves <\/em>de Lars von Trier. Durante los a\u00f1os previos a <em>Punch-Drunk Love <\/em>hab\u00eda participado en filmes como <em>Angela\u2019s Ashes <\/em>y <em>The Luzhin Defence <\/em>y, a pesar de su extraordinario talento, todav\u00eda era una desconocida en el otro lado del Atl\u00e1ntico. Esto cambiar\u00eda un poco el 2001 al protagonizar <em>Gosford Park<\/em> de la mano de Robert Altman. Este filme permiti\u00f3 que sus horizontes se ampliaran y que, en \u00faltimas, obligara a Anderson a ponerse en contacto con ella. En definitiva, el joven guionista -quien a\u00f1oraba honrar el trabajo de Altman-, rob\u00f3 moment\u00e1neamente a una de sus musas para que lo inspirara. El resultado no podr\u00eda ser menos valioso: la ansiosa Lena Leonard no pudo hallar otro recipiente tan bueno que no fuera Watson.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de esto, s\u00f3lo faltaban unos cuantos engranajes m\u00e1s para encender esta rom\u00e1ntica m\u00e1quina. Philip Seymour Hoffman se unir\u00eda por cuarta vez a Anderson para encarnar al corrupto macarra Dean Trumbell. Este papel, a pesar de su brevedad, es uno de los m\u00e1s gratificantes y memorables del legado de Hoffman; s\u00f3lo basta ver <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=phfjlcGlT3g\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">esta escena<\/a> para refrescarnos con su alqu\u00edmica personalidad. Los restantes papeles medianamente estelares fueron ocupados por la comediante Mary Lynn Rasjkub (Elizabeth, la hermana-Cupido) y Luis Guzm\u00e1n, quien por tercera vez consecutiva brilla por su prudencia actoral en los filmes de Anderson al interpretar a uno de los socios laborales de Barry: Lance.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5063\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_4.png\" alt=\"\" width=\"1277\" height=\"717\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_4.png 1277w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_4-300x168.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_4-768x431.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_4-1024x575.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1277px) 100vw, 1277px\" \/><\/p>\n<p>Sumado al elenco, Anderson se equip\u00f3 con el sudor y las l\u00e1grimas de dos subestimados artistas cuyas dolosas vidas ti\u00f1eron al filme con discreta melancol\u00eda. El primero de ellos, el compositor Jon Brion, realiz\u00f3 los arreglos musicales de las cristalizadas sinfon\u00edas que acompa\u00f1an y tensionan cada una de las escenas del filme. Aunque Brion ya hab\u00eda trabajado en la orquestaci\u00f3n de <em>Magnolia<\/em>, un novedoso tormento gui\u00f3 sus composiciones para <em>Punch-Drunk Love<\/em>: su ruptura despu\u00e9s de cinco a\u00f1os de noviazgo con, precisamente, Rasjkub. Este sufrimiento lo canalizar\u00eda en las mel\u00f3dicas \u201cPunch-Drunk Melody\u201d y en \u201cHe Needs Me\u201d, un rom\u00e1ntico balbuceo tomado del tema hom\u00f3nimo compuesto para la fat\u00eddica <em>Popeye<\/em>, dirigida, oh Dios, por Altman. Adem\u00e1s, su padecimiento alimentar\u00eda un par de a\u00f1os despu\u00e9s los sonidos de otra decepci\u00f3n amorosa hecha pel\u00edcula: <em>Eternal Sunshine of the Spotless Mind<\/em>. El segundo artista es el olvidado artista digital Jeremy Blake, quien dise\u00f1\u00f3 los cuadros y los salvapantallas que intermitentemente decoran tanto al filme como a <em>Blossoms and Blood<\/em>. Su simb\u00f3lico suicidio en el 2007 (una caminata hacia el oc\u00e9ano de la cual jam\u00e1s regresar\u00eda) s\u00f3lo acrecienta el mito de sus expresionistas videoinstalaciones. Todos ellos, reunidos, propensar\u00edan el m\u00edstico halo del enamoramiento entre Barry y Lena.<\/p>\n<p>El coraz\u00f3n de <em>Punch-Drunk Love <\/em>reside en las tensionantes variables alrededor del romance entre Barry y Lena. El primer indicador de las latentes ambivalencias se encuentra en las pistas (falsas) sobre los malestares que acarrean a ambos amantes, en especial aquellas que accionan el inicio de la relaci\u00f3n. Desde un punto de vista psicoanal\u00edtico, ambos protagonistas son unos enfermizos asociales que encuentran un mismo camino. Por un lado, el reactivo Barry \u2013quien, paralelamente a su cargo de vendedor de \u00e9mbolos para ba\u00f1o, trabaja en sus ratos libres en un fraude con el que pretende obtener millas a\u00e9reas ilimitadas a partir de un vac\u00edo legal en un concurso de cupones alimenticios- padece los s\u00edntomas de bipolaridad tipo II: altibajos emocionales pronunciados y episodios hipomaniacos. Su oscilaci\u00f3n entre la compulsividad y el retraimiento, aparente resultado de convivir con siete hermanas mayores que propagaron y propagan sus complejos sociales, hace que Barry act\u00fae como un impulsivo ni\u00f1o que no sabe c\u00f3mo controlarse ante situaciones espec\u00edficas tales como un cumplea\u00f1os al que se ve obligado a ir (donde destruye un vidrio) o una forzada cita (en la que destruye el ba\u00f1o de un restaurante). Por otro lado, Lena \u2013quien termin\u00f3 con su novio hace seis meses y sus constantes itinerarios de viaje le impiden estabilizarse con alguien- padece los s\u00edntomas de un desorden dist\u00edmico. Su angustia la retrae hasta el punto en el que no tiene expectativas de s\u00ed misma a la hora de citarse con un nuevo prospecto e, incluso, la obliga a evidenciar su vulnerabilidad social ante la falta de contacto humano.<\/p>\n<p>El encuentro de todos estos s\u00edntomas, patrocinado por una de las hermanas de Barry, genera una simbi\u00f3tica relaci\u00f3n entre Barry y Lena. Mientras que Lena desea amarrar (literalmente) a Barry sin perder su cordura, Barry desea ser apresado sin perder su temperamento. Este peligroso pero tierno juego de cacer\u00eda no podr\u00eda ser tan sencillo si no hubiera un antecedente que desbordar\u00eda sus cuadros emocionales: Barry -despu\u00e9s de una descuidada noche en la que contacta una l\u00ednea caliente en busca de calor humano- es extorsionado por los subordinados de Trumbell (el invisible due\u00f1o de la operadora), quienes asaltan las cuentas bancarias de sus clientes para defender la buena moral y castigar a sus pervertidos usuarios. Esta cr\u00edtica persecuci\u00f3n desencadena la impulsividad de Barry hacia un enternecedor l\u00edmite: al temer por su reputaci\u00f3n y por su vida, encuentra resguardo en la tramposa pero c\u00e1ndida afectividad de Lena. El fugaz viaje hacia Hawaii, el ataque defensivo en contra de los extorsionistas (que, por cierto, son cuatro hermanos) y, en \u00faltimas, las constantes contradicciones conversacionales hacia Lena envuelven esta historia hacia un unificado y compasivo coraz\u00f3n mutuo. Los tel\u00e9fonos rotos y el harmonio que nadie sabe tocar, s\u00edmbolos de la quebrantada comunicaci\u00f3n entre los personajes de este filme, le recuerdan al espectador que la difusa incomprensi\u00f3n de Barry y Lena es la ignici\u00f3n que los acerca hacia el sorpresivamente conmovedor final.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5064\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_5.png\" alt=\"\" width=\"1279\" height=\"717\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_5.png 1279w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_5-300x168.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_5-768x431.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_5-1024x574.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1279px) 100vw, 1279px\" \/><\/p>\n<p>El \u00e9xito de <em>Punch-Drunk Love <\/em>en taquilla, desafortunadamente, no fue el esperado a pesar de las frecuentes exaltaciones de la labor del tr\u00edo Sandler-Watson-Anderson. Adem\u00e1s del reconocimiento t\u00e9cnico de Anderson en Cannes, Sandler recibi\u00f3 varios aplausos, entre ellos la nominaci\u00f3n a los Globo de Oro y las palabras de gratitud del mamut Roger Ebert, quien, sin dubitaci\u00f3n, hizo un llamado para que otros grandes directores explotaran su desperdiciado potencial. Estos ecos fam\u00e9licamente rebotan en la actualidad; del gran talento que Sandler min\u00f3 en <em>Punch-Drunk Love <\/em>s\u00f3lo queda uno que otro buen recuerdo sumergido en los miasmas de la comedia norteamericana. Posiblemente el esfuerzo de resurrecci\u00f3n m\u00e1s emp\u00e1tico correr\u00eda por parte de Judd Apatow, quien no s\u00f3lo cita a esta comedia como uno de sus filmes favoritos sino que toma prestada alguna de la gracia emp\u00e1tica de Sandler para <em>Funny People<\/em>.<\/p>\n<p>Durante los meses posteriores a este filme, Anderson tomar\u00eda un extenso descanso, no s\u00f3lo para dedicarse a la consolidaci\u00f3n de su familia sino porque moment\u00e1neamente no ten\u00eda nada m\u00e1s que narrar. Sus primeros filmes \u2013una vez m\u00e1s, <em>Hard Eight, Boogie Nights, Magnolia <\/em>y <em>Punch-Drunk Love<\/em>&#8211; marcaron una etapa en la que explor\u00f3 a gran escala cuatro aristas de su encuadre vital. Este primer periodo de su obra, que podr\u00eda tildar de <em>intramoral<\/em>, invita a sus espectadores a que ellos valoren su misma individualidad y significaci\u00f3n en el mundo desde la expansiva personalidad de guionista. Al crear mitos contempor\u00e1neos tales como Dirk Diggler, Barry Egan y Frank Mackey, Paul Thomas Anderson cre\u00f3 el mejor mito de todos: el de s\u00ed mismo como el mejor narrador de nuestra era.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5065\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_6.png\" alt=\"\" width=\"1277\" height=\"719\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_6.png 1277w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_6-300x169.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_6-768x432.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb18_paulthomasanderson_6-1024x577.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1277px) 100vw, 1277px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el que las l\u00edneas calientes nos hacen m\u00e1s rom\u00e1nticos. Blossoms and Blood (2003) es un extra\u00f1o collage de Paul Thomas Anderson el cual no es propiamente un cortometraje, mucho menos un comercial. A lo largo de sus doce minutos de duraci\u00f3n, se recorren algunos breves episodios de la vida de un extra\u00f1o sujeto para &hellip; <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2015\/02\/18\/paul-thomas-anderson-punch-drunk-love-2002\/\" class=\"more-link\">Continue reading <span class=\"screen-reader-text\">Paul Thomas Anderson: Punch-Drunk Love (2002)<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":5066,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,8],"tags":[28,38,60,114,176,177,246,498,508,517,543],"class_list":["post-3200","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-clases-magistrales","tag-00s","tag-38","tag-adam-sandler","tag-barry-egan","tag-comedia","tag-comedia-romantica","tag-emily-watson","tag-p-t-anderson","tag-paul-thomas-anderson","tag-philip-seymour-hoffman","tag-punch-drunk-love"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3200","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3200"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3200\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5749,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3200\/revisions\/5749"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5066"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3200"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3200"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3200"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}