{"id":3142,"date":"2015-02-15T12:21:48","date_gmt":"2015-02-15T17:21:48","guid":{"rendered":"http:\/\/filmigrana.com\/?p=3142"},"modified":"2022-08-27T18:06:41","modified_gmt":"2022-08-27T18:06:41","slug":"paul-thomas-anderson-boogie-nights-1997","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2015\/02\/15\/paul-thomas-anderson-boogie-nights-1997\/","title":{"rendered":"Paul Thomas Anderson: Boogie Nights (1997)"},"content":{"rendered":"<h5><strong>En el que obtenemos un par de patines nuevos.<\/strong><\/h5>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5040\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_1.png\" alt=\"\" width=\"1119\" height=\"466\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_1.png 1119w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_1-300x125.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_1-768x320.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_1-1024x426.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1119px) 100vw, 1119px\" \/><\/p>\n<p><strong>***Aviso legal:<\/strong> hace m\u00e1s de un a\u00f1o \u2013diciembre de 2013, para ser m\u00e1s precisos- me propuse escribir quincenalmente un art\u00edculo sobre cada filme de P.T. Anderson a partir de <em>La Am\u00e9rica de una planta<\/em> de Ilf y Petrov. Si bien aquella antolog\u00eda de cr\u00f3nicas fue la ignici\u00f3n literaria para este peque\u00f1o proyecto, la gasolina escase\u00f3 y una cantidad de borradores destellaron en mi Escritorio durante varios meses, gui\u00f1\u00e1ndome constantemente sus p\u00e1rpados digitales para que continuara mi labor.<\/p>\n<p>Durante los \u00faltimos meses \u2013enero y febrero de 2015- he redimido mi acidia y, aunque dej\u00e9 de lado a los reporteros ucranianos, continu\u00e9 mi labor para prepararme inteligiblemente para dos acontecimientos: el cercano estreno de <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2017\/02\/02\/paul-thomas-anderson-inherent-vice-2014\/\"><em>Inherent Vice<\/em><\/a> (s\u00e9ptimo filme de Anderson) y el primer aniversario de la inesperada muerte de Philip Seymour Hoffman (02 de febrero). Espero que estos cortos escritos no s\u00f3lo tracen unos predecibles patrones tem\u00e1ticos sino que hagan justicia al que probablemente es el guionista m\u00e1s talentoso de nuestra era.<strong> ***<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5041\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_2.png\" alt=\"\" width=\"1118\" height=\"553\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_2.png 1118w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_2-300x148.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_2-768x380.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_2-1024x507.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1118px) 100vw, 1118px\" \/><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 aspiraciones puede llegar a tener un hombre una vez alcanza los diecisiete a\u00f1os de edad? Seguramente todas ellas est\u00e1n relacionadas con la b\u00fasqueda de un futuro que asegure el estilo de vida de una adultez a\u00f1orada. Esto -de acuerdo con nuestras inquebrantables pol\u00edticas educativas- es garantizado mediante la elecci\u00f3n de una profesi\u00f3n que acoja aquellos ideales de vida. Sin embargo, toda esta desapacible presi\u00f3n es barajada por la inclemente Fortuna, quien ocasionalmente bendice a sus j\u00f3venes y errados adolescentes con vidas exitosas si \u00e9stos le rezan adecuadamente a su monumental cornucopia. Nuestra \u00fanica salvedad consiste en que durante esa etapa de la vida dichos rituales pueden (o pudieron, m\u00e1s bien) ser controlados por nosotros mismos. Desde cualquier \u00e1ngulo que se les mire, se alimentan de las entra\u00f1as de la ambici\u00f3n humana: bien sea mediante el ejercicio de la raz\u00f3n o de la experiencia, nuestra existencia conserva su eje al explotar nuestro propio reflejo para nosotros mismos. Por supuesto, el choque de este espejismo con nuestras im\u00e1genes proyectadas en otros individuos producen colisiones m\u00e1s que interesantes; la negaci\u00f3n de la conciencia siempre entretendr\u00e1 al bacanal Olimpo, due\u00f1os del risible adolecer denominado \u201cmaduraci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Lo anterior, a grandes rasgos, son los vulgares principios de la instrumentalizaci\u00f3n. En el caso de P.T. Anderson -a.k.a. Eddie Adams, a.k.a. Dirk Diggler, a.k.a. Brock Landers-, <em>Boogie Nights <\/em>es el \u00e9pico resultado de una magn\u00edfica terapia en la que el joven director y guionista de 27 a\u00f1os enfrenta su juventud, su ideal de adultez y su adultez.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5042\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_3.png\" alt=\"\" width=\"1120\" height=\"466\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_3.png 1120w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_3-300x125.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_3-768x320.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_3-1024x426.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1120px) 100vw, 1120px\" \/><\/p>\n<p>Todo comienza con un adolescente Paul Thomas, quien a los 17 a\u00f1os intoxicaba su cabeza con filmes camp repletos de pornograf\u00eda, karate, pornograf\u00eda, comedia barata y a\u00fan m\u00e1s pornograf\u00eda. Durante esos a\u00f1os -como lo describe con agrado a lo largo de la versi\u00f3n comentada de <em>Boogie Nights<\/em>-, el joven californiano aspiraba a vivir como John Holmes o alguno de los personajes de sus filmes favoritos, es decir, como una estrella porno, rodeado de mujeres y sintetizadores. Al comprender la imposibilidad de ese estilo de vida, decidi\u00f3 canalizar su libido como s\u00f3lo lo hacen los austeros: a trav\u00e9s de un barato cortometraje en el que su ambici\u00f3n pretend\u00eda crear un h\u00edbrido entre <em>Zelig <\/em>y <em>This Is Spinal Tap <\/em>que a su vez fuera dirigido por Martin Scorsese y Jonathan Demme. De all\u00ed nace <em>The Dirk Diggler Story, <\/em>su primer cortometraje en el que en que en media hora narra el ascenso y la ca\u00edda de una prometedora estrella porno. Esta obra no-can\u00f3nica fue archivada durante varios a\u00f1os, ligeramente avergonzado por sus limitaciones financieras. No obstante, el <em>doppelg\u00e4nger <\/em>sexual del idealista P.T. no habr\u00eda de escapar de su mente hasta que pudiera contar su ficticia historia tal como quisiera.<\/p>\n<p>Nueve a\u00f1os m\u00e1s tarde, Anderson pudo revisitar estos sue\u00f1os rotos a trav\u00e9s de un lente azaroso. Despu\u00e9s del moderado \u00e9xito cr\u00edtico de <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2013\/12\/25\/paul-thomas-anderson-hard-eight-1997\/\"><em>Hard Eight<\/em><\/a>, tuvo la oportunidad de presentarle a Michael De Luca (presidente de New Line Cinema, productora insignia de Time Warner) su gui\u00f3n \u2013finalizado en 1995 y acertadamente subtitulado como <em>Funny Games Until Someone Gets Hurt<\/em>&#8211; con la idea para una innovadora reinterpretaci\u00f3n del arquetipo de h\u00e9roe \u00e9pico. Para ello, tom\u00f3 sus a\u00f1oranzas juveniles y las reescribi\u00f3 para un p\u00fablico adulto como \u00e9l mismo, lo suficientemente paciente para develar a lo largo de casi tres horas de di\u00e1logos y plano secuencias la terquedad de un estropeado infante en los corazones de varias estrellas de la industria para adultos.<\/p>\n<p>Contra todo pron\u00f3stico, la productora le dio libertad art\u00edstica para que desarrollara su m\u00f3rbido sue\u00f1o. Todas las razones fueron, por supuesto, favorables: la exitosa apuesta por <em>L.A. Confidential <\/em>apenas unos meses atr\u00e1s hab\u00eda demostrado que era rentable financiar filmes que no fueran <em>Men in Black<\/em>; adem\u00e1s, al ser un filme de \u00e9poca, cont\u00f3 con el respaldo para utilizar canciones ic\u00f3nicas de la era disco tales como \u201cYou Sexy Thing\u201d de Hot Chocolate, \u201cGot to Give It Up (Part 1)\u201d de Marvin Gaye, \u201cSunny\u201d de Boney M. o \u201cJungle Fever\u201d de The Chakachas; por \u00faltimo, los planetas legales se alinearon para que al mismo tiempo pudieran contar con un p\u00f3quer de actores principales, estrellas fijas de nuestro cosmos f\u00edlmico contempor\u00e1neo: Mark Walhberg, Burt Reynolds, Julianne Moore, Heather Graham y John C. Reilly. En ese entonces, todos ellos \u2013aunque buscaban protagonismo o relevancia medi\u00e1tica- decidieron participar en este proyecto sin expectativa alguna: la carrera de Reynolds hab\u00eda tocado fondo varios a\u00f1os antes (en la d\u00e9cada de los ochenta fue nominado cuatro veces a los premios Razzie), Moore hab\u00eda ganado popularidad cr\u00edtica mas no comercial, el joven d\u00fao Walhberg-Graham apenas se abr\u00eda paso en Hollywood (de hecho, Walhberg obtuvo el papel s\u00f3lo porque Leonard Di Caprio lo rechaz\u00f3 para dedicarse a <em>Titanic<\/em>) y Reilly (m\u00e1s all\u00e1 de su limitado talento) s\u00f3lo pretend\u00eda estrechar su ferviente amistad con Anderson, amistad que se hab\u00eda cementando desde <em>Hard Eight<\/em>. Sin embargo, cada uno de ellos agraci\u00f3 la filmaci\u00f3n con lo mejor de sus interpretaciones; en \u00faltimas, a nadie lo obligan a participar en un filme sobre un clan de porn\u00f3grafos.<\/p>\n<p>Sumado a esto, Anderson logr\u00f3 ensanchar su presupuesto para lograr una menospreciada victoria: ensamblar un reparto secundario repleto de sus \u00eddolos histri\u00f3nicos. \u00bfPor d\u00f3nde comenzar? Iniciemos por nuestro profeta aristot\u00e9lico: Philip Seymour Hoffman. \u00bfContinuamos? Philip Baker Hall \u2013el actor favorito de Anderson y con quien ya hab\u00eda trabajado en <em>Hard Eight<\/em>-, William H. Macy (gracias por <em>Fargo<\/em>), Don Cheadle, Ricky Jay, Melora Walters, Robert Downey, Sr., Alfred Molina\u2026 \u00bfNo es suficiente? Michael Jace, Joanna Gleason, Michael Penn, Jon Brion, Luis Guzm\u00e1n\u2026 est\u00e1 bien, estos nombres son mucho m\u00e1s cr\u00edpticos. No obstante, es una lista que llama la atenci\u00f3n tanto por su amplitud como por la extra\u00f1eza de reunir tantos egos bajo una misma mansi\u00f3n de gigol\u00f3s. Sin embargo, Anderson tuvo la templanza para agruparlos y, aparentemente, la convivencia en el set fue m\u00e1s que c\u00e1lida. Este dominante talento hace parte de otros grandes directores tales como Francis Ford Coppola, Martin Scorsese, Robert Altman y Quentin Tarantino. La diferencia es que Anderson lo domin\u00f3 a los 27 a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p>Una vez todos estos factores se juntaron, el libidinoso adolescente dentro de Anderson retom\u00f3 el control y exprimi\u00f3 esta oportunidad de oro para crear una obra el\u00edptica sin l\u00edmites dial\u00f3gicos. Adem\u00e1s, a medida que empalmaba su gui\u00f3n con sus actores se reencontr\u00f3 con la raz\u00f3n por la cual decidi\u00f3 ser director de cine en primera instancia: para crear obras de las cuales su Yo de diecisiete a\u00f1os se sentir\u00eda orgulloso. \u00c9ste es el azaroso inicio de <em>Boogie Nights<\/em>, filme que bautizar\u00eda una de las obras f\u00edlmicas m\u00e1s completas, complejas y exitosas de nuestra era. Deber\u00edamos agradecer que Anderson no desaprovechara ni un segundo, ni un centavo de esta materializada fantas\u00eda sexual.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5043\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_4.png\" alt=\"\" width=\"1121\" height=\"469\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_4.png 1121w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_4-300x126.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_4-768x321.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_4-1024x428.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1121px) 100vw, 1121px\" \/><\/p>\n<p>Anderson retrata la dram\u00e1tica vida de Eddie Adams (Walhberg) a partir de todos sus altibajos po\u00e9ticos. Adams, como todo h\u00e9roe cl\u00e1sico, es poseedor de un aret\u00e9: un extenso miembro viril de colosales proporciones. Durante toda su adolescencia en San Fernando Valley (California) ha aguardado a que el mundo se sorprenda con su inigualable virtud y, como era de esperarse, los rumores sobre su entrepierna se disipan por todo el estado. Esta leyenda llega a los o\u00eddos del or\u00e1culo Jack Horner (Reynolds), aclamado director de deleites tales como <em>Inside Amber <\/em>y <em>Amanda\u2019s Ride<\/em>, quien en 1977 le vaticina a Adams un rotundo \u00e9xito si ambos unen sus fuerzas en pro del ars amatoria. Despu\u00e9s de huir de casa y de superar con facilidad sus dos entrevistas de trabajo \u2013una repentina intromisi\u00f3n en los atributos de la novata Rollergirl (Graham) y el visto bueno de la diva Amber Wave (Moore)-, Adams se une a la productora de Colonel James \u2013ped\u00f3filo mecenas de la industria porno- y los frutos de la creatividad art\u00edstica no se hacen esperar. De la mano de un exc\u00e9ntrico equipo de trabajo, Adams explota su atributo a favor de un grupo de desadaptados a quienes les puede llamar \u201cfamilia\u201d.<\/p>\n<p>Una vez Adams se adhiere a su nicho social, el filme destella sus mejores momentos y virtudes tanto argumentales como tem\u00e1ticas. La c\u00e1mara, aunque se centra en el ascenso de Adams -ahora conocido bajo el sugestivo pseud\u00f3nimo Dirk Diggler-, sin previo aviso sigue a cada uno de sus asociados y se centra durante varios minutos en cada uno de sus microuniversos. Anderson sab\u00eda que para manejar un estilo indirecto libre veros\u00edmil deb\u00eda contar con un reparto secundario tan profesional como el principal; de ah\u00ed su puja para apresar a todos los actores mencionados hace unos renglones. A partir de los plano-secuencias, el filme dilata el hilo argumental para amparar al equipo de producci\u00f3n. Cada uno de sus miembros tiene una peque\u00f1a historia por contar: Horner lucha por pertenecer al Palatino del cine, Amber lidia con su drogadicci\u00f3n y con la custodia de su hijo, Rollergirl desea terminar sus estudios secundarios, el actor Reed (O\u2019Reilly) estudia magia para dedicarse a otro tipo de industria de entretenimiento, los compa\u00f1eros de set Buck y Jessie (Cheadle y Walters, respectivamente) pretenden formar una familia a costa de los tab\u00faes sociales, el encargado de luces Little Bill (Macy) padece el escarnio de tener por esposa a una estrella porno, el asistente de sonido Scotty (Hoffman) no sabe c\u00f3mo canalizar su homosexualidad\u2026 incluso el barista Maurice (Guzm\u00e1n) quiere abrirse camino como novato. \u00c9stas son apenas unas cuantas de las historias que se abren a medida que la c\u00e1mara captura todos los \u00e1ngulos posibles de una discoteca o la mansi\u00f3n de Horner. Esta t\u00e9cnica, adquirida v\u00eda <em>Goodfellas<\/em> y la monumental <em>Short Cuts<\/em>, cobra una relevancia inigualable en <em>Boogie Nights<\/em>. Tal fue la satisfacci\u00f3n que Anderson habr\u00eda de repetir su modesto tributo a sus directores favoritos unos meses m\u00e1s adelante en <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2015\/02\/16\/paul-thomas-anderson-magnolia-1999\/\"><em>Magnolia<\/em><\/a>.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5044\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_5.png\" alt=\"\" width=\"1117\" height=\"462\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_5.png 1117w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_5-300x124.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_5-768x318.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_5-1024x424.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1117px) 100vw, 1117px\" \/><\/p>\n<p>Pero volvamos a nuestro lujurioso Ulises, alma m\u00e1ter de este colectivo. Al saborear el \u00e9xito de su saga <em>Brock Landers<\/em> \u2013un spoof de James Bond con un poco menos ropa-, Diggler gana la admiraci\u00f3n y el respeto de esta emergente industria, incluso hasta el punto de ganar varios reconocimientos en los clandestinos Adult Film Awards. Su intento por erotizar torpemente a trav\u00e9s de sus infantiles charadas (di\u00e1logos ins\u00edpidos, movimientos de karate bruscos y exagerados) es ovacionado por sus espectadores, quienes no estaban acostumbrados a encontrar pretextos argumentales cuando asist\u00edan a sus cines XXX predilectos. Cuando se presentan los peque\u00f1os retazos de algunas de estos experimentos -tal como ocurre con <em>Spanish Pantalones<\/em>&#8211; el espectador tiene el privilegio de internarse en una sala voyeur setentera. Aunque dichas im\u00e1genes lleguen a parecer c\u00f3micas y absurdas, las palabras de Diggler (en el documental editado por Amber) justifican su relevancia e impacto cultural: \u00e9l, al ser una joven promesa, sabe qu\u00e9 quieren ver sus coet\u00e1neos. Sus seguidores no s\u00f3lo buscan un fin, tambi\u00e9n buscan un medio en el que se mezcle la acci\u00f3n a-la-Bruce-Lee y la recompensa de la consumaci\u00f3n. El sue\u00f1o de Diggler, al igual que el de sus compa\u00f1eros, es que se les reconozca como actores, no como estrellas porno. Es lo m\u00e1s cerca que podremos llegar a compartir el despertar sexual de la generaci\u00f3n de nuestros padres.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de este reconocimiento popular, Diggler empieza a comportarse, naturalmente, como un ni\u00f1o al que le dan una tarjeta de cr\u00e9dito. Al fin y al cabo no puede luchar contra su juventud. Su hibris comienza por su desaforada compra de objetos orientales, un costoso \u00b477 Corvette y toda la coca\u00edna que pudiera obtener. Con la llegada de la d\u00e9cada de los ochenta, sus adicciones lo someten al delirio de persecuci\u00f3n que desata su fulminante despido; despu\u00e9s de un altercado con su vigor y su subsecuente desahogo equ\u00edvocamente canalizado en el pac\u00edfico Horner, es expulsado por combatir contra fuerzas superiores a \u00e9l. Su megaloman\u00eda le hace creer que puede subsistir sin patrocinios, error del cual se percatar\u00e1 al probar las riendas de la prostituci\u00f3n, del tr\u00e1fico de estupefacientes y de la persecuciones anti-SIDA. Sin productora o contrato discogr\u00e1fico (\u00bfolvid\u00e9 mencionar que tambi\u00e9n quer\u00eda ser el siguiente Kenny Loggins?), lo pierde todo hasta el punto de identificar que no es m\u00e1s que un hu\u00e9rfano al que se le imposibilita so\u00f1ar sin el apoyo de sus padres.<\/p>\n<p>La inminente catarsis es, por lo tanto, el regreso a las entra\u00f1as de su felicidad. Una vez regresa al amparo de Horner, el filme pasa a sus minutos m\u00e1s emotivos: al ritmo de \u201cGod Only Knows\u201d de The Beach Boys se presenta el desenlace heroico de cada uno de los miembros de su familia adoptiva \u2013sin duda alguna el mejor montaje que han hecho a partir de este impecable himno-. Para quienes ya la han visto, recordar\u00e1n la poderosa imagen final de un toro salvaje prepar\u00e1ndose para salir al ruedo. Diggler, limpio de todo pecado, ha garantizado su recompensa: su entrada al Estigia.<\/p>\n<p>P.T. Anderson lo alcanz\u00f3 todo con <em>Boogie Nights<\/em>. Su rentabilidad econ\u00f3mica fue considerablemente buena (alrededor de US$30M) y la aclamaci\u00f3n cr\u00edtica le permiti\u00f3 ganar pr\u00e1cticamente todos los premios de gremios californianos a mejor gui\u00f3n y ensamble; incluso le permiti\u00f3 a Burt Reynolds -quien nunca estuvo de acuerdo con el resultado final de la pel\u00edcula- obtener el reconocimiento m\u00e1s significativo de su carrera (Mejor actor de reparto en los Globo de oro). Sin embargo, la prismatizaci\u00f3n de Diggler es el triunfo personal m\u00e1s satisfactorio para nuestro idolatrado director. Gracias a la interpretaci\u00f3n de Walhberg \u2013la cual, sin duda alguna, es la interpretaci\u00f3n m\u00e1s significativa de toda su carrera-, el guionista cerr\u00f3 un cap\u00edtulo crucial para su vida: la necesidad de narrarse a s\u00ed mismo mediante el trabajo de otros. Sus obras posteriores, evidentemente, tienen su sello personal pero nunca alcanzar\u00e1n el estatus de gratificaci\u00f3n que alcanz\u00f3 con <em>Boogie<\/em> <em>Nights<\/em>. Su modelo de h\u00e9roe contempor\u00e1neo ser\u00e1 dif\u00edcil de repetir, sobre todo porque las caricaturas m\u00e1s deseadas son aquellas que deben estar fuera del alcance de los ni\u00f1os.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5045\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_6.png\" alt=\"\" width=\"1111\" height=\"466\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_6.png 1111w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_6-300x126.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_6-768x322.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/feb15_paulthomasanderson_6-1024x430.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1111px) 100vw, 1111px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el que obtenemos un par de patines nuevos. ***Aviso legal: hace m\u00e1s de un a\u00f1o \u2013diciembre de 2013, para ser m\u00e1s precisos- me propuse escribir quincenalmente un art\u00edculo sobre cada filme de P.T. Anderson a partir de La Am\u00e9rica de una planta de Ilf y Petrov. Si bien aquella antolog\u00eda de cr\u00f3nicas fue la &hellip; <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2015\/02\/15\/paul-thomas-anderson-boogie-nights-1997\/\" class=\"more-link\">Continue reading <span class=\"screen-reader-text\">Paul Thomas Anderson: Boogie Nights (1997)<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":5046,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,8],"tags":[134,223,382,424,498,508,532,841,594,686],"class_list":["post-3142","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-clases-magistrales","tag-boogie-nights","tag-dirk-diggler","tag-julian-moore","tag-mark-whalberg","tag-p-t-anderson","tag-paul-thomas-anderson","tag-porn-industry","tag-pornografia","tag-sexo","tag-whalberg"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3142","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3142"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3142\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5744,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3142\/revisions\/5744"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5046"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3142"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3142"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3142"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}