{"id":2741,"date":"2014-07-27T22:05:47","date_gmt":"2014-07-28T03:05:47","guid":{"rendered":"http:\/\/filmigrana.com\/?p=2741"},"modified":"2022-08-30T03:45:40","modified_gmt":"2022-08-30T03:45:40","slug":"la-obra-de-diego-garcia-moreno-y-la-definicion-de-una-identidad-colombiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2014\/07\/27\/la-obra-de-diego-garcia-moreno-y-la-definicion-de-una-identidad-colombiana\/","title":{"rendered":"La obra de Diego Garc\u00eda-Moreno y la definici\u00f3n de una identidad colombiana"},"content":{"rendered":"<p><em>\u201cNac\u00ed y he vivido siempre en un pa\u00eds en guerra\u201d dice el narrador de mi \u00faltimo documental [&#8230;] que usa mi voz y trata de atar cabos entre el pasado y el presente<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>El documentalista, realizador, productor, director de fotograf\u00eda y tambi\u00e9n guionista Diego Garc\u00eda-Moreno nace en Medell\u00edn en 1953. All\u00ed, lleva una juventud en la cual realiza diversas actividades y profesiones (desde aviador hasta poeta, pasando por m\u00fasico) hasta que en 1977 se decide por el cine e ingresa, junto a su hermano Sergio Garc\u00eda-Moreno, a la Escuela Nacional Superior Louis Lumi\u00e8re en Par\u00eds. Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s obtiene su grado y empieza a trabajar en el Instituto Nacional Audiovisual de Francia en donde se dedica a la construcci\u00f3n e investigaci\u00f3n de ficciones interactivas, tema poco desarrollado en la \u00e9poca. Regresa m\u00e1s tarde a Medell\u00edn en donde funda junto con su hermano la productora Alucine y realiza documentales para cadenas de televisi\u00f3n nacionales. Participa por ejemplo en la primera emisi\u00f3n de Teleantioquia con el documental \u201cManrique mi Viejo Barrio\u201d a la par de\u00a0 V\u00edctor Gaviria con \u201cQue Pase el Aserrador\u201d. Cabe anotar que\u00a0 habiendo crecido en un ambiente com\u00fan (Medell\u00edn en las d\u00e9cadas de los 50s y 60) y teniendo un mismo inter\u00e9s y compromiso social por la representaci\u00f3n de la realidad antioque\u00f1a y colombiana, el enfoque de Garc\u00eda-Moreno pasa de la ficci\u00f3n (con \u201cLa Balada del Mar no Visto\u201d) al del documental de autor, proceso casi inverso al de Gaviria que de la psicolog\u00eda y de los relatos de no-ficci\u00f3n (\u201cEl pela\u00edto que no dur\u00f3 nada\u201d) se va hacia la ficci\u00f3n con una aproximaci\u00f3n de corte\u00a0 neo-realista. Actualmente, Diego Garc\u00eda-Moreno reside en Bogot\u00e1 en donde tiene su propia compa\u00f1\u00eda productora, Lamaraca Documentales, y ha trabajado como docente en la Universidad de los Andes, la Universidad Nacional y la Universidad del Rosario.<\/p>\n<p>Siendo Garc\u00eda-Moreno un documentalista que lleva m\u00e1s de dos d\u00e9cadas y media de realizaci\u00f3n en las cuales la gran mayor\u00eda de su producci\u00f3n se ha concentrado en temas de car\u00e1cter nacional, el objetivo de este ensayo es el de identificar el punto de vista que da este documentalista a la definici\u00f3n de la identidad colombiana. Para esto, los documentales Colombia Horizontal: la cama, la hamaca, la acera, la estera y el ata\u00fad (1998), El Coraz\u00f3n (2005) y Beatriz Gonz\u00e1lez, \u00bfPor qu\u00e9 llora si ya re\u00ed? (2010) servir\u00e1n de soporte para hacer una revisi\u00f3n de c\u00f3mo evoluciona la mirada as\u00ed como el lenguaje de Garc\u00eda-Moreno en m\u00e1s de una d\u00e9cada de trabajo. Desde una observaci\u00f3n antropol\u00f3gica que atraviesa todo el territorio colombiano, pasando por el seguimiento de una ciudad y sus habitantes, hasta el retrato biogr\u00e1fico de una controversial y aclamada artista nacional, estos tres documentales (teniendo en cuenta que el primero es la suma de varios cortos documentales) toman como punto de partida elementos b\u00e1sicos y f\u00e1cilmente reconocibles del imaginario colectivo colombiano y, de manera simb\u00f3lica y metaf\u00f3rica, los analiza a fondo hasta develar la m\u00e9dula misma del pa\u00eds.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6034\" src=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/jul27_garciamoreno_1.jpg\" alt=\"\" width=\"548\" height=\"414\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/jul27_garciamoreno_1.jpg 548w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/jul27_garciamoreno_1-300x227.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 548px) 100vw, 548px\" \/><\/p>\n<p>Empezando por Colombia Horizontal: la cama, la hamaca, la acera, la estera y el ata\u00fad, estrenada como antolog\u00eda en 1998, esta pel\u00edcula hace parte de un tr\u00edptico iniciado por Colombia Elemental: la arepa, el trompo y la corbata (1992-1995) y cerrado por Colombia Con-sentido (2000) en el cual se busca desentra\u00f1ar uno de los aspectos m\u00e1s caracter\u00edsticos de este pa\u00eds: la diversidad cultural. Como bien lo dice su t\u00edtulo, Colombia Horizontal ofrece una vista panor\u00e1mica del pa\u00eds anclada completamente en el presente de la realizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En este documental se entrevista a una serie de diferentes personajes sobre la relaci\u00f3n que tiene con el objeto en el que duermen&#8230; incluyendo ind\u00edgenas de la Guajira y del sur del pa\u00eds, fabricantes de cama y fabricantes de ata\u00fades en la ciudad de Bogot\u00e1, un habitante de la calle y una especie de n\u00f3mada rural, un m\u00e9dico alternativo y un artista entre muchos otros. Ya desde la elecci\u00f3n de los personajes se hace evidente el plan del documentalista: hacer emerger los puntos en com\u00fan y las diferencias entre los colombianos. Empezando por lo b\u00e1sico, la necesidad de dormir. Siguiendo esta l\u00f3gica, y aprovechando el grado de intimidad y de comodidad que \u00e9sta implica, la mayor\u00eda de las entrevistas se realizan en posici\u00f3n horizontal, en la cama de los entrevistados, para que estos dejen salir hasta lo m\u00e1s profundo de su ser. As\u00ed se pasa poco a poco de la trivialidad del mueble a lo trascendental del ser y las vivencias personales.<\/p>\n<p>Se hace primero un an\u00e1lisis del \u00e1mbito social de cada personaje seg\u00fan el mueble que utiliza para descansar. Vemos entonces un enorme contraste entre aquellos que pagan millones por tener aut\u00e9nticas camas de la \u00e9poca de Luis XV con aquellos que pagan menos de cinco mil pesos por una estera o que simplemente duermen en los andenes. Con esto, Garc\u00eda-Moreno enfatiza en una de las m\u00e1s claras diferencias entre los colombianos: la desigualdad econ\u00f3mica. Existe en Colombia un marcado escalonamiento social que de alguna forma u otra crea una desvinculaci\u00f3n de los mismos colombianos hacia otros colombianos. El documental intenta tal vez remediar esto haciendo que cada persona entrevistada reciba la misma relevancia (en t\u00e9rminos de tiempo de aparici\u00f3n) demostrando as\u00ed que se trata de una distinci\u00f3n meramente superficial. Adem\u00e1s vemos que estas diferencias no son tan discernibles como se podr\u00eda asumir y que las personas tienden a variar su posici\u00f3n dentro de ellas como, por ejemplo, el caso de los personajes desplazados que cambiaron completamente su nivel de vida al abandonar su lugar de origen.<\/p>\n<p>Segundo, a trav\u00e9s del mueble y del entrevistado se resalta otra diferencia entre los colombianos: el contraste entre lo urbano y lo rural. Vemos esto en el material y el proceso que se utiliza para fabricar el mueble de descanso. Mientras que en la ciudad se lleva a cabo un proceso industrial de fabricaci\u00f3n de colchones y de ensamblado de camas, en otros espacios del pa\u00eds, las esteras se siguen tejiendo a mano, de igual manera con \u00a0los chinchorros. Pero es m\u00e1s bien lo que se hace con el producto final lo que demuestra que la regi\u00f3n, el territorio, puede cambiar los modos de pensar de las personas. Vemos por ejemplo que en la ciudad el estilo de vida es evidentemente consumista cuando una vendedora presenta diferentes modelos y formatos de cama seg\u00fan se adapten al presupuesto del comprador. En cambio, el fabricante y vendedor de esteras las hace para su propio uso y para una comercializaci\u00f3n que apenas le alcanza para su subsistencia. La relaci\u00f3n con el espacio habitado ha creado l\u00f3gicas internas que dualizan el pensamiento de los colombianos. Pero, Garc\u00eda-Moreno es enf\u00e1tico en el hecho de que estas diferencias son someras y que si se va a lo trascendental del ser humano, todos somos muy similares. La cama adquiere entonces una dimensi\u00f3n simb\u00f3lica al discutirse temas como el nacimiento o la muerte.<\/p>\n<p>Tercero, Colombia es un pa\u00eds con una fuerte presencia de minor\u00edas y sobre todo, con una alta tasa de desplazamiento de \u00e9stas. Esto se diferencia del concepto de diversidad ya que para poder describir la existencia de\u00a0 una minor\u00eda tiene que haber una permeaci\u00f3n, una infiltraci\u00f3n de un pueblo dentro de otro. En este pa\u00eds existen todo tipo de minor\u00edas incluyendo inmigraciones internacionales (ejemplo de esto son las conocidas olas \u00e1rabes de mediados del siglo pasado o la m\u00e1s reciente entrada de por lo menos 10 mil \u00a0chinos) que han ido llegado desde la Conquista y que poco a poco se han ido convirtiendo en parte de la identidad nacional. Pero, este es un documental ligado estrictamente al presente, y no se preocupa por las ra\u00edces hist\u00f3ricas de los colombianos sino m\u00e1s bien por c\u00f3mo en la actualidad se est\u00e1n dando, o m\u00e1s bien se tienen que dar,\u00a0 nuevos arraigamientos, consecuencia de las migraciones internas. Esto lo vemos con dos personajes: el n\u00f3mada\/vagabundo que bien puede representar al \u201cnuevo colono\u201d, que se apropia de territorios como \u00a0ser\u00edan el Vaup\u00e9s o el Amazonas y el desplazado forzado, que es introducido en un nuevo y distinto \u00e1mbito social. La presencia de la minor\u00eda permite, en dos etapas, crear una identificaci\u00f3n propia. En un primer momento, al encontrarse directamente con una comunidad distinta a la personal, existe un rechazo por el cual se afianza la identidad y los rasgos propios. Este rechazo puede ser de la sociedad sobre el individuo, como con el n\u00f3mada\/vagabundo que es cazado por los habitantes de la regi\u00f3n o vice-versa, como es el caso del desplazado que bien lo ejemplifica al decir que no puede acostumbrarse a dormir en colch\u00f3n despu\u00e9s de haber dormido toda su vida en hamacas. En un segundo momento, es la adaptaci\u00f3n de la minor\u00eda a este nuevo espacio y as\u00ed, mostrando al n\u00f3mada estableci\u00e9ndose en una morada o a los desplazados buscando trabajo en la ciudad, Diego Garc\u00eda-Moreno demuestra como el reconocimiento, que tambi\u00e9n act\u00faa sobre el espectador\u00a0 al ver tantas comunidades encontradas en una misma obra, hace parte de la identidad nacional.<\/p>\n<p>T\u00e9cnicamente, resulta complejo hilar \u00a0un relato tan heterog\u00e9neo y con tantos personajes, por esto Garc\u00eda-Moreno recurre a una estructura en donde el tema lleva la narrativa y en donde entre un aparente caos, es la comparaci\u00f3n de puntos de vista y el desplazamiento gradual por el territorio colombiano lo que le da unidad secuencial a este documental. El realizador utiliza una estructura seguramente derivada de su \u00e9poca de trabajo con el INA. <em>\u201cHablo de formas no ficcionadas que no tienen un formato preestablecido. Que funcionan dig\u00e1moslo libremente, sin un par\u00e1metro que unifique una programaci\u00f3n peri\u00f3dica; obras que est\u00e1n marcadas por el sello de un autor y que exploran lo social, lo humano, lo ecol\u00f3gico, o cualquier tem\u00e1tica sin recurrir a la suplantaci\u00f3n de los roles.\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><strong>[2]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6036\" src=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/jul27_garciamoreno_3.jpg\" alt=\"\" width=\"639\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/jul27_garciamoreno_3.jpg 639w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/jul27_garciamoreno_3-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 639px) 100vw, 639px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6035\" src=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/jul27_garciamoreno_2.jpg\" alt=\"\" width=\"613\" height=\"477\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/jul27_garciamoreno_2.jpg 613w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/jul27_garciamoreno_2-300x233.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 613px) 100vw, 613px\" \/><\/p>\n<p>As\u00ed pues, con esta pel\u00edcula Diego Garc\u00eda-Moreno da un primer paso en la\u00a0 identificaci\u00f3n de Colombia se\u00f1alando espec\u00edficamente los diferentes actores, los personajes que est\u00e1n involucrados en la \u201cobra colombiana\u201d.<\/p>\n<p>Es con El Coraz\u00f3n, hecha con el apoyo del Fondo para el Desarrollo Cinematogr\u00e1fico, y lanzada en el 2005 simult\u00e1neamente en m\u00e1s de 100 municipios del\u00a0 pa\u00eds, que este realizador\u00a0 introduce otras dos partes fundamentales de la identidad colombiana: la guerra y la religi\u00f3n (sin que estas vayan necesariamente de la mano(o de pronto s\u00ed)). Sin siquiera adentrarse en la l\u00f3gica y el funcionamiento de estas (no vemos jam\u00e1s una explicaci\u00f3n del conflicto armado colombiano o la organizaci\u00f3n de las diferentes entidades eclesi\u00e1sticas), el documentalista se preocupa m\u00e1s bien por las consecuencias que estas tienen sobre diferentes individuos de la ciudad de Medell\u00edn: el artista\u00a0 Juan Camilo Uribe, el m\u00e9dico Francisco G\u00f3mez, el soldado Jos\u00e9 Gregorio Usuaga y los familiares de estos.<\/p>\n<p><em>\u201cDe hecho, a\u00fan con escasas alusiones directas a la pol\u00edtica, El coraz\u00f3n es el m\u00e1s pol\u00edtico de sus documentales.<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/p>\n<p>Observamos, en primera estancia, c\u00f3mo el patriotismo, necesario en la identificaci\u00f3n de los habitantes de cualquier naci\u00f3n, est\u00e1 desvinculado de la identidad de los individuos colombianos. El testimonio del soldado Usuaga es m\u00e1s que concluyente sobre este punto. Al decir que ejerce su profesi\u00f3n nada m\u00e1s que por el salario y sin convicci\u00f3n alguna y sobre todo, al decir que entiende que la posici\u00f3n del Estado de no darle de baja y pensionarlo (despu\u00e9s de que una esquirla de m\u00e1s de 2 cm de tama\u00f1o le perforara el coraz\u00f3n) ya que su lesi\u00f3n no lo hab\u00eda \u201cdeshabilitado m\u00e1s del 50%\u201d \u00a0queda en evidencia los dos niveles que caracterizan\u00a0 la falta de patriotismo. Por un lado, el individuo ya no se ve identificado con los \u201cprincipios\u201d que representan a su naci\u00f3n, en este caso, la justificaci\u00f3n del conflicto armado o simplemente la participaci\u00f3n de \u00e9l en el conflicto armado no tiene raz\u00f3n moral. Lo que idealmente deber\u00eda ser una responsabilidad o un compromiso se convierte en una mera \u00a0obligaci\u00f3n. Por otro lado, el Estado no retribuye de manera coherente los servicios prestados por sus ciudadanos, tal vez en un exceso de prevenci\u00f3n, haciendo que estos pierdan a su vez la confianza en la Instituci\u00f3n. La ingratitud es rec\u00edproca, y resulta entonces coherente que el gobierno lance una campa\u00f1a de \u201cColombia es Pasi\u00f3n\u201d que, si se toma literalmente, lo que quiere decir es que no hay raz\u00f3n l\u00f3gica para querer a este pa\u00eds y que cualquier patriotismo est\u00e1 basando simplemente en un sentimiento intenso pero inexplicable.<\/p>\n<p>Esto nos lleva al segundo punto del documental: la guerra como parte de nuestra cultura. El documental abre con la voz del realizador denunciando que durante toda su existencia (algo as\u00ed como sesenta a\u00f1os) ha vivido en un pa\u00eds en guerra. Si bien a lo largo de la historia pa\u00edses como Francia o Inglaterra han utilizado la guerra para afianzar y realmente distinguir la identidad nacional (en el caso franc\u00e9s, puede ser invadiendo y conquistando otros pa\u00edses como con Napole\u00f3n o siendo invadidos como en las dos guerras mundiales), en pa\u00edses como Colombia la guerra ha ido en sentido contrario y ha diluido la identidad nacional. Esto se debe en gran parte a la extensi\u00f3n temporal de este conflicto, que se prolonga m\u00e1s all\u00e1 de la duraci\u00f3n de una generaci\u00f3n humana, haciendo entonces que las causas y consecuencias de esta violencia no emerjan de manera intuitiva pero tampoco racional dentro de las personas. El conflicto sobrepasa temporalmente la raz\u00f3n de los ahora involucrados. De la misma manera, la extremadamente larga permanencia de este conflicto hace que su ret\u00f3rica, a pesar de que ha evolucionado para adaptarse al momento, se haya desgastado completamente. Yace en esto una de las m\u00e1s grandes paradojas de la identidad colombiana: la negaci\u00f3n del ser. Si bien, como lo hab\u00eda dicho antes, es la guerra la que no permite establecer una identidad com\u00fan, tambi\u00e9n es uno de los pocos aspectos sociales\u00a0 que logra vincular, o simplemente involucrar, a absolutamente todos los colombianos, convirti\u00e9ndose entonces en un rasgo caracter\u00edstico de lo nacional. Pero esta negaci\u00f3n del ser va m\u00e1s all\u00e1 y se encuentra en los origines mismos de la guerra: que se trate de una violencia interna como la de Colombia (ya sea entre liberales y conservadores, o el Estado y las guerrillas y posteriormente el narcotr\u00e1fico) existe una clara controversia de car\u00e1cter introspectivo. Como un adolescente que se debate por encontrarse y tiende hacia la autodestrucci\u00f3n, la guerra es inherente a la identidad presente de este pa\u00eds. Sin embargo, Garc\u00eda-Moreno deja claro en su documental que le ha llegado el momento de madurar a este adolescente. Es con el testimonio del cirujano cardio-vascular Francisco G\u00f3mez (quien se ha convertido un experto reconstructor gracias a toda la pr\u00e1ctica que la violencia le ha otorgado), quien dice que incontables veces puede reparar corazones afectados pero que el verdadero logro estar\u00eda en reparar uno de forma definitiva, que se indica que si bien la guerra hace parte de nuestra cultura, es la superaci\u00f3n, y no la normalizaci\u00f3n de \u00e9sta, la caracter\u00edstica que nos deber\u00eda ser inherente.<\/p>\n<p>Tercero, la fe (religiosa o no), hace parte inmanente de la mayor\u00eda de los colombianos, o por lo menos as\u00ed se ha querido imponer desde hace m\u00e1s de un siglo cuando se dedic\u00f3 este pa\u00eds al Sagrado Coraz\u00f3n. Abusando de esto, la respuesta o la soluci\u00f3n a la gran mayor\u00eda de los problemas y necesidades ha sido la fe ciega (y algo manipuladora) que en tantos discursos de posesi\u00f3n ha sido apelada. Haciendo una analog\u00eda con la cultura estadounidense, hemos pasado de una sano \u201cIn God we trust\u201d a un conformista \u201cIn God we rely\u201d. La imagen del Jes\u00fas, que por error de copia da la bendici\u00f3n con la mano izquierda y que se ha repartido de forma exhaustiva por todo el pa\u00eds y que Juan Camilo Uribe usa dentro del documental como materia prima para sus obras pl\u00e1sticas, retrata de manera acertada la forma en que la fe dicta la identidad colombiana: la convicci\u00f3n de que la identidad nacional se encuentra en s\u00edmbolos que de lejos parecen ser los m\u00e1s justos pero que realmente no nos representan de manera acertada. Con esto no me refiero a fe religiosa sino a otro tipo de fervores que se instalan en la mentalidad colectiva para llenar nuestros vac\u00edos de identificaci\u00f3n. Un ejemplo de esto es el f\u00fatbol, que, como se muestra en el documental, hace que el n\u00famero de visitas a la cl\u00ednica (por infartos\u00a0 o por agresiones) aumente cada vez que juega el Nacional. Existe en esta fe desmesurada una falta de compromiso y responsabilidad hacia nosotros mismos: depositar nuestra identidad en entidades a fin de cuentas ajenas y desatribuirnos nuestro rol individual como reguladores de la identidad nacional. Es en Medell\u00edn que en este documental juega como coraz\u00f3n y sin\u00e9cdoque del pa\u00eds en donde se pueden encontrar entonces la presencia de artistas que como Juan Camilo Uribe o el mismo Diego Garc\u00eda-Moreno se cuestionen sobre la identidad del colombiano; con ellos se abre las puertas hacia una resignificaci\u00f3n simb\u00f3lica m\u00e1s autoconsciente.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6038\" src=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/jul27_garciamoreno_4.jpg\" alt=\"\" width=\"1203\" height=\"723\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/jul27_garciamoreno_4.jpg 1203w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/jul27_garciamoreno_4-300x180.jpg 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/jul27_garciamoreno_4-1024x615.jpg 1024w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/jul27_garciamoreno_4-768x462.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1203px) 100vw, 1203px\" \/><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6039\" src=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/jul27_garciamoreno_5.jpg\" alt=\"\" width=\"1207\" height=\"717\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/jul27_garciamoreno_5.jpg 1207w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/jul27_garciamoreno_5-300x178.jpg 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/jul27_garciamoreno_5-1024x608.jpg 1024w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/jul27_garciamoreno_5-768x456.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1207px) 100vw, 1207px\" \/>Garc\u00eda-Moreno logra con El Coraz\u00f3n dar el siguiente paso en la identificaci\u00f3n del pueblo colombiano y recrea con fidelidad, y tambi\u00e9n con postura cr\u00edtica, la cultura que gobierna el esp\u00edritu nacional junto con los s\u00edmbolos m\u00e1s representativos de \u00e9ste. As\u00ed, El Coraz\u00f3n es el teatro, la escena de la \u201cobra colombiana\u201d.<\/p>\n<p>Finalmente, con Beatriz Gonz\u00e1lez: \u00bfPor qu\u00e9 llora si ya re\u00ed?, estrenada en 2010 en la inauguraci\u00f3n del nuevo Museo de Arte Moderno, en el festival de cine Sinfronteras y posteriormente con una proyecci\u00f3n nocturna en el Cementerio Central de Bogot\u00e1 y con otras proyecciones programadas en cementerios de todo el pa\u00eds, este documentalista hace explicita la necesidad de incluir en la identificaci\u00f3n colombiana un aspecto que parece haber sido relegado durante largo tiempo en Colombia y que solo hasta ahora est\u00e1 empezando a cobrar vigencia y relevancia: la memoria y la creaci\u00f3n de \u00e9sta.<\/p>\n<p><em>\u201cLa propia obra documental de Diego Garc\u00eda-Moreno parece haber avanzado desde una<\/em><\/p>\n<p><em>aparentemente c\u00f3moda y tambi\u00e9n risue\u00f1a incrustaci\u00f3n en la cultura nacional, la de la series Colombia horizontal, Colombia vertical y Colombia con sentido, a unas preocupaciones m\u00e1s situadas en la responsabilidad del arte m\u00e1s all\u00e1 de la constataci\u00f3n antropol\u00f3gica del \u201cas\u00ed somos\u201d.\u201d <a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><strong>[4]<\/strong><\/a> <\/em><\/p>\n<p>Se trata de un documental en donde el ejercicio de la memoria y su creaci\u00f3n se ponen en pr\u00e1ctica directamente. En una primera instancia, para que la construcci\u00f3n de esta sea lo m\u00e1s esclarecedora \u00a0y abarque\u00a0 el espectro de realidad m\u00e1s amplio posible es necesario hacer identificar las fuentes de memoria, tanto primarias como secundarias. La realidad hist\u00f3rica del pa\u00eds es la fuente primaria, y Beatriz Gonz\u00e1lez asume el rol de fuente secundaria ( o tal vez de mediadora privilegiada en el hecho de recoger la memoria). Diego Garc\u00eda-Moreno establece un di\u00e1logo m\u00e1s elevado con el espectador y asume que es responsabilidad, o m\u00e1s bien obligaci\u00f3n del espectador, si se quiere comprender de manera absoluta la envergadura de este documental y sobre todo de la obra de Gonz\u00e1lez,\u00a0 conocer a profundidad la historia reciente colombiana. As\u00ed, eventos como la toma del Palacio de Justicia, la pol\u00edtica de Belisario Betancourt o de Julio C\u00e9sar Turbay, adem\u00e1s de incontables referencias al Bogotazo, al M-19 y otros hitos del siglo XX colombiano, son, en algunas partes del relato, el centro de la narrativa pero, no son tratados de forma expositiva o descriptiva sino m\u00e1s bien reflexiva. Como bien queda demostrado con la obra de Beatriz Gonz\u00e1lez, el rol de un artista al rescatar o crear\u00a0 memoria no es el de limitarse a la simple y objetiva reproducci\u00f3n de la verdad sino el de asumir una posici\u00f3n frente a esta verdad que est\u00e9 m\u00e1s cercana a la experiencia de \u00a0los que vivieron los hechos. La memoria, a diferencia de la historia, es ontol\u00f3gicamente subjetiva ya que exige ser recreada por un ser. Por esta raz\u00f3n, al ser este un documental de autor sobre la memoria queda descartada la necesidad de reconstruir a profundidad la historia. Por razones narrativas se incluyen fragmentos de archivo y algunas breves intervenciones son de car\u00e1cter explicativo. Siendo entonces subjetiva la memoria, existe la necesidad de entender al sujeto que la crea. As\u00ed, si se quiere entender a Colombia a trav\u00e9s de la obra Gonz\u00e1lez hay que entender tambi\u00e9n su vida y quedar claros en que lo que se ve es una de tantas versiones que se puede tener sobre algo. En consecuencia, Diego Garc\u00eda-Moreno debe dejar claro que este documental tambi\u00e9n es una versi\u00f3n de la identidad colombiana y no la realidad misma y as\u00ed, se va de lleno hacia la reflexividad documental. Desde el subt\u00edtulo \u201cun mon\u00f3logo a tres voces\u201d\u00a0 denuncia que se trata de una construcci\u00f3n en la que tanto Beatriz como \u00e9l tienen la palabra, sin olvidar, la tercera voz (el p\u00fablico). Haciendo una clara distinci\u00f3n est\u00e9tica entre estas dos voces (la primera con imagen en blanco y negro y la segunda con imagen en color) recurre a m\u00e9todos brechtianos de distanciamiento. Lo vemos detr\u00e1s de la c\u00e1mara en los reflejos del estudio de Beatriz Gonz\u00e1lez o m\u00e1s expl\u00edcitamente, hace evidente su presencia cuando Gonz\u00e1lez le pide amablemente que no la grabe m\u00e1s y la secuencia termina ah\u00ed. Si bien Garc\u00eda-Moreno hac\u00eda autoreferencia<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> con su personaje dentro de El Coraz\u00f3n, es en Beatriz Gonz\u00e1lez que realmente hace autoconciencia como documentalista.<\/p>\n<p>En segunda instancia, Garc\u00eda-Moreno hace en este documental una reflexi\u00f3n sobre c\u00f3mo el proceso influye en la creaci\u00f3n de la memoria y sobre qui\u00e9n tiene la responsabilidad de hacerlo. Vemos entonces un paralelo entre el proceso creativo de Gonz\u00e1lez y el de Garc\u00eda-Moreno. Mientras que la primera recurre en su obra \u201cAuras An\u00f3nimas\u201d a la litograf\u00eda, el segundo utiliza el video digital para fabricar la memoria. Estos dos procesos, aunque pl\u00e1sticamente distintos tienen significados y aplicaciones an\u00e1logas: existe en los dos la posibilidad de grabar, capturar e inscribir en una plantilla de la cual se puedan sacar reproducciones fieles a la original (impresiones para ella y dvds para \u00e9l), y sobre todo, la posibilidad de modificar la realidad seg\u00fan la visi\u00f3n del autor ya que estos procesos siguen sujetos a la interacci\u00f3n humana. De no existir alguna de estas caracter\u00edsticas en el proceso creativo de la memoria, resultar\u00eda infructuosa la intenci\u00f3n de aplicarla a la identidad colombiana. La memoria debe ser colectivizada, no en el sentido en que deba ser la misma para todos sino en el sentido en que debe ser reproducida masivamente y puesta a la vista de un p\u00fablico que pueda a su vez relacionarla con su memoria personal. Esto se ve en el documental cuando los residentes de la zona del Cementerio Central hacen una peque\u00f1a asamblea para decidir el futuro del lugar (bueno, no son exactamente los residentes, sino arquitectos y gente con preocupaci\u00f3n por la memoria y el patrimonio). Es en la colectivizaci\u00f3n de la memoria que se encuentra otro aspecto fundamental de \u00e9sta: la memoria como ente pol\u00edtico. Beatriz Gonz\u00e1lez, al pasar de la alegr\u00eda del subdesarrollo a llorar la realidad del pa\u00eds, encuentra hace algunas d\u00e9cadas esta vertiente de la memoria y asume el rol de \u201cartiste engag\u00e9e\u201d, rol que desde El Coraz\u00f3n parece estar asumiendo tambi\u00e9n Garc\u00eda-Moreno.<\/p>\n<p>Es entonces que este documentalista da el \u00faltimo paso en la identificaci\u00f3n de Colombia se\u00f1alando esta vez el camino a seguir, el gui\u00f3n de la \u201cobra colombiana\u201d es la creaci\u00f3n de memoria por parte de los artistas y el p\u00fablico en general. Es absolutamente necesario crear una memoria que sea colectiva y que sea consecuente con los s\u00edmbolos que implementa para lograr as\u00ed una completa y verdadera identidad colombiana. Con sus documentales, Garc\u00eda-Moreno lleva m\u00e1s de veinte a\u00f1os haciendo esto, pero es solo hasta Beatriz Gonz\u00e1lez que asume de manera autoconsciente esta responsabilidad. Y est\u00e1 claro que esta responsabilidad\u00a0 recae tambi\u00e9n en el espectador, el p\u00fablico en general.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6040\" src=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/jul27_garciamoreno_6.jpg\" alt=\"\" width=\"641\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/jul27_garciamoreno_6.jpg 641w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/jul27_garciamoreno_6-300x168.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 641px) 100vw, 641px\" \/><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6041\" src=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/jul27_garciamoreno_7.jpg\" alt=\"\" width=\"642\" height=\"358\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/jul27_garciamoreno_7.jpg 642w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/jul27_garciamoreno_7-300x167.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 642px) 100vw, 642px\" \/>En conclusi\u00f3n, la obra cinematogr\u00e1fica de Diego Garc\u00eda-Moreno es una intensa reflexi\u00f3n sobre el significado de lo que es ser colombiano, narrado por los propios colombianos, que empieza a definir por s\u00ed misma la naturaleza de estos. A pesar de que se podr\u00eda considerar una obra demasiado enfocada en un solo tema, este realizador logra expandir su alcance ya que dentro de sus documentales aparecen recurrentemente temas universales tales como la familia, los s\u00edmbolos en la cultura y, en un menor grado, la muerte.<\/p>\n<p>____________________<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Diego Garc\u00eda Moreno abril 29\/2006. Intervenci\u00f3n en el Foro ARTE Y CONFLICTO ARMADO de la Revista N\u00famero Feria del Libro 2006 en Corferias, Bogot\u00e1, Colombia.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Revista N\u00famero \u2013 Cinematograf\u00eda, <em>Entre la confusi\u00f3n y la ignorancia y la dicha<\/em>. <em>Una entrevista arespecto<\/em>. Por Diego Garc\u00eda Moreno<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>El Coraz\u00f3n por Jorge Ruffinelli<\/em>, Jorge Ruffinelli, 2011<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a><em> Beatriz Gonz\u00e1lez. \u00bfPor qu\u00e9 llora si ya re\u00ed?, de Diego Garc\u00eda-Moreno: Un documental de la memoria incesante, <\/em>Pedro Adri\u00e1n Zuluaga, 2011<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Conceptos de selfrefence y selfawareness seg\u00fan la definici\u00f3n dada por Jay Ruby, <em>\u201cThe Image Mirrored: Reflexivity and the Documentary Film\u201d, ROSENTHAL, Alan &amp; CARTER John (2005). New Challenges for Documentary. Manchester: Manchester University Press.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cNac\u00ed y he vivido siempre en un pa\u00eds en guerra\u201d dice el narrador de mi \u00faltimo documental [&#8230;] que usa mi voz y trata de atar cabos entre el pasado y el presente\u201d[1] El documentalista, realizador, productor, director de fotograf\u00eda y tambi\u00e9n guionista Diego Garc\u00eda-Moreno nace en Medell\u00edn en 1953. All\u00ed, lleva una juventud en &hellip; <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2014\/07\/27\/la-obra-de-diego-garcia-moreno-y-la-definicion-de-una-identidad-colombiana\/\" class=\"more-link\">Continue reading <span class=\"screen-reader-text\">La obra de Diego Garc\u00eda-Moreno y la definici\u00f3n de una identidad colombiana<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":6043,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,15],"tags":[102,173,229,248,452],"class_list":["post-2741","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-impresiones-de-cine-colombiano","tag-arte","tag-colombia","tag-documental","tag-ensayo","tag-muerte"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2741","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2741"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2741\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6042,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2741\/revisions\/6042"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6043"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2741"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2741"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2741"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}