{"id":2515,"date":"2013-12-25T22:39:37","date_gmt":"2013-12-26T03:39:37","guid":{"rendered":"http:\/\/filmigrana.com\/?p=2515"},"modified":"2022-08-27T18:04:58","modified_gmt":"2022-08-27T18:04:58","slug":"paul-thomas-anderson-hard-eight-1997","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2013\/12\/25\/paul-thomas-anderson-hard-eight-1997\/","title":{"rendered":"Paul Thomas Anderson: Hard Eight (1997)"},"content":{"rendered":"<p><strong>En el que aparentamos gastar m\u00e1s de lo que ganamos<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-5033 size-full\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Hard-Eight1.png\" alt=\"\" width=\"1278\" height=\"543\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Hard-Eight1.png 1278w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Hard-Eight1-300x127.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Hard-Eight1-768x326.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Hard-Eight1-1024x435.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1278px) 100vw, 1278px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace unos d\u00edas le\u00ed una antolog\u00eda de cr\u00f3nicas que lleg\u00f3 oportunamente a mis manos. Dicha colecci\u00f3n, titulada <i>La Am\u00e9rica de una planta<\/i>, re\u00fane las narraciones de un par de reporteros durante un recorrido de m\u00e1s de dos meses por ciudades y carreteras estadounidenses. La particularidad de esta compilaci\u00f3n radica en la repulsiva y honesta perspectiva de sus autores: los ucranianos Ili\u00e1 Arn\u00f3ldovich Fainzilberg y Evgeni Petr\u00f3vich Kat\u00e1ev \u2013mejor conocidos por sus heter\u00f3nimos Ilf y Petrov-, fueron los corresponsales del diario sovi\u00e9tico <i>Pravda <\/i>encargados de desmitologizar el capitalista e hip\u00f3critamente secular estilo de vida norteamericano de finales de la d\u00e9cada de los treinta. A partir de sus crudos relatos y reflexiones, desentra\u00f1aron los vicios de aquella sociedad que pretend\u00eda encadenar al fantasma de la Gran Depresi\u00f3n y proyectar una imagen de ostentosidad, satisfacci\u00f3n y felicidad. Esta extensa responsabilidad de car\u00e1cter nacional y propagandista \u2013el partido comunista necesitaba de documentos que oxigenaran su sistema pol\u00edtico- se adelant\u00f3 a sus expectativas informativas y retrat\u00f3 con fidelidad al norteamericano de un \u00fanico piso, es decir, a una sociedad que sin importar su clase social, regi\u00f3n o religi\u00f3n predicaba una \u00fanica identidad plagada de desolaci\u00f3n, decadencia y pobreza de esp\u00edritu. Adem\u00e1s, su amplia comprensi\u00f3n de la noci\u00f3n de \u201cpublicidad\u201d -que sorprende tanto por su inicial desconocimiento y posterior precisi\u00f3n como por su pertinencia en la actualidad- les permiti\u00f3 acceder a la doble moral con la que esta cultura ocultaba sus vac\u00edos existenciales tras bastidores materiales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Disfrut\u00e9 de los cuarenta y siete reportajes de esta antolog\u00eda y los recomiendo por su riqueza documental e historicista. Tambi\u00e9n destaco su fluidez y la transparencia de sus contenidos: claros,\u00a0 contundentes y asequibles a cualquier lector. No obstante, a medida de que sus pincelazos narrativos me embriagaban, confieso que mi memoria me remit\u00eda constantemente hacia la filmograf\u00eda de uno de los directores contempor\u00e1neos de mayor acogida cr\u00edtica: Paul Thomas Anderson. Con tan s\u00f3lo seis largometrajes \u2013pr\u00f3ximos a complementarse con un hermano menor,\u00a0 <i>Inherent Vice<\/i>-, Anderson se ha consolidado como el magistral exponente de un vasto proyecto que desentra\u00f1a en la enfermiza cotidianidad del norteamericano \u2013y hombre occidental- su fragilidad y retorcimiento en la espiral del consumo. La perfecta complejidad de personajes como Eddie Adams, Daniel Plainview y Freddie Quell merece todos los elogios que nuestra lengua permita y todas las muestras de impotencia que un espectador pueda manifestar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los documentos de <i>La Am\u00e9rica de una planta <\/i>\u2013que aparecer\u00e1n pr\u00f3ximamente con ambigua regularidad-<i> <\/i>son el pretexto para repasar y revisar la obra de uno de los directores predilectos de la casa filmigranesca. Aunque sus pel\u00edculas son desastres taquilleros y <a href=\"https:\/\/www.bbc.co.uk\/news\/entertainment-arts-19596150\">f\u00f3sforos para bidones de gasolina<\/a>, su autenticidad cr\u00edtica como director y sus sobresalientes virtudes como guionista lo convierten en un artista esencial para nuestros tiempos. Estos estudios se realizar\u00e1n cronol\u00f3gicamente y a la espera de elucidar su magn\u00edfica l\u00ednea de evoluci\u00f3n art\u00edstica; la brecha entre <i>Hard Eight <\/i>y <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2015\/11\/09\/paul-thomas-anderson-the-master-2012\/\"><i>The Master<\/i><\/a> es despiadada pero coherente. Para ponerlo en palabras de nuestros apreciados protagonistas, \u201cDon&#8217;t stop, Big Stud!\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin m\u00e1s pre\u00e1mbulos, sumerj\u00e1monos en 1996-1997, a\u00f1os en los que <i>Independence Day<\/i>, <i>Titanic<\/i>,<i> El profesor chiflado <\/i>y <i>Space Jam <\/i>consumieron nuestras est\u00e9riles cabezas.<\/p>\n<figure id=\"attachment_5034\" aria-describedby=\"caption-attachment-5034\" style=\"width: 1277px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-5034\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Hard-Eight2.png\" alt=\"\" width=\"1277\" height=\"542\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Hard-Eight2.png 1277w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Hard-Eight2-300x127.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Hard-Eight2-768x326.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Hard-Eight2-1024x435.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1277px) 100vw, 1277px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5034\" class=\"wp-caption-text\">\u201cYou know the first thing they should have taught you at hooker school: you get the money up front\u201d.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\"><i>Hard Eight<\/i>, como <i>opera prima <\/i>de Anderson, no tuvo un \u00e9xito significativo y tampoco pretendemos enga\u00f1arlos a ustedes, voraces lectores, con juicios viciados por la idolatr\u00eda hacia nuestro homenajeado director. Sin embargo, nos vemos en la obligaci\u00f3n de reivindicarla puesto que, si bien no goza de la fama de las obras subsecuentes, merece un poco m\u00e1s de reconocimiento y de difusi\u00f3n. Es m\u00e1s de lo que podr\u00edamos esperar de un joven <i>auteur <\/i>que con tan s\u00f3lo veintis\u00e9is a\u00f1os de edad se embolsill\u00f3 a una productora y a varios actores de renombre. \u00bfAcaso Anderson habr\u00eda de seguir los mismos pasos emergentes que siguieron Orson Welles o Stanley Kubrick en sus respectivas eras cinematogr\u00e1ficas? No exactamente; <i>Hard Eight<\/i> no es ning\u00fan <i>Killer\u2019s Kiss<\/i>, much\u00edsimo menos un <i>Ciudadano Kane<\/i>. Aun as\u00ed, cuenta con los matices por los cuales sus obras posteriores triunfar\u00edan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sydney (Philip Baker Hall), un <i>hitman <\/i>retirado, invita al m\u00edsero John (John C. Reilly) a tomarse un caf\u00e9 aunque nunca antes se hubieran visto. El joven John busca seis mil d\u00f3lares para enterrar a su madre y Sydney promete ayudarlo a alcanzar dicha meta. Sin embargo, John sospecha que Sydney desea obtener favores sexuales en agradecimiento por su cortes\u00eda e intenta abandonar la cafeter\u00eda. Despu\u00e9s una persuasiva charla, John deja sus prejuicios de lado y se embarca con su nuevo compa\u00f1ero en un viaje hacia Las Vegas donde esperar\u00eda conseguir el anhelado dinero funerario; sin saberlo, ha pasado a ser c\u00f3mplice de los sabios planes de Sydney para vivir a costa de un vac\u00edo en la reglamentaci\u00f3n de los casinos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El reiterativo plan funciona por su sencillez y discreci\u00f3n: John debe entrar en cualquier casino de mediana reputaci\u00f3n, presumir de su supuesta ludopat\u00eda y solicitar una <i>rate-card <\/i>con la cual pueda registrar el dinero que ha invertido a lo largo de una noche de juego; despu\u00e9s de solicitar $150 en fichas de un d\u00f3lar, debe gastar m\u00e1ximo $20 en m\u00e1quinas tragamonedas alejadas a lo largo de una hora; cumplido el tiempo estipulado, debe canjear cien fichas por un billete de $100, el cual pasar\u00e1 inmediatamente hacia otra mesa de juego y comprar\u00e1 de nuevo otras cien fichas que ser\u00e1n registradas en su <i>rate-card<\/i>; este proceso se repite c\u00edclicamente para que el casino crea que John ha gastado diez veces lo que en realidad ha apostado. Con esa estrategia John no s\u00f3lo conseguir\u00e1 ganancias (la m\u00e1quina ocasionalmente lo favorecer\u00eda) sino privilegios gratuitos por parte del casino (hospedaje, alimentaci\u00f3n y entretenimiento) para conservar al \u201cgran apostador\u201d. Mediante este plan y el olfato de Sydney \u2013que cubrir\u00eda cualquier falla con sus arriesgadas habilidades en los dados y sus incesantes apuestas al <i>hard eight <\/i>(par de cuatros)-, John consigue un estilo de vida respetable que admira silenciosamente la generosidad de su mentor.<\/p>\n<figure id=\"attachment_5035\" aria-describedby=\"caption-attachment-5035\" style=\"width: 1277px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-5035\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Hard-Eight3.png\" alt=\"\" width=\"1277\" height=\"542\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Hard-Eight3.png 1277w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Hard-Eight3-300x127.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Hard-Eight3-768x326.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Hard-Eight3-1024x435.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1277px) 100vw, 1277px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5035\" class=\"wp-caption-text\">\u201cJesus Christ, why don\u2019t you have some fun? Fun! Fun!\u201d<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como era de esperarse, esta estrategia no se perpetuar\u00eda eternamente. Pasados unos meses, la aparente estabilidad cambia cuando John se enamora de la animadora\/prostituta Clementine (Gwyneth Paltrow) y hace amistad con el extorsionista Jimmy (el inesperado Samuel L. Jackson). Esto traer\u00e1 problemas tanto por los torpes intentos de John para que su enamorada abandone sus oficios como por los ilegales movimientos que atentan contra la armon\u00eda de la relaci\u00f3n entre John y Sydney. Adem\u00e1s, la eficacia apostadora de Sydney desaparece peri\u00f3dicamente. Estos giros melodram\u00e1ticos le dan cierto dinamismo al filme pero francamente no aportan ninguna novedad a las historias en las que el juego constituye el eje catalizador; asumo que <i>El jugador <\/i>de Dostoievski arras\u00f3 con todos los arcos narrativos posibles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de eso, el filme con cautela plantea la inc\u00f3gnita que hace de <i>Hard Eight <\/i>una obra distinta: \u00bfpor qu\u00e9 Sydney cobija a John y no a cualquier otro pordiosero de Nevada? La frialdad del maestro y la inocencia del aprendiz florece en una relaci\u00f3n paternalista que sin muchos di\u00e1logos logra una meditabunda conexi\u00f3n familiar. El astuto <i>hitman <\/i>s\u00f3lo destella simpat\u00eda ante la facilidad con la que su est\u00fapido ahijado busca su felicidad. Cada paso en falso es un eslab\u00f3n m\u00e1s de la cadena que los unir\u00e1 en esa respetuosa pero jer\u00e1rquica relaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay entrevistas y reportajes que se\u00f1alan el escaso control que Anderson ejerci\u00f3 sobre su obra; no s\u00f3lo se vio obligado a cambiarle su t\u00edtulo (originalmente habr\u00eda de llamarse <i>Sydney <\/i>en alusi\u00f3n al protagonista del filme mas no de la ciudad australiana) sino a eliminarle cerca de una hora de escenas. No obstante, el resultado final tampoco es lamentable; por el contrario, aunque s\u00f3lo nos resta llover sobre lo que dej\u00f3 de ser, es un c\u00e1lido drama sobre los estragos de un paternalismo transpolado. Las representaciones de los cuatro actores principales son sobresalientes, sobre todo la de Paltrow ya que nos hace olvidar por escasos minutos del horripilante engendro en el que se transform\u00f3 con el cambio de siglo. Adem\u00e1s, <i>Hard Eight <\/i>cuenta con un inmenso valor agregado: este filme fue (por razones obvias) la primera colaboraci\u00f3n entre Anderson y el a\u00fan desconocido Philip Seymour Hoffman, quien desempe\u00f1a el breve papel del atronador que opaca la concentraci\u00f3n de juego de Sydney. Qui\u00e9n imaginar\u00eda que esa amistad decantar\u00eda diecisiete a\u00f1os despu\u00e9s en la que tal vez es la mejor pel\u00edcula de esta emergente d\u00e9cada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Hard Eight<\/i>, reitero, cumple con causar una buena primera impresi\u00f3n sobre el potencial de Anderson. La pel\u00edcula es agradable e incluso ciertas escenas empatan levemente con las virtudes de <i>Leaving Las Vegas<\/i>, filme contempor\u00e1neo que seguramente inspir\u00f3 al cineasta. As\u00ed mismo, asienta el camino para la victoria sentimental que lograr\u00e1 con <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2015\/02\/18\/paul-thomas-anderson-punch-drunk-love-2002\/\"><i>Punch-Drunk Love<\/i><\/a>. Sin embargo, el joven Anderson todav\u00eda deb\u00eda adquirir garant\u00edas econ\u00f3micas y art\u00edsticas para manifestar todo su esplendor. La posibilidad de competir Cannes y la aceptaci\u00f3n de un segundo proyecto con mayor autonom\u00eda son los premios que este modesto pero acogedor filme alcanz\u00f3 para su creador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esperamos que no deban esperar varios meses para la pr\u00f3xima entrega. Mientras tanto, pueden ajustar sus pantalones y brillar sus patines para <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2015\/02\/15\/paul-thomas-anderson-boogie-nights-1997\/\"><i>Boogie Nights<\/i><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5036\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Hard-Eight4.png\" alt=\"\" width=\"1277\" height=\"536\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Hard-Eight4.png 1277w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Hard-Eight4-300x126.png 300w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Hard-Eight4-768x322.png 768w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Hard-Eight4-1024x430.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1277px) 100vw, 1277px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el que aparentamos gastar m\u00e1s de lo que ganamos Hace unos d\u00edas le\u00ed una antolog\u00eda de cr\u00f3nicas que lleg\u00f3 oportunamente a mis manos. 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