{"id":2342,"date":"2013-03-29T19:25:45","date_gmt":"2013-03-30T00:25:45","guid":{"rendered":"http:\/\/filmigrana.com\/?p=2342"},"modified":"2018-10-23T23:11:11","modified_gmt":"2018-10-24T04:11:11","slug":"federico-fellini-8-1-2-1963","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2013\/03\/29\/federico-fellini-8-1-2-1963\/","title":{"rendered":"Federico Fellini: 8 \u00bd (1963)"},"content":{"rendered":"<p><strong><span style=\"line-height: 1.5;\">En el que s\u00f3lo se desean cuatro muros y listones de adobe<\/span><\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5015\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/8-12-1.jpg\" alt=\"\" width=\"472\" height=\"265\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/8-12-1.jpg 472w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/8-12-1-300x168.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 472px) 100vw, 472px\" \/><\/p>\n<p align=\"right\"><i>Il gioco rivela fin dall<\/i><i>&#8216;<\/i><i>inizio una povert\u00e0 d<\/i><i>&#8216;<\/i><i>ispirazione poetica<\/i><i>&#8230; <\/i><i>Mi perdoni ma<\/i><i> questa <\/i><i>pu\u00f2 essere<\/i><i> la <\/i><i>dimostrazione pi\u00f9 patetica che<\/i><i> il <\/i><i>cinema \u00e8 irrimediabilmente<\/i><i> in <\/i><i>ritardo di<\/i><i> cinquant&#8217;<\/i><i>anni su tutte<\/i><i> le altre arti.<\/i><\/p>\n<p align=\"right\"><span style=\"line-height: 1.5;\">Carini, el cr\u00edtico<\/span><\/p>\n<p align=\"right\">-o-<\/p>\n<p align=\"right\"><i>I don&#8217;t mean to seem like I care about material things<\/i><\/p>\n<p align=\"right\"><i>Like our social stats<\/i><\/p>\n<p align=\"right\"><i>I just want four walls and adobe slats for my girls<\/i><\/p>\n<p align=\"right\"><span style=\"line-height: 1.5;\">Animal Collective \u2013 \u201cMy Girls\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la precaria sala de juntas de Filmigrana (un acogedor garaje, pr\u00f3ximo a coronarse con una guirnalda de Q.E.P.D.), as\u00ed como en cualquier junta alimenticia, se valora cualitativamente cualquier pieza que resista el desmembramiento subjetivo hasta hacerse aserr\u00edn. Al elegir obras tildadas de art\u00edsticas no nos diferenciamos de cualquier otra cofrad\u00eda de machos alfa o de mujeres revoltosas; a fin de cuentas es el mismo din\u00e1mico ejercicio del choque de gustos, egos y caprichos que revigoriza y justifica el placer y deleite de ser un simple agente externo, aquel que es jurado, juez y verdugo del mundo. No obstante, si encontrara microsc\u00f3picas salvedades en nuestra experiencia compartida en com\u00fan ser\u00edan las expectativas de generar conciencia y formar car\u00e1cter para un pr\u00f3ximo despegue materialista, en el correcto sentido de la palabra. Con estas ilusiones hemos marchado por varios a\u00f1os, cada uno a su ritmo y con la bendici\u00f3n de la posibilidad acad\u00e9mica (como lo asegura el m\u00e1s necesario de los certificados, el m\u00e1s diciente de los cartones).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cL&#8217;Art est long et le Temps est court\u201d, escribir\u00eda alguna vez Baudelaire en un poema del que s\u00f3lo retengo aquel verso. Aparentemente cada uno de nosotros ha llegado a dicha encrucijada y las diversas posturas tomadas son satisfactorias, razones (pobres, sin duda alguna) por las cuales no escribimos tanto como lo dese\u00e1ramos y hemos olvidado el m\u00e1s gratificante de nuestros proyectos (y eso que s\u00f3lo he escrito cuatro art\u00edculos). Todav\u00eda persisten los inevitables miedos y horrores propios de todos aquellos j\u00f3venes <i>auteurs<\/i> que apenas retiran el cerrojo de sus castillos de marfil con la esperanza de poblar al mundo de sus trabajos, productos de a\u00f1os de incesantes reflexiones e introspecciones a las que s\u00f3lo les falta la aprobaci\u00f3n popular. Es el momento preciso para oxigenar al mundo de nuestras consideraciones sobre lo correcto y lo vicioso; tal vez unos cu\u00e1ntos a\u00f1os m\u00e1s y seremos lo suficientemente fl\u00e1ccidos para ser castigados por Pluto. Por lo tanto, \u00bfqu\u00e9 podr\u00eda fallar?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nada m\u00e1s y nada menos que el despegue mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5016\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/8-12-2.jpg\" alt=\"\" width=\"472\" height=\"266\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/8-12-2.jpg 472w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/8-12-2-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 472px) 100vw, 472px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>8 \u00bd <\/i>es \u00fanico porque francamente no concibo otra manera de representar la creaci\u00f3n art\u00edstica en un filme mismo. Dentro de la literatura esta labor es m\u00e1s sencilla puesto que la pregunta por su gestaci\u00f3n es pr\u00e1cticamente impl\u00edcita y porque la tendencia literaria permite lograrlo con facilidad; nombrar\u00e9 s\u00f3lo a Saul Bellow \u2013sobre todo <i>Herzog<\/i>&#8211;<i> <\/i>porque considero que es su mejor exponente. Por el contrario, depurar estas desvar\u00edos en una producci\u00f3n cinematogr\u00e1fica es un trabajo complejo. Sacrificar a todo un equipo y reducirlo a engranajes es un riesgo que pocos toman; a\u00fan son menos quienes salen con un resultado decente. Hay dos cl\u00e1sicos hollywoodenses que abarcaron esta problem\u00e1tica y salieron con meritorios resultados: <i>Sunset Blvd. <\/i>de Billy Wilder y <i>All About Eve <\/i>de Joseph Mankiewicz, ambas de 1950. A\u00fan as\u00ed, ambas rodean la vida de dos actrices con las que lastimosamente el p\u00fablico no logra empatizar; su noci\u00f3n de glamour opaca dicha conexi\u00f3n y se mitifica su egolatr\u00eda hasta el fetichismo (c\u00f3mo olvidar \u201cI am big, it\u2019s the pictures that got small!\u201d). Federico Fellini no recay\u00f3 en dicho error y se inclin\u00f3 por una obra que retrata las mismas crisis aunque con aromas familiares. Su recompensa es Guido, un personaje digno de las m\u00e1s elaboradas <i>romans <\/i>y a la vez de la m\u00e1s sencilla de las personas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahh, Guido Anselmi, el <i>direttore per eccellenza<\/i>: cuarenta y tres a\u00f1os de edad, respetado por unos y amado por todas. Socializa, delira, corteja y se reconforta al son de \u201casa nisi masa\u201d mientra recuerda c\u00f3mo de ni\u00f1o le hicieron creer que esa canci\u00f3n lo har\u00eda propietario de una descomunal fortuna. Lleva cinco meses sin lograr que su pr\u00f3ximo filme despegue a pesar de contar con un apoyo financiero ilimitado. Sus (des)encuentros desembocan en reminiscencias y recae en un ciclo en el cual prefiere sumergirse en sus recuerdos para desvanecerse de individuos que claman por su inconclusa victoria y que no cesan de aparecer en el hotel donde todos conviven. Todos esperan a que ese silencio y esa reserva sea la pausa moment\u00e1nea que todo genio toma como impulso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5017\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/8-12-3.jpg\" alt=\"\" width=\"472\" height=\"266\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/8-12-3.jpg 472w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/8-12-3-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 472px) 100vw, 472px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Guido no quiere dirigir un proyecto que incluye una nave espacial dentro de sus planes. Tampoco quiere lidiar con <i>commendatores<\/i>, agentes, obispos y actrices desesperadas. \u00c9l prefiere perderse en un vaso de agua, en una adivina o en unas piernas. \u00c9l no padece de un bloqueo mental, pereza o fatiga como le asegura a aquellos a quienes pretende esquivar; por el contrario, contrarresta la pobreza del proyecto con una memoria pasiva rica en vivencias. Guido es un peculiar director que cuenta con un enorme respaldo a pesar de sus denuncias antieclesi\u00e1sticas y la aparente dificultad por aterrizar una historia de amor alguna.\u00a0 A\u00fan as\u00ed, a pesar de la abundancia de conflictos de autor\u00eda, es ante todo una persona com\u00fan y corriente. Su mara\u00f1a de recuerdos es la misma que se pasa por la cabeza de cualquier ser humano con una pizca de sensibilidad. Si hay dificultad alguna en la visualizaci\u00f3n de este filme es porque a veces se busca m\u00e1s de lo que se deber\u00eda esperar. Los episodios de Guido son simplemente sus deseos desarrollados; Fellini encuentra aquella doble trampa del lenguaje cinematogr\u00e1fico que confunde m\u00e1s de lo que esclarece para aquellos que se regocijan de su pedanter\u00eda<a title=\"\" href=\"\/Users\/Nino%20Lasso\/Downloads\/Fellini,%20Federico%20-%208%201_2%20correccio%CC%81n%20(1).docx#_ftn1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque mis res\u00famenes no sean los mejores (cualquier lector podr\u00e1 darse cuenta de mi dificultad para recrearlos y mis frecuentes distanciamientos de lo factual) me detendr\u00e9 en una de mis escenas predilectas: la Casa de las Mujeres. En \u00e9sta habitan las mujeres de Guido, las cuales satisfacen cada una a su manera los deseos del ambicioso hombre. En un primer momento llega a una mansi\u00f3n cargado de regalos para cada una de las mujeres que habitan en la casa de su memoria: son accesorios que reafirman por qu\u00e9 Guido y solo Guido \u201cil Tesoro\u201d es amo y se\u00f1or de sus damas, tanto as\u00ed que sabe con precisi\u00f3n qu\u00e9 gusta cada una de ellas. Acto seguido conoce a dos ex\u00f3ticas mujeres a las cu\u00e1les no recuerda haber visto jam\u00e1s pero a las que les brindar\u00e1 resguardo (\u201cNon importa il nome, solo felice di essere qui\u201d). Despu\u00e9s de recibir un ba\u00f1o (aquel mismo que en la infancia le asegurar\u00eda que ser\u00eda un hombre s\u00f3lido y fuerte) descubre que una Bailarina \u2013la primera a la que Guido vio en su infancia- reh\u00fasa subir al segundo nivel de la mansi\u00f3n, el nivel de las Mujeres Viejas. Aunque desata una rebeli\u00f3n (\u201cAbbiamo il diritto di essere amati fino a settanta anni!\u201d) pronto es represada por Guido y su castrador l\u00e1tigo. Antes de subir a su residencia su imagen se empieza a fragmentar y sus joyas se desprenden a medida que danza un \u00faltimo baile. Al final de esta bochornosa despedida, Guido hace que todas sus\u00a0 mujeres se sienten en el comedor y dice unas reconfortantes palabras, las mismas que le impiden lograr su felicidad fuera de su cabeza: \u201cMie care, la felicit\u00e0 consiste nel poter dire la verit\u00e0 senza far mai soffrire nessuno\u201d. Por \u00faltimo, su perseverante esposa Luisa sonr\u00ede mientras limpia el lugar y espera que las dem\u00e1s se unan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Guido se refugia en sus plantillas para soportar su asfixia vivencial. Este hombre es incapaz de equilibrar su vida y lo que abstrae de \u00e9sta. De sufrir lo har\u00eda por la inconsistencia de las mismas. Pero es Guido, aquel que puede escapar tap\u00e1ndose los ojos, escondi\u00e9ndose bajo una mesa. Ante la m\u00e1s opaca de las adversidades aparecer\u00e1 una Luisa, una Carla, una Claudia<a title=\"\" href=\"\/Users\/Nino%20Lasso\/Downloads\/Fellini,%20Federico%20-%208%201_2%20correccio%CC%81n%20(1).docx#_ftn2\">[2]<\/a> que le tender\u00e1 su guante. Mi reflexi\u00f3n favorita se ancla a la escena descrita por dos recuerdos: la madre de Guido y la Saraghina, aquella gigante que le ense\u00f1\u00f3 a bailar la Rumba. La esencia de ambas mujeres se conserva en su inocencia y son las \u00fanicas que no envejecen. Para Guido el deterioro externo es permitido siempre y cuando su cabeza permanezca intacta; &#8220;&#8230; and from the honeycombs of memory he built a house for the swarm of his thoughts&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su opci\u00f3n final es encender la luz roja al proyecto y bailar con sus recuerdos como si todo marchara bien. Todo lo est\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5018\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/8-12-4.jpg\" alt=\"\" width=\"472\" height=\"265\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/8-12-4.jpg 472w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/8-12-4-300x168.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 472px) 100vw, 472px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este filme no es una apolog\u00eda al bloqueo mental. Tampoco es el toque de Midas de Fellini que puede realizar una monumental obra a partir de un busto de cobre. La felicidad que evoca esta pel\u00edcula es la sencillez del hombre mismo. Guido se siente y es un logro que pocos artistas alcanzan. Todos tememos pero todos debemos poseer un terreno seguro. Tal vez \u00e9l lleg\u00f3 en el momento equivocado a dicho proyecto. Le frustra no serle fiel a su esposa, de quien conserva la m\u00e1s excelsa de las im\u00e1genes. Qu\u00e9 m\u00e1s da si es el mejor elogio a la egolatr\u00eda; no es negativo que un personaje sustente por qu\u00e9 es un hombre \u00edntegro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno que apenas se inicia en estos ejercicios quisiera ser como Guido y apropiarse de su cabeza para accionar una cadena art\u00edstica. Sin embargo esto se logra tan pronto uno recuerda que todo se evoca mas no se invoca, como la presi\u00f3n hace creer. Esta clase de filmes, los cuales son escasos y ni se acercan a la majestuosidad de <i>8 \u00bd <\/i>(<i>La nuit am\u00e9ricaine <\/i>o <i>The Life Aquatic with Steve Zissou<\/i>), a uno le despiertan esa fam\u00e9lica semilla creadora. Su \u00fanico defecto consiste en que por fuera de la proyecci\u00f3n los miedos brotan de nuevo. Pero despu\u00e9s vienen otras oleadas de pensamientos y de recuerdos que lo conducen a uno hacia un sitio, el sitio seguro de uno mismo. Si esta pel\u00edcula le recordara a cada uno de sus espectadores que los valores creativos est\u00e1n invertidos, tendr\u00edamos obras totalmente diferentes en la actualidad. No es nuestra culpa haber llegado demasiado tarde pero s\u00ed lo es el no abrirle las ventanas a nuestra inspiraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5019\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/8-12-5.jpg\" alt=\"\" width=\"472\" height=\"265\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/8-12-5.jpg 472w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/8-12-5-300x168.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 472px) 100vw, 472px\" \/><\/p>\n<div>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><a title=\"\" href=\"\/Users\/Nino%20Lasso\/Downloads\/Fellini,%20Federico%20-%208%201_2%20correccio%CC%81n%20(1).docx#_ftnref1\">[1]<\/a> Mi compa\u00f1ero Valtam me ofrece ac\u00e1 algunas luces al recordarme (m\u00e1s bien ense\u00f1arme) que Fellini, adem\u00e1s de ser un c\u00e9lebre guionista y un empedernido traductor de historietas de Flash Gordon, es ante todo un chico buc\u00f3lico oriundo de la Roma\u00f1a. Agregar\u00e9 que estos elogios a la simpleza tambi\u00e9n son recreados en <i>Amarcord <\/i>(1973).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a title=\"\" href=\"\/Users\/Nino%20Lasso\/Downloads\/Fellini,%20Federico%20-%208%201_2%20correccio%CC%81n%20(1).docx#_ftnref2\">[2]<\/a> Al respecto de Claudia citar\u00e9 otro aporte de Valtam que considero totalmente relevante: \u201c\u2026 importante a mi juicio, es Claudia, interpretada por Claudia Cardinale. Para Guido es la mujer absoluta, su belleza es casi hel\u00e9nica y su presencia, debatiblemente imaginaria, es mucho m\u00e1s ubicua que la de sus otras mujeres. A ella se le puede considerar una musa, en un sentido mucho m\u00e1s integral de la expresi\u00f3n. Claudia adem\u00e1s ya hab\u00eda aparecido en varios protag\u00f3nicos, destacando <i>La Ragazza con la Valigia<\/i> (1961)\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el que s\u00f3lo se desean cuatro muros y listones de adobe Il gioco rivela fin dall&#8216;inizio una povert\u00e0 d&#8216;ispirazione poetica&#8230; Mi perdoni ma questa pu\u00f2 essere la dimostrazione pi\u00f9 patetica che il cinema \u00e8 irrimediabilmente in ritardo di cinquant&#8217;anni su tutte le altre arti. 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