{"id":2311,"date":"2012-12-27T10:56:51","date_gmt":"2012-12-27T15:56:51","guid":{"rendered":"http:\/\/filmigrana.com\/?p=2311"},"modified":"2022-08-30T03:50:49","modified_gmt":"2022-08-30T03:50:49","slug":"reflexion-sobre-el-cine-colombiano-y-la-violencia-jose-maria-arzuaga-y-la-violencia-emocional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2012\/12\/27\/reflexion-sobre-el-cine-colombiano-y-la-violencia-jose-maria-arzuaga-y-la-violencia-emocional\/","title":{"rendered":"Reflexi\u00f3n sobre el Cine Colombiano y la Violencia: Jos\u00e9 Mar\u00eda Arzuaga y la Violencia Emocional."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s de 500 a\u00f1os de historia de violencia, aquel es el legado reinante e intocable de la historia patria, y es uno que nuevas tendencias culturales y tecnol\u00f3gicas como los movimientos estudiantiles medio comprometidos y la fe en el proceso democr\u00e1tico no ayudar\u00e1n a reescribir, a cambiar; si algo, son parte de lo que ayudar\u00e1 a cementar aquel legado por un rato m\u00e1s mientras nuevos y falsos ideales surgen para reemplazarlos y continuar donde estos dejaron la \u00faltima marca: el cambio que prometen, con el que sue\u00f1an, es tan s\u00f3lo superficial. \u00bfY qu\u00e9 se puede esperar? Incluso antes de que comenzara el mal-llamado periodo de la &#8220;conquista&#8221;, esta tierra estaba en guerra. Cuenta el padre Pedro de Mercado en sus relatos hist\u00f3ricos sobre sus encuentros con los ind\u00edgenas que al llegar los espa\u00f1oles (y ya sabemos que cala\u00f1a de espa\u00f1oles eran estos) a las costas del pa\u00eds fueron recibidos por los ind\u00edgenas Caribes, quienes les ofrecieron hospedaje, incluso comida. \u00bfEl plato principal? Un ni\u00f1o de 7 a\u00f1os a escogencia de los hu\u00e9spedes, ofrenda que sac\u00f3 corriendo despavoridos a los visitantes, los que pudieron hacerlo, al menos: \u201cEl uno era que esta gente era inclinada al homicidio, porque era caribe, esto es, amiga de comer carne humana, porque la ocupaci\u00f3n y ejercicio de estos indios s\u00f3lo era matar la gente, comer sus carnes, cortarles las cabezas y bailar con ellas.\u201d<a title=\"\" href=\"\/Users\/User\/Downloads\/Reflexio%CC%81n%20sobre%20Cine%20y%20Violencia.docx#_ftn1\">[1]<\/a> La soluci\u00f3n, por supuesto, acudir a los ind\u00edgenas de la cordillera m\u00e1s cercana, quienes les miraban a ellos y a sus enemigos de lejos, y proponerles un trueque: Su soberan\u00eda por el exterminio de sus contrincantes. Entran ah\u00ed los criminales moros, expulsados de su pa\u00eds natal y de su pa\u00eds adoptivo para convertirse en mercenarios, y en un ba\u00f1o de sangre, sale victoriosa la corona. \u00bfSuena familiar? \u00bfQu\u00e9 tanto ha cambiado desde ese entonces? Las armas son m\u00e1s certeras, los m\u00e9todos igualmente fr\u00edos y salvajes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia del mundo es una historia de violencia, y trae a la mente el filme del mismo t\u00edtulo: \u201cA History of Violence\u201d (2004) de David Cronenberg. \u00bfC\u00f3mo extirpar algo que es tan parte de la cultura? El problema yace, no en los actos f\u00edsicos (que son consecuencia de algo m\u00e1s), sino en los actos intelectuales. Aceptamos la cultura de violencia c\u00f3mo la nuestra, la celebramos, la disfrutamos. El personaje principal, Tom Stall, due\u00f1o de un cafet\u00edn y pr\u00f3ximo h\u00e9roe americano, se enfrenta uno a dos contra un par de seviciosos soci\u00f3patas (reci\u00e9n llegados de un triple homicidio con infante a bordo) que amenazan la integridad de su pueblo (Anywhere, U.S.A) y de sus comensales, sexual, f\u00edsica, mentalmente. Stall rompe una cafetera con violencia sobre la cabeza de uno de ellos, toma su arma y abalea al segundo, su cuerpo expulsado por la puerta de vidrio del local. El primero, en el piso y sangrando, saca un pu\u00f1al de su bota y lo entierra con fuerza en el tenis de Tom, su reacci\u00f3n es disparar casi a quemarropa hacia la cabeza del hombre. El pueblo celebra, su familia lo admira, los medios lo enaltecen, realeza redneck, pero Cronenberg lo lleva un paso m\u00e1s all\u00e1: momentos despu\u00e9s del disparo muestra el rostro mutilado del maleante, su mand\u00edbula suelta, piel y carne desgarrada a\u00fan colgando de su convulso cad\u00e1ver. \u00bfEs esto lo que quieren? Regoc\u00edjense. Nuestra celebraci\u00f3n tiene un precio, y estamos m\u00e1s que dispuestos a pagarlo: Observen si no, al pasado gobernante de la naci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No podr\u00eda haber estilo m\u00e1s contrario al del director canadiense que el del espa\u00f1ol Jos\u00e9 Mar\u00eda Arzuaga, cuyo grueso de trabajo se concentra en una variaci\u00f3n del neo-realismo aplicado a la capital colombiana y sus cercan\u00edas. Pero sus tem\u00e1ticas, especialmente aquella de la violencia emocional y sus consecuencias en una sociedad (tambi\u00e9n tratadas por Michael Haneke, Krzysztof Kieslowski, Ingmar Bergman, et al.), son muy afines, si no en ejecuci\u00f3n por lo menos en conclusi\u00f3n. Sus dos obras m\u00e1s logradas, \u201cRa\u00edces de Piedra\u201d (1961) y \u201cPasado el Meridiano\u201d (1967), hablan en su lenguaje f\u00edlmico (a\u00fan precario por motivos tanto de presupuesto c\u00f3mo de experiencia) sobre lo que significa ser \u00edntimamente colombiano, quim\u00e9rico m\u00e1rtir de nacimiento abusado, humillado e impotente, y lo hacen de forma m\u00e1s diciente que la mayor\u00eda de los nativos (V\u00edctor Gaviria, quien fue fuertemente influenciado por sus filmes, le supera en elocuencia). Sus filmes no hablan de la violencia, de la historia o del conflicto puntualmente, pero apuntan a sus or\u00edgenes de forma contundente e inconsciente. Todo esto es logrado por Arzuaga a trav\u00e9s de su tratamiento de la problem\u00e1tica social.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4587 aligncenter\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/arzuaga5.jpg\" alt=\"\" width=\"704\" height=\"304\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/arzuaga5.jpg 704w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/arzuaga5-300x130.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 704px) 100vw, 704px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cRa\u00edces de Piedra\u201d trata la vida de dos hermanos, Firulais (un carterista de poca monta) y Clemente (un alba\u00f1il enfermo pronto a ser despedido), que habitan un barrio de invasi\u00f3n en el sur de la ciudad. Clemente cae en enfermedad y locura acelerada tras perder su trabajo y queda en responsabilidad de su problem\u00e1tico hermano su sanidad y salud. \u201cLas im\u00e1genes tienen una fuerza, un realismo vital, una presencia que ninguna otra pel\u00edcula colombiana hab\u00eda tenido hasta ese momento, unas im\u00e1genes que revelan a Arzuaga c\u00f3mo un hombre de gran sensibilidad, un extranjero que, en poqu\u00edsimo tiempo, fue capaz de captar maravillosamente nuestro pa\u00eds in\u00e9dito.\u201d<a title=\"\" href=\"\/Users\/User\/Downloads\/Reflexio%CC%81n%20sobre%20Cine%20y%20Violencia.docx#_ftn2\">[2]<\/a> Esta fuerza puede responder al hecho de que, c\u00f3mo extranjero, Arzuaga puede mirar hacia el pa\u00eds desde afuera (incluso s\u00ed el pa\u00eds mismo acab\u00f3 acogi\u00e9ndole como una m\u00e1s de sus fallidas promesas), de forma m\u00e1s imparcial, pero tambi\u00e9n acompa\u00f1ado de una tradici\u00f3n cinematogr\u00e1fica m\u00e1s rica y compleja que la nacional. A pesar de tener obvios problemas t\u00e9cnicos (los m\u00e1s dolorosos de sonido, al doblar todo el filme en Espa\u00f1a), la perspectiva cr\u00edtica de Arzuaga frente al desempleo y la vivienda es clara y concisa. Anidado bajo una sombrilla pesimista pero con lona de humanismo, el director escoge seguir a los personajes y sus cambios de humor y suerte, sin juzgarles, casi a modo de documental ocasionalmente, con el movimiento de c\u00e1mara para complementarle (en tono y estilo, la contraparte neorrealista de ambos filmes vendr\u00eda siendo \u201cUmberto D\u201d (1952) de Vittorio de Sica, por su com\u00fan manejo de la desesperanza y el uso de la apor\u00eda c\u00f3mo estructura narrativa, especialmente en \u201cPasado el Meridiano\u201d).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4586 aligncenter\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/arzuaga4.jpg\" alt=\"\" width=\"564\" height=\"450\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/arzuaga4.jpg 564w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/arzuaga4-300x239.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 564px) 100vw, 564px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La censura juega un papel importante en lo que significa \u201cRa\u00edces\u201d y la filmograf\u00eda de Arzuaga en el espectro nacional: \u201cLa pel\u00edcula fue rechazada por los exhibidores por &lt;&lt;falta de calidad&gt;&gt; y la censura la m\u00fatilo por lo que llam\u00f3 &lt;&lt;distorsi\u00f3n de la realidad nacional&gt;&gt;\u201d<a title=\"\" href=\"\/Users\/User\/Downloads\/Reflexio%CC%81n%20sobre%20Cine%20y%20Violencia.docx#_ftn3\">[3]<\/a>. Es diciente la postura de la censura nacional, donde se toma un filme con cierto reconocimiento internacional y un buen recorrido de festivales, y se antepone la moral (en este entonces cat\u00f3lica, ya que un integrante de la iglesia siempre estaba presente en este comit\u00e9) y la falsa idea de una naci\u00f3n unida y progresiva, lo que caus\u00f3 un retraso de dos a\u00f1os al estreno de la obra. No ayud\u00f3, por supuesto, que una vez esta fue finalmente vislumbrada fue un fracaso de taquilla, una filme solitario y particular con una est\u00e9tica notoriamente europea pero con los defectos de una producci\u00f3n sin industria, ofreciendo as\u00ed al p\u00fablico escapista un pedazo de ficci\u00f3n que no le correspond\u00eda. Otro problema culmen de la pel\u00edcula, no obstante, es la fragmentaci\u00f3n de su narrativa, donde el intercambio de personajes principales (inicialmente Clemente, luego Firulais que queda desvirtuado de su sagacidad inicial una vez su hermano se encuentra en problemas) y los cambios s\u00fabitos de car\u00e1cter de los personajes afectan m\u00e1s profundamente el filme que los tecnicismos. No obstante, el filme se agrupa y propicia un s\u00f3lido y devastador final, una estrategia que repetir\u00eda Arzuaga con m\u00e1s \u00e9xito en \u201cPasado el Meridiano.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cS\u00ed <i>Ra\u00edces de piedra<\/i> era el neorrealismo del cine colombiano, <i>Pasado el meridiano<\/i> es su &lt;&lt;nueva ola&gt;&gt;. Es una pel\u00edcula claramente marcada por el lenguaje cinematogr\u00e1fico de los a\u00f1os sesenta, pero sin poses, espont\u00e1neamente. Es la interiorizaci\u00f3n de un personaje, una jornada hacia s\u00ed mismo, como en Antonioni por aquellos mismo a\u00f1os.\u201d<a title=\"\" href=\"\/Users\/User\/Downloads\/Reflexio%CC%81n%20sobre%20Cine%20y%20Violencia.docx#_ftn4\">[4]<\/a> El filme sigue, sin pretensiones ni emocionalidad, a Augusto, un portero de una empresa publicitaria que contrasta fuertemente en su riqueza, opulencia y vacuidad la precaria y solitaria existencia del hombre. Pero la fuerza del filme yace en su caracterizaci\u00f3n del protagonista, cobarde, temeroso, h\u00edper-estimulado y tr\u00e1gico desde sus inicios. Nadie pone atenci\u00f3n a Augusto cuando este avisa que su madre ha muerto y debe ir a su pueblo natal para asistir al entierro, por lo que este pasa la mayor\u00eda del filme esperando el momento adecuado para pedir permiso. Cabizbajo, el filme le sigue a trav\u00e9s de varias traves\u00edas (incluyendo algunos flashbacks) de en una ciudad que no da bienvenida a los extranjeros sino que los carcome: especialmente brutales en su contundencia son la escena de la violaci\u00f3n \u00a0(\u201cPisinga\u00f1a\u201d (1985) de Leopoldo Pinz\u00f3n y \u201cCanaguaro\u201d (1981) de Dunav Kuzmanich le dan la talla en uso de violencia sexual para crear genuina angustia existencial, algo de lo que Sam Peckinpah es experto) y la escena final, que deja al dolido, pobre y humillado Augusto en el espejo retrovisor de un carro lleno de ni\u00f1os ricos: \u201cLo interesante de <i>Pasado el meridiano<\/i> es Augusto, un personaje perdido en el mundo. No protesta ni reclama, como si fuera consciente de que no tiene derechos\u201d<a title=\"\" href=\"\/Users\/User\/Downloads\/Reflexio%CC%81n%20sobre%20Cine%20y%20Violencia.docx#_ftn5\">[5]<\/a>. Una vez m\u00e1s problemas de factura atormentan el filme, el doblaje siendo el m\u00e1s problem\u00e1tico de ellos: \u201cSe crea una lucha entre la realidad de la imagen y la falsedad de las voces, que les resta credibilidad a los personajes.\u201d<a title=\"\" href=\"\/Users\/User\/Downloads\/Reflexio%CC%81n%20sobre%20Cine%20y%20Violencia.docx#_ftn6\">[6]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4583 aligncenter\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/arzuaga1.jpg\" alt=\"\" width=\"474\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/arzuaga1.jpg 474w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/arzuaga1-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 474px) 100vw, 474px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4584 aligncenter\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/arzuaga2.png\" alt=\"\" width=\"474\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/arzuaga2.png 474w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/arzuaga2-300x225.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 474px) 100vw, 474px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tragedia, no obstante, va m\u00e1s all\u00e1 del filme. Arzuaga una vez m\u00e1s ve su filme destruido por la censura e ignorado por el p\u00fablico, a\u00fan s\u00ed m\u00e1s adelante este es rescatado por nuevos cineastas y cin\u00e9filos (Gaviria, Andr\u00e9s Caicedo). Su actitud se asemeja en cierta forma a la de sus personajes, derrotado y desilusionado por una tierra que busca comprender pero que no le ofrece comprensi\u00f3n a cambio. \u201cCuando yo hice estas pel\u00edculas ten\u00edan una gran importancia para m\u00ed. Ahora, critic\u00e1ndome, encuentro que pod\u00edan haber sido una cosa m\u00e1s importante. Las encuentro desfasadas, y desde luego, como autor, corresponden a una etapa superada que ya no me interesa. Yo tengo que hacer otra cosa, algo que tenga m\u00e1s vigencia, trabajar con una serie de conceptos m\u00e1s elaborados: eso s\u00ed me interesa, ah\u00ed s\u00ed discutir\u00eda.\u201d<a title=\"\" href=\"\/Users\/User\/Downloads\/Reflexio%CC%81n%20sobre%20Cine%20y%20Violencia.docx#_ftn7\">[7]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4585 aligncenter\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/arzuaga3.jpg\" alt=\"\" width=\"474\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/arzuaga3.jpg 474w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/arzuaga3-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 474px) 100vw, 474px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">________________<\/p>\n<div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><a title=\"\" href=\"\/Users\/User\/Downloads\/Reflexio%CC%81n%20sobre%20Cine%20y%20Violencia.docx#_ftnref1\">[1]<\/a> De Mercado en \u201cHistoria de la Provincia del Nuevo Reino y Quito de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, Tomo II\u201d, Empresa Nacional de Publicaciones, 1957, Bogot\u00e1, Op. Cit. P. 220.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><a title=\"\" href=\"\/Users\/User\/Downloads\/Reflexio%CC%81n%20sobre%20Cine%20y%20Violencia.docx#_ftnref2\">[2]<\/a> Luis Alberto \u00c1lvarez, \u201cHistoria del cine colombiano\u201d en Nueva Historia de Colombia Vol. VI, Editorial Planeta, 1989, Bogot\u00e1, Op. Cit. P. 257.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><a title=\"\" href=\"\/Users\/User\/Downloads\/Reflexio%CC%81n%20sobre%20Cine%20y%20Violencia.docx#_ftnref3\">[3]<\/a> Luis Alberto \u00c1lvarez en \u201cHistoria del cine colombiano\u201d, Op. Cit. P. 257.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><a title=\"\" href=\"\/Users\/User\/Downloads\/Reflexio%CC%81n%20sobre%20Cine%20y%20Violencia.docx#_ftnref4\">[4]<\/a> Luis Alberto \u00c1lvarez en \u201cHistoria del cine colombiano\u201d, Op. Cit. P. 257.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><a title=\"\" href=\"\/Users\/User\/Downloads\/Reflexio%CC%81n%20sobre%20Cine%20y%20Violencia.docx#_ftnref5\">[5]<\/a> Hernando Mart\u00ednez Pardo, \u201cJos\u00e9 Mar\u00eda Arzuaga\u201d en Cuadernos de Cine Colombiano No. 7: Extranjeros en el cine colombiano I, Cinemateca Distrital, 2003, Bogot\u00e1, Op. Cit. P. 34. en Revista Kinetoscopiopla esceo en el mundo. No protesta ni reclama, como si fuera consciente de que no tiene derechos&#8221;la esce<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><a title=\"\" href=\"\/Users\/User\/Downloads\/Reflexio%CC%81n%20sobre%20Cine%20y%20Violencia.docx#_ftnref6\">[6]<\/a> Hernando Mart\u00ednez Pardo en \u201cJos\u00e9 Mar\u00eda Arzuaga\u201d, Op. Cit. P. 32.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a title=\"\" href=\"\/Users\/User\/Downloads\/Reflexio%CC%81n%20sobre%20Cine%20y%20Violencia.docx#_ftnref7\">[7]<\/a> Entrevista con Andr\u00e9s Caicedo y Luis Ospina, en el No. 1 de <i>Ojo al Cine<\/i>, citada por Mart\u00ednez Pardo en \u201cJos\u00e9 Mar\u00eda Arzuaga\u201d, P. 29.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mercado, Pedro de.\u00a0Historia de la Provincia del Nuevo Reino y Quito de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, Tomo II<i>.\u00a0<\/i>Empresa Nacional de Publicaciones,\u00a01957, Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c1lvarez, Luis Alberto, et al<i>.\u00a0<\/i>Historia del cine colombiano\u00a0en\u00a0Nueva Historia de Colombia Vol. VI<i>.\u00a0<\/i>Editorial Planeta,\u00a01989, Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hernando Mart\u00ednez Pardo, et al.<i>\u00a0&#8220;Jos\u00e9 Mar\u00eda Arzuaga&#8221;\u00a0<\/i>en\u00a0Cuadernos de Cine Colombiano No. 7: Extranjeros en el cine colombiano I.\u00a0Cinemateca Distrital \/ Fundaci\u00f3n Patrimonio F\u00edlmico,\u00a02003, Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Oscar Iv\u00e1n Salazar Arenas, et al.<i>\u00a0&#8220;Ra\u00edces de Piedra: dobles recorridos por la urbanizaci\u00f3n de Bogot\u00e1&#8221;\u00a0<\/i>en\u00a0Colecci\u00f3n 40\/25.\u00a0Cinemateca Distrital \/ Fundaci\u00f3n Patrimonio F\u00edlmico,\u00a02011, Bogot\u00e1.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00e1s de 500 a\u00f1os de historia de violencia, aquel es el legado reinante e intocable de la historia patria, y es uno que nuevas tendencias culturales y tecnol\u00f3gicas como los movimientos estudiantiles medio comprometidos y la fe en el proceso democr\u00e1tico no ayudar\u00e1n a reescribir, a cambiar; si algo, son parte de lo que ayudar\u00e1 &hellip; <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2012\/12\/27\/reflexion-sobre-el-cine-colombiano-y-la-violencia-jose-maria-arzuaga-y-la-violencia-emocional\/\" class=\"more-link\">Continue reading <span class=\"screen-reader-text\">Reflexi\u00f3n sobre el Cine Colombiano y la Violencia: Jos\u00e9 Mar\u00eda Arzuaga y la Violencia Emocional.<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":4582,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,14,15],"tags":[51,103,105,133,173,731,351,729,467,730,732,675],"class_list":["post-2311","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-filmigrana-academia","category-impresiones-de-cine-colombiano","tag-60s","tag-arzuaga","tag-auteur","tag-bogota","tag-colombia","tag-desesperanza","tag-influencia","tag-jose-maria-arzuaga","tag-neorrealismo","tag-nueva-ola","tag-tragedia","tag-violencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2311","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2311"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2311\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6044,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2311\/revisions\/6044"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4582"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2311"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2311"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2311"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}