{"id":1725,"date":"2012-02-09T22:08:13","date_gmt":"2012-02-10T03:08:13","guid":{"rendered":"http:\/\/filmigrana.com\/?p=1725"},"modified":"2022-08-30T03:21:00","modified_gmt":"2022-08-30T03:21:00","slug":"el-western-en-colombia-parte-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2012\/02\/09\/el-western-en-colombia-parte-ii\/","title":{"rendered":"El Western en Colombia, Parte II"},"content":{"rendered":"<p><em>Nota Ed.: Como parte de un peque\u00f1o esfuerzo por publicar en su entereza una elegante investigaci\u00f3n en torno a uno de los pocos g\u00e9neros explorados en la cinematograf\u00eda nacional, les ofrecemos esta conclusiva segunda parte. La primera la pueden ver <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2012\/02\/02\/el-western-en-colombia-parte-i\/\">aqu\u00ed mismo.<\/a><\/em><\/p>\n<p>___________________________________________________________<\/p>\n<p><strong>CANAGUARO <\/strong>(Dunav Kuzmanich, 1981)<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5224\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/westerncol-a.jpg\" alt=\"\" width=\"709\" height=\"490\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/westerncol-a.jpg 709w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/westerncol-a-300x207.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 709px) 100vw, 709px\" \/><\/p>\n<p><strong>Sinopsis:<\/strong> El asesinato en 1948 del l\u00edder popular Jorge Eliecer Gait\u00e1n desata la violencia en los campos colombianos. Se forman guerrillas que, tras la fachada de la lucha partidista, pelean tambi\u00e9n por el dominio de las tierras. &#8220;Canaguaro&#8221; comanda uno de estos grupos, su historia es igual a la de miles de colombianos sobrevivientes de ataques a sus familias. De su vida y la de sus amigos sabemos a trav\u00e9s del recorrido en busca de unas armas que el partido le ha prometido y que nunca le ser\u00e1n entregadas. Son llamados al orden y a la reconciliaci\u00f3n y finalmente asesinados.<\/p>\n<p>El largometraje del cineasta chileno Dunav Kuzmanich de entrada toca al espectador con lo que ser\u00e1 un filme de gran tinte pol\u00edtico. Las secuencias con que empieza la pel\u00edcula se tratan nada m\u00e1s que de material documental del Bogotazo y de la muerte de Gait\u00e1n, evento que marca el inicio de uno los conflictos internos m\u00e1s sangrientos en la historia contempor\u00e1nea colombiana. La voz en off juega un papel clave, como se evidenciar\u00e1 m\u00e1s adelante en la pel\u00edcula, y con esta t\u00e9cnica narrativa y pietaje de formato documental se introduce el elemento que ser\u00e1 el eje central del filme, las guerrillas liberales de los llanos orientales.<\/p>\n<p>Tras esta breve introducci\u00f3n se pasa al presente, &#8220;es el a\u00f1o 1953&#8221; dice en off el protagonista de la cinta, su nombre es Canaguaro y en un plano est\u00e1tico y prolongado, mientras se mueven los altos y secos pastales llaneros, este atraviesa el paisaje con su caballo, all\u00ed empieza a relatar su historia. Resulta que Canaguaro es el l\u00edder de un grupo guerrillero en los llanos que es encargado por los dirigentes del partido liberal a llevar a cabo una misi\u00f3n, recoger unas armas para fortalecer a las tropas militantes. La estructura formal del filme esta compuesta bajo una narraci\u00f3n en pasado que relata el viaje de Canaguaro y sus hombres para cumplir dicha misi\u00f3n, en medio del cual se insertan flashbacks y relatos que ayudan a construir a los personajes y sus motivos para enlistarse en el conflicto armado, deja entrever que no ten\u00edan mayores opciones. Si bien pueden llegar a ser demasiado explicativos, la ausencia de estos flashbacks ir\u00eda en detrimento de la pel\u00edcula, ya que en \u00faltimas cumplen su funci\u00f3n que es enriquecer la narraci\u00f3n. De la misma forma se podr\u00eda decir que la m\u00fasica de los cantores llaneros puede llegar a convertirse en redundante, pues las letras reiteran lo que las im\u00e1genes muestran; sin embargo esta implementaci\u00f3n del folklore llanero otorga una mirada m\u00e1s intima de la cultura, que ayuda a refrescar la visi\u00f3n preconcebida que se tiene de estos grupos y, tambi\u00e9n cumple con la funci\u00f3n de los flashbacks, que es la de fortalecer la narraci\u00f3n.<\/p>\n<p>A lo largo del viaje de Canaguaro se introducen distintos personajes que representan un papel hist\u00f3rico y una cara del pueblo colombiano. Los primeros que aparecen son el comandante Santos y el doctor Vargas, el primero representa la figura de mando de los grupos armados y el segundo es el vocero del partido pol\u00edtico. En la conversaci\u00f3n inicial se muestra c\u00f3mo la toma de importantes decisiones est\u00e1 primero mediada por la voz del partido, por lo cual el doctor Vargas juega tambi\u00e9n un papel importante en el desarrollo de los sucesos. El siguiente personaje, y primero en hacer una regresi\u00f3n, es Antonio, quien mientras cabalga junto a Canaguaro le relata como su pueblo fue quemado por los chulavitas tras la visita de un culebrero, de quien inmediatamente se hace referencia como representante de la labia, la malicia, el enga\u00f1o y la superstici\u00f3n, por lo que el leimotiv de \u201cserpiente cascabel\u201d suena cada vez que el ej\u00e9rcito anda cerca. M\u00e1s adelante se demuestra que este personaje es tambi\u00e9n un traidor. Un conservador que refugia a Canaguaro y a Antonio delata a los chusmeros ante los chulavitas, y el filme deja expl\u00edcitamente claro como este hombre simboliza al &#8220;Sapo&#8221;.<\/p>\n<p>Los siguientes personajes que trata la obra son los hermanos de Sina, estos encarnan los poderosos terratenientes llaneros, simpatizantes del partido liberal, y a lo largo del film se muestra como su inicial compromiso con la gente se ve aplastado por compromisos con el partido y, en \u00faltimas, estos se ven obnubilados por intereses personales. Tambi\u00e9n est\u00e1 el personaje de Iv\u00e1n, que hace el papel del profesor o acad\u00e9mico revolucionario que alfabetiza hombres y ni\u00f1os. En cuanto a estos \u00faltimos, cuando paran en el pueblo de M\u00e9ndez, se muestra la figura del ni\u00f1o recluta; en este mismo pueblo una prostituta se une al grupo, \u00e9sta encarna a la mujer armada (m\u00e1s adelante la puta protagonizar\u00e1 un flashback que bien podr\u00eda sobrar a la pel\u00edcula). Las mujeres en general son violadas y ultrajadas por el ej\u00e9rcito. Tambi\u00e9n est\u00e1 la figura del p\u00e1rroco, cuando en una parada un cura pasa panfletos para la desmovilizaci\u00f3n, aqu\u00ed Kuzmanich hace la referencia del vinculo entre la iglesia y el estado. Tambi\u00e9n est\u00e1n los campesinos quienes, ajenos a los motivos de la guerra y sin tomar partido por ninguno de los dos bandos, se ven involucrados directamente por el conflicto, pues deben albergar y proveer de suministros a cuales sean las tropas que pasen. Por \u00faltimo est\u00e1 la figura del caballo, un elemento que\u00a0 muestra al hombre y su ancestral relaci\u00f3n con la tierra y el campo; en m\u00e1s de una secuencia vemos c\u00f3mo el hombre refresca y acicala cuidadosamente al animal. En el caballo tambi\u00e9n se da una relaci\u00f3n dicot\u00f3mica entre la civilizaci\u00f3n y lo rural, pues cada vez que el doctor Vargas aparece, los hombres de Canaguaro comentan con iron\u00eda el poco tiempo que gasta en viajar aquel en barco o avi\u00f3n, compar\u00e1ndolo con el que les toma a ellos galopar la tierra.<\/p>\n<p>Cinematogr\u00e1ficamente la pel\u00edcula est\u00e1 bien ejecutada, se evidencia el avance tecnol\u00f3gico de una d\u00e9cada transcurrida desde <em>El Taciturno<\/em>, los usos de dolly, la buena calidad del registro sonoro tanto en di\u00e1logos como en wildtracks de la selva, incluso se implementa un plano secuencia, utilizando una canoa, que registra a los guerrilleros bromeando jovialmente en el rio. Las actuaciones tambi\u00e9n est\u00e1n muy bien ejecutadas, pareciera que los actores fueran naturales. La pel\u00edcula da testimonio de un evidente progreso en el montaje, aunque hay una parte en que se rompe el eje l\u00f3gico de la pel\u00edcula y es en la escena cuando violan y matan a Yolima (la mujer de uno de los hermanos de Sina), donde se usan ineficazmente unos planos subjetivos del personaje cuando se esta escondiendo.<\/p>\n<p>Pero estos problemas t\u00e9cnicos son insignificantes, y si hay algo para criticarle al realizador chileno con esta pel\u00edcula es su mirada maniquea, y de cierta forma ingenua, del conflicto interno colombiano. Claramente su visi\u00f3n pol\u00edtica parcializada es en gran parte la responsable de esto. Como ejemplo, la escena en que los guerrilleros se toman una comisar\u00eda de polic\u00eda, toman prisioneros y tras el discurso del comandante guerrillero quien profesa algo como <em>\u201cnosotros no somos ningunos animales, no violamos a sus mujeres y tampoco privamos de la vida a los enemigos<\/em>\u201d dejan ir corriendo a los prisioneros en calzoncillos, sintetizando muy bien esa visi\u00f3n pobre y viciada de <em>\u201cel estado es malo, los que lo combaten buenos\u201d.<\/em> Al menos las dos pel\u00edculas de g\u00e9nero anteriores a \u00e9sta, si bien precarias (una en aspectos t\u00e9cnicos y otra en narrativos), no caen en el juego de la parcialidad pol\u00edtica, y la mirada imparcial de los h\u00e9roes anteriores encaja muy bien en la visi\u00f3n del g\u00e9nero, donde el lema <em>\u201c<\/em><em>\u00e8<\/em> <em>una questione di principio<\/em><em>\u201d<\/em> en <em>Una Pistola per Ringo<\/em> (Duccio Tesari, 1965)<em>, <\/em>adoptado tambi\u00e9n por Francisco Norden en <em>C\u00f3ndores no entierran todos los d\u00edas<\/em>, (1984), se ve reemplazado por uno mas pragm\u00e1tico y af\u00edn a la pol\u00edtica y la guerra, &#8220;Es una cuesti\u00f3n de intereses&#8221;.<\/p>\n<p>No obstante, <em>Canaguaro<\/em> no deja de ser una gran pel\u00edcula que a su vez se presenta como un documento importante de un per\u00edodo importante para la historia colombiana, el de transici\u00f3n al poder del general Rojas Pinilla en el 54&#8242;. Lastimosamente, por trabas y coyunturas legales que no son del todo claras, no se puede acceder regularmente a este filme, que sin propon\u00e9rselo o pretenderlo termina siendo uno de los referentes cinematogr\u00e1ficos del g\u00e9nero Western m\u00e1s s\u00f3lidos en el pa\u00eds (si no el m\u00e1s).<\/p>\n<p><strong>AHORA MIS PISTOLAS HABLAN <\/strong>(R\u00f3mulo Delgado, 1982)<strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5225\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/westerncol-b.jpg\" alt=\"\" width=\"331\" height=\"450\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/westerncol-b.jpg 331w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/westerncol-b-221x300.jpg 221w\" sizes=\"auto, (max-width: 331px) 100vw, 331px\" \/><\/p>\n<p><strong>Sinopsis: <\/strong>Un viejo narra a unos ni\u00f1os la historia de un personaje perseguido por un cacique, quien primero le hace guardar un dinero robado y posteriormente lo delata para mandarlo a prisi\u00f3n. Cuando \u00e9ste sale le quita la novia al cacique y le corta la lengua, por no decirle en d\u00f3nde escondi\u00f3 el dinero.<\/p>\n<ul>\n<li>Por motivos de copiado no fue posible la revisi\u00f3n.<strong><br \/>\n<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>TIEMPO DE MORIR <\/strong>(Jorge Al\u00ed Triana, 1985)<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-5226 size-large\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/westerncol-c-708x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"474\" height=\"686\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/westerncol-c-708x1024.jpg 708w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/westerncol-c-207x300.jpg 207w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/westerncol-c.jpg 760w\" sizes=\"auto, (max-width: 474px) 100vw, 474px\" \/><\/p>\n<p><strong>Sinopsis : <\/strong>Juan S\u00e1yago sale de la c\u00e1rcel luego de pagar una condena de dieciocho a\u00f1os por haber matado en duelo a Ra\u00fal Moscote. Quiere recuperar el tiempo perdido y volver a vivir. Busca a su novia, que se cans\u00f3 de esperarlo, y debe enfrentar el acoso implacable de los hijos de Moscote, criados en la obsesi\u00f3n de venganza. Es otra vez el tiempo de morir&#8230; O de matar.<\/p>\n<p>\u201c<em>Se trata en definitiva de un western crepuscular a la colombiana, un filme que recurre a una serie de c\u00f3digos del primer g\u00e9nero que se invent\u00f3 el cine, los cuales se ajustan perfectamente a ciertas condiciones de la cultura, la sociedad y la geograf\u00eda del pa\u00eds. Porque Colombia, salvando las condiciones de tiempo y espacio, en muchos sentidos hist\u00f3ricamente se ha parecido m\u00e1s al salvaje oeste que al para\u00edso tropical\u201d<\/em><a title=\"\" href=\"#_ftn1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>Esta pel\u00edcula es el \u00faltimo intento nacional en llevar a la pantalla grande un largometraje con contenido del g\u00e9nero western. Dirigida por Jorge Al\u00ed Triana, con un gui\u00f3n escrito por el Nobel Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez cuyos intentos por ganarse un lugar en el campo cinematogr\u00e1fico han sido poco fruct\u00edferos hasta el momento; y este, aunque sigue el resultado de las anteriores apuestas, es un buen intento.<\/p>\n<p><em>Tiempo de Morir<\/em> cuenta la historia de Juan S\u00e1yago, un hombre que acaba de cumplir dieciocho a\u00f1os de condena en la c\u00e1rcel por el homicidio de Ra\u00fal Moscote. A la salida Juan regresa a su pueblo natal, un pueblo que ha cambiado y que ahora de cierta forma lo encuentra como un extra\u00f1o. Los pocos amigos que le quedan le aconsejan que parta de all\u00ed, la mujer de su vida ya no lo quiere ver y los hijos de Moscote claman sed de venganza. Hay situaciones que parecen sacadas de un libro, as\u00ed como<em> \u201cpersonajes que definitivamente est\u00e1n hechos para ser le\u00eddos, lo que pueda tener de anti-cinematogr\u00e1fico este filme, proviene de la puesta en escena.\u201d<\/em><a title=\"\" href=\"#_ftn2\">[2]<\/a> Todo el escenario est\u00e1 saturado de elementos del realismo m\u00e1gico de Garc\u00eda M\u00e1rquez. La pel\u00edcula tambi\u00e9n posee grandes actores como Edgardo Rom\u00e1n, Mar\u00eda Eugenia D\u00e1vila y el mismo Gustavo Angarita, sin embargo la ejecuci\u00f3n en las actuaciones resulta estridente,\u00a0cuando no acartonada y la mayor\u00eda de los di\u00e1logos adquieren un tono que no favorece a lo cinematogr\u00e1fico al sonar literarios y recitados, siendo los casos mas evidentes de esto el personaje de Casildo (Reynaldo Miravalles) o Juli\u00e1n Moscote (Sebasti\u00e1n Ospina<em>).<\/em> Tal vez la causa de esto se encuentre en el gui\u00f3n, debido al gran manejo de un lenguaje literario contrastado con uno pobre cinematogr\u00e1fico por parte de Garc\u00eda M\u00e1rquez; o bien la justificaci\u00f3n se ubique en la direcci\u00f3n de actores, pues la formaci\u00f3n teatral de Jorge Al\u00ed Triana es aqu\u00ed evidente, mas lo probable es que la causa re\u00fana ambos motivos.<\/p>\n<p>De todas formas hay elementos que se plantean en la pel\u00edcula que son dignos de rescatar y entran en consonancia y armon\u00eda con la iconograf\u00eda y simbolismos que contiene el g\u00e9nero, como la imagen del pueblo peque\u00f1o en la mitad de la nada y la forma de vida que esto impone, generando a su vez ciertas relaciones sociales entre los habitantes. Tambi\u00e9n la figura del pueblo sin ley, donde el mismo repartidor de justicia se ve impotente frente a las acciones de Moscote; el alguacil bien conoce el duelo pero nada puede hacer para evitarlo. <em>&#8220;Como al Santiago Nazar de Cr\u00f3nica de una Muerte Anunciada, el Juan S\u00e1yago de esta cinta tambi\u00e9n convive con la muerte desde el mismo titulo de la cinta, no importa que el alcalde del pueblo trate de evitar esa confrontaci\u00f3n que est\u00e1 pendiente desde hace 18 a\u00f1os, porque \u00e9l, como la mayor\u00eda de los alguaciles en el western, s\u00f3lo tiene poder para hacer advertencias.&#8221;<\/em><a title=\"\" href=\"#_ftn3\">[3]<\/a> En una escena el mayor de los Moscote derrumba la casa de S\u00e1yago, en otra mata a sus animales y arrastra a su perro con el caballo por el pueblo; posteriormente persigue a S\u00e1yago por la plaza y destruye todo el lugar, siempre vali\u00e9ndose de su caballo. Y a lo largo del filme el mayor de los Moscote realiza acciones delictivas a las que, si bien todos conocen el culpable y hacedor de estas, nadie reacciona ni puede hacer nada.<\/p>\n<p>La mejor escena de la pel\u00edcula probablemente es la escena final o la de confrontaci\u00f3n, si bien a lo largo de la pel\u00edcula se manejan elementos del western aqu\u00ed es donde se pone el sello definitivo. La pel\u00edcula termina en una vieja y arenosa corralera donde se lleva a cabo el duelo pendiente entre los tres hombres y de una forma bastante similar al desenlace de <em>Il Mercenario<\/em>, (Sergio Corbucci, 1968). Termina en medio del sol canicular, donde los tres personajes cumplen su cita con la muerte en un escenario donde se representa \u00e9sta de manera cotidiana.<\/p>\n<p>Juan S\u00e1yago est\u00e1 m\u00e1s solo fuera que dentro de la c\u00e1rcel, sin embargo \u00e9ste se niega a abandonar su tierra y a los suyos. Y es en este acto, es all\u00ed donde se reafirma una vez m\u00e1s la caracter\u00edstica que ha estado tan latente como presente en el western colombiano desde los d\u00edas de <em>Aquileo Venganza<\/em>, pasando por <em>El Taciturno<\/em> y <em>Canaguaro<\/em>, y de la misma forma en <em>Tiempo de Morir<\/em>, en todas estas pel\u00edculas se presenta el rechazo contundente del hombre ante la alternativa de abandonar su tierra, la relaci\u00f3n de propiedad que con \u00e9sta forja, se presenta como un derecho que ha de defender frente a cualquier intento de conquista o de expropiaci\u00f3n, a\u00fan as\u00ed este acto conlleve a la muerte. Juan S\u00e1yago puede elegir marcharse, en varias ocasiones se lo proponen inclusive financi\u00e1ndole la retirada, pero es la determinaci\u00f3n de este hombre a no abandonar lo que es suyo por derecho, incluso a sabiendas de \u00e9l mismo y de todos en el pueblo que esto le causar\u00e1 la muerte. <em>&#8220;Buena parte del g\u00e9nero es una colecci\u00f3n de muertes anunciadas y sus argumentos est\u00e1n soportados por el sino tr\u00e1gico de matar o morir y la impotencia de todos para evitarlo.&#8221;<\/em><a title=\"\" href=\"#_ftn4\">[4]<\/a><\/p>\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n<p>Analizando la obra completa de las producciones western en Colombia, y si se revisa el archivo en general del Patrimonio F\u00edlmico Colombiano, se llega a la conclusi\u00f3n de que las piezas de dicho g\u00e9nero han sido escasas en n\u00famero si se compara con largometrajes dedicados al terror y a la comedia.<\/p>\n<p>Tomando como referencia el texto Los G\u00e9neros Cinematogr\u00e1ficos de Rick Altman, que presupone al g\u00e9nero como una categor\u00eda \u00fatil que pone en contacto m\u00faltiples intereses,\u00a0 establece a este como<em> &#8220;un esquema b\u00e1sico y formal que precede, programa y configura la producci\u00f3n de la industria.&#8221;<\/em><a title=\"\" href=\"#_ftn5\">[5]<\/a> Y tomando el hecho que ya han pasado casi tres d\u00e9cadas sin la producci\u00f3n de una pel\u00edcula de este tipo, sale a la vista que hay un bache en alg\u00fan punto del tri\u00e1ngulo compuesto por <em>Artista\/Producci\u00f3n\/P\u00fablico.<\/em> Ahora bien, si se toma como referencia a Schatz, quien sugiere que &#8220;<em>la pel\u00edcula de g\u00e9nero reafirma las creencias del p\u00fablico, tanto individuales como colectivas&#8221;<\/em><a title=\"\" href=\"#_ftn6\">[6]<\/a> y que <em>&#8220;es la respuesta colectiva del p\u00fablico la que crea los g\u00e9neros&#8221;<\/em><a title=\"\" href=\"#_ftn7\">[7]<\/a> el tri\u00e1ngulo pasar\u00eda a convertirse en un c\u00edrculo o bucle, donde <em>&#8220;como dos serpientes mordi\u00e9ndose las colas, la industria y el p\u00fablico aparecen encerrados en una simbiosis que no deja espacio para terceros.&#8221;<\/em><a title=\"\" href=\"#_ftn8\">[8]<\/a> Expuesto lo anterior considero que este ciclo cinematogr\u00e1fico, para que una pel\u00edcula pueda reafirmar las creencias de un publico colectivo, el primer responsable de transponer los c\u00f3digos simb\u00f3licos y lograr crear una identidad de la obra o g\u00e9nero con el publico es el artista. Tambi\u00e9n considero que s\u00f3lo el artista es quien puede generar esa part\u00edcula divina que catalice y ponga en marcha ese motor industrial entre la producci\u00f3n y el publico. De lo contrario la producci\u00f3n cinematogr\u00e1fica del western a nivel nacional seguir\u00e1 siendo nula.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se necesita de aquello necesario para la transpolaci\u00f3n efectiva de un g\u00e9nero a otro escenario, en palabras de Pedro Adri\u00e1n Zuluaga, &#8220;<em>La adaptaci\u00f3n de un g\u00e9nero a otro contexto, sobretodo si se est\u00e1 tan marcado como el western por las variables geogr\u00e1ficas, requiere de una nueva estructura, un nuevo ritmo, una nueva relaci\u00f3n de personajes que transforme por completo el genero que les sirvi\u00f3 de punto de partida\u201d<\/em><a title=\"\" href=\"#_ftn9\">[9]<\/a> as\u00ed como lo hizo Leone, para bien o para mal padre de un g\u00e9nero h\u00edbrido, quien marc\u00f3 el inicio de una nueva etapa en la que las productoras italianas, tras el \u00e9xito de aquel, sacar\u00edan un promedio de 350 filmes al a\u00f1o. La mayor\u00eda de nula calidad, pero independientemente a esto fue Leone aquel capaz de transpolar y modificar la estructura del g\u00e9nero, actitud considerada por los mismos americanos como transgresora del western cl\u00e1sico. Para la mirada adoctrinada del espectador adocenado, que se queda en el exterior y en la vistosidad de las pel\u00edculas de Leone y no es capaz de ver mas all\u00e1, este declara <em>&#8220;yo utilizo el espect\u00e1culo en el mismo sentido que Chaplin, para utilizar el cine de una forma total. Quien tiene ojos ve, quien no tiene ojos no ve. El espectador que solamente se queda en lo espectacular me interesa un carajo.&#8221;<\/em><a title=\"\" href=\"#_ftn10\">[10]<\/a> Sin embargo vale preguntarse, \u00bfHasta que punto fue necesario este tipo de espectador para que la obra de Leone tuviese el \u00e9xito que tuvo?<\/p>\n<p>Tomando estos puntos en general, se presume que nadie en el pa\u00eds ha logrado fundir todo el simbolismo del western de una forma efectiva que logre que el grueso del publico se identifique a esta, y considero que la pieza colombiana que ha estado m\u00e1s cerca de lograr esta simbiosis es parad\u00f3jicamente obra de un realizador extranjero, quien a su vez no pretend\u00eda realizar un western (me refiero a <em>Canaguaro<\/em> de Dunav Kuzmanich). Por lo dem\u00e1s han sido intentos que se quedan a medias, las filas llenas en los teatros que hace menci\u00f3n Luzardo frente a <em>Aquileo Venganza<\/em> tal vez respondan a la curiosidad de un pueblo frente al primer intento de western a nivel nacional. Quedan por mencionar los proyectos que se han planeado y que a su vez han naufragado por distintos motivos, tales como Sangrenegra de V\u00edctor Gaviria, o una entrega de una pel\u00edcula para la televisi\u00f3n basada en una adaptaci\u00f3n de 100 A\u00f1os de Soledad por parte de Sergio Leone, de quien Garc\u00eda M\u00e1rquez declar\u00f3 que el \u00fanico director capaz de hacer la pel\u00edcula era \u00e9l; sin embargo, por una cifra absurda que ped\u00edan los agentes de M\u00e1rquez por los derechos de la obra (alrededor de 5 millones de d\u00f3lares en la \u00e9poca) el proyecto nunca se hizo realidad.<\/p>\n<p>Habr\u00e1 que esperar para ver si alguien es capaz de resucitar este g\u00e9nero en el pa\u00eds, cuya historia patria f\u00e1cilmente se puede prestar como tierras f\u00e9rtiles para desarrollar las tem\u00e1ticas y contenidos que ofrece el salvaje western.<\/p>\n<div>\n<figure id=\"attachment_5227\" aria-describedby=\"caption-attachment-5227\" style=\"width: 560px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-5227\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/westerncol-d.jpg\" alt=\"\" width=\"560\" height=\"373\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/westerncol-d.jpg 560w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/westerncol-d-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 560px) 100vw, 560px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5227\" class=\"wp-caption-text\">\u00bfO es que acaso de qu\u00e9 otra manera se puede contar la historia de Jacinto Cruz Usma (izquierda), alias &#8220;Sangrenegra&#8221;?<\/figcaption><\/figure>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> OSORIO, Oswaldo, <em>Tiempo de Morir<\/em> en Kinetoscopio. Colombia, volumen 20. N89 Enero Marzo 2009, p\u00e1g .127<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Ib\u00edd. P\u00e1g. 128<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> Ib\u00edd. P\u00e1g. 128<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> Ib\u00edd. P\u00e1g. 128<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref5\">[5]<\/a> ALTMAN, Rick, Los G\u00e9neros Cinematogr\u00e1ficos. Editorial Paidos, Buenos Aires, p\u00e1g. 35<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref6\">[6]<\/a> SCHATZ, Thomas citado por ALTMAN, Rick, Los G\u00e9neros Cinematogr\u00e1ficos. Editorial Paidos, Buenos Aires, p\u00e1g. 37<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref7\">[7]<\/a> Ib\u00edd.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref8\">[8]<\/a> Ib\u00edd.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref9\">[9]<\/a> ZULUAGA , Pedro Adri\u00e1n, <em>Bandoleros,<\/em> <em>Chulavitas y Chusmeros<\/em> en Kinetoscopio. Colombia, volumen 20. N89 Enero Marzo 2009, p\u00e1g 132<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref10\">[10]<\/a> CAICEDO, Andr\u00e9s, <em>Entrevista con Sergio Leone<\/em> en Ojo al Cine. Norma Editorial S.A, Colombia, p\u00e1g. 659<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nota Ed.: Como parte de un peque\u00f1o esfuerzo por publicar en su entereza una elegante investigaci\u00f3n en torno a uno de los pocos g\u00e9neros explorados en la cinematograf\u00eda nacional, les ofrecemos esta conclusiva segunda parte. La primera la pueden ver aqu\u00ed mismo. ___________________________________________________________ CANAGUARO (Dunav Kuzmanich, 1981) Sinopsis: El asesinato en 1948 del l\u00edder popular &hellip; <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2012\/02\/09\/el-western-en-colombia-parte-ii\/\" class=\"more-link\">Continue reading <span class=\"screen-reader-text\">El Western en Colombia, Parte II<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":5219,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,14,15],"tags":[85,163,173,869,725,300,870,452,663,675,684],"class_list":["post-1725","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-filmigrana-academia","category-impresiones-de-cine-colombiano","tag-andre-bazin","tag-cine-colombiano","tag-colombia","tag-dunav-kuzmanich","tag-genero","tag-genero-cinematografico","tag-jorge-ali-triana","tag-muerte","tag-vaqueros","tag-violencia","tag-western"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1725","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1725"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1725\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6026,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1725\/revisions\/6026"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5219"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1725"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1725"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1725"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}