{"id":1569,"date":"2011-12-28T01:29:40","date_gmt":"2011-12-28T06:29:40","guid":{"rendered":"http:\/\/filmigrana.com\/?p=1569"},"modified":"2022-11-16T18:55:13","modified_gmt":"2022-11-16T18:55:13","slug":"irwin-winkler-the-net-1995","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2011\/12\/28\/irwin-winkler-the-net-1995\/","title":{"rendered":"Irwin Winkler: The Net (1995)"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4519 aligncenter\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/The-Net-1.jpg\" alt=\"\" width=\"608\" height=\"336\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/The-Net-1.jpg 608w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/The-Net-1-300x166.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 608px) 100vw, 608px\" \/><\/p>\n<p>Tengo la (\u00bfdesafortunada?) oportunidad de comenzar algunos art\u00edculos con una cita del filme. En el caso particular de esta peque\u00f1a trilog\u00eda del internet noventero (compuesta por la presente, <em><a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2011\/08\/01\/nora-ephron-youve-got-mail-1998\/\">You\u2019ve Got Mail<\/a><\/em> y <em><a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2011\/09\/19\/barry-levinson-disclosure-1994\/\">Disclosure<\/a><\/em>), la estrategia hab\u00eda funcionado bastante bien, ya que la primera frase dicha en ambos trabajos ilustraba de inmediato el componente tecnol\u00f3gico que hac\u00eda parte fundamental de sus respectivas teor\u00edas sobre la red. Ninguno de los dos resultados es estupendo, pero ambos son productos fascinantes (s\u00ed algo fallidos) que al adjuntar el multimedia a su narraci\u00f3n complejizaban lo que de otra forma habr\u00edan sido simples curiosidades de g\u00e9nero y \u00e9poca. <em>The Net<\/em>, una pel\u00edcula espantosa desde cualquier flanco que se le vea, rompe esta sana tradici\u00f3n al comenzar con un hombre de cuello blanco, aparentemente importante y preocupado discutiendo vagamente algo que le concierne. No es de ninguna forma una di\u00e1logo memorable, pero s\u00ed lo es la acci\u00f3n que le sigue inmediatamente: El hombre se vuela los sesos (luego de hablar con su hijo por celular, tacto ante todo) frente a la famosa escultura de Washington <a href=\"https:\/\/sewardjohnsonatelier.org\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/1-seward-johnson-points-of-departure-the-awakening-the-giant.jpg\">The Awakening<\/a>, donde Neptuno lucha por no ahogarse entre las praderas del East Potomac Park. El hecho de que esta enorme y magn\u00edfica escultura sea incluida en el corte final es lo m\u00e1s contundente de la escena: no por el encuadre plano, ni por el enjambre de p\u00e1jaros que le rodean, sino porque no existe raz\u00f3n alguna, metaf\u00f3rica o literal, que justifique su presencia. Simplemente est\u00e1 all\u00ed porqu\u00e9 s\u00ed. Mejor resumen de <em>The Net<\/em> no puede existir.<\/p>\n<p>Pero demos un par de pasos atr\u00e1s y veamos quien diablos crey\u00f3 que esta pel\u00edcula ser\u00eda una buena idea: Para empezar tenemos a su director, Irwin Winkler. Winkler, un exitoso productor de carrera con varios \u00e9xitos y triunfos a sus espaldas (incluyendo <em>Raging Bull, Rocky <\/em>y <em>They Shoot Horses, Don\u2019t They?<\/em>) se adentr\u00f3 en la carrera de direcci\u00f3n con un par de filmes aceptables con Robert De Niro en el papel principal, siendo estos <em>Guilty By Suspicion<\/em> y <em>Night And The City<\/em>. Ambos, a pesar de no ser obras maestras, ten\u00edan un m\u00f3dico de ambici\u00f3n y originalidad (especialmente el primero, que trataba a grandes trazos el Macarthismo en el cine). Evidente desde sus primeros pasos, no obstante, era el hecho de que Winkler no era un director particularmente visionario u original, y su trabajo actoral era competente si no sutil. Pero mientras ese par de filmes ten\u00edan guiones logrados y concentrados en crear personajes realistas y narrativas complejas, el combo detr\u00e1s de la maquina de escribir en este caso no parec\u00eda tener mucho inter\u00e9s en ese tipo de nimiedades, fueran l\u00f3gica, tensi\u00f3n o desarrollo. John Brancato y Michael Ferris, los responsables, hab\u00edan comenzado su carrera con peque\u00f1os guiones de terror y ciencia-ficci\u00f3n como <em>Watchers II<\/em>, <em>The Unborn<\/em> y <em>Mindwarp<\/em>, pero este fue su primer trabajo anidado en el centro de la industria hollywoodense. El resultado monetario fue chocante: 22 millones de presupuesto (invertido m\u00e1s que nada en salvapantallas de 8-bit en la casa del personaje principal) se convirtieron en un poco m\u00e1s de 110 millones de d\u00f3lares a nivel mundial. Gran parte de dicho \u00e9xito debe ser atribuido a su ya algo conocida estrella, Sandra Bullock, cuyas capacidades actorales nunca alcanzaron sus atributos f\u00edsicos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_4520\" aria-describedby=\"caption-attachment-4520\" style=\"width: 608px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4520\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/The-Net-2.jpg\" alt=\"\" width=\"608\" height=\"336\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/The-Net-2.jpg 608w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/The-Net-2-300x166.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 608px) 100vw, 608px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-4520\" class=\"wp-caption-text\">Atributos f\u00edsicos que definitivamente no son de un hacker, por cierto.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Lanzada al estrellato por <em>Speed<\/em> en 1994, Bullock hab\u00eda tenido papeles de mediana importancia en la infame <em>Demolition Man<\/em>, el horrible remake gringo de George Sluizer de su propia <em>The Vanishing<\/em> y <em>The Thing Called Love<\/em> de Peter Bogdanovich, pero <em>The Net<\/em> confirm\u00f3 la simpat\u00eda del p\u00fablico mundial con esta simplona pero hermosa hero\u00edna (simpat\u00eda que sigue vigente m\u00e1s de 15 a\u00f1os luego de su primer gran golpe). Bullock, a pesar de verse rodeada de adversidades como Angela Bennett, una absurda y brillante hacker con cuerpo de modelo cuya alimentaci\u00f3n est\u00e1 compuesta de pizza de anchoas y vino rojo, no logra en ning\u00fan momento interesarnos por el futuro de su blando e ingenuo personaje, que no es del todo su culpa pero que su sosa actuaci\u00f3n ayuda a cementar. Soltera, asocial y en busca del hombre perfecto (&#8220;Captain America meets Albert Shweizer\u201d, buena suerte con eso), su trabajo consiste en aislar virus de programas recientemente creados en el boom de la computaci\u00f3n (incluyendo Wolfenstein 3D). Bastante solitaria y confinada a los l\u00edmites de las salas de chat (<em>sans<\/em> pederastas), Bennett recibe un diskette (los 90s en su apogeo) con la p\u00e1gina web de un grupo de \u00bfTrash Metal? llamado Mozart\u2019s Ghost (aparentemente dise\u00f1ada por y para un ni\u00f1o de 5 a\u00f1os), que es a su vez el MacGuffin de mierda que pone a rodar la trama. \u00bfO lo hace?<\/p>\n<p>Un colega hacker llamado Dale le gu\u00eda hacia la esquina del display de dicho website donde un peque\u00f1o s\u00edmbolo de pi (\u03c0) brilla, y al darle click abre la caja de pandora de un internet psicod\u00e9lico, binario y lleno de pop-ups, algo preocupante y desconocido en igual manera y que lleva a planear una cita para discusi\u00f3n de dicho programa. Sin embargo, esta cita nunca se concreta, ya que esa misma noche Dale estrella su avi\u00f3n privado (\u00bfcuanto dinero gana un puto dise\u00f1ador, por cierto?) contra un par de columnas y este explota en c\u00e1mara lenta en una bola de fuego rojizo gracias a un poco de sabotaje cibern\u00e9tico. Angela, convenientemente, toma el primer avi\u00f3n que puede hacia Canc\u00fan y se dedica a continuar hackeando en vestido de ba\u00f1o frente a una hermosa playa mexicana. \u00bfY a qui\u00e9n conoce en dicha isla de la fantas\u00eda sino al hombre de sus sue\u00f1os? As\u00ed es, en pantaloneta negra y con peludas pantorrillas mojadas, como Jack Devlon hace su primera aparici\u00f3n en pantalla (Jeremy Northam, a a\u00f1os-luz de distancia de <em>Gosford Park<\/em>).<\/p>\n<figure id=\"attachment_4523\" aria-describedby=\"caption-attachment-4523\" style=\"width: 608px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4523\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/The-Net-5.jpg\" alt=\"\" width=\"608\" height=\"336\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/The-Net-5.jpg 608w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/The-Net-5-300x166.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 608px) 100vw, 608px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-4523\" class=\"wp-caption-text\">En una isla de Spring Break, para ser precisos.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Hablemos por un momento de Jack Devlon, hacker, asesino, y ciber-terrorista profesional. Tras haber entrado en la vida de nuestra protagonista por lo ojos (dicen los superficiales) ayud\u00e1ndose con un cuerpo ejercitado, un suave acento brit\u00e1nico y un modem, Devlon logra invitarle a comer y, tras una rom\u00e1ntica caminata por la playa con la ya alcoholizada Angela, un ladr\u00f3n de poca monta le roba su cartera. El aparente pr\u00edncipe azul sale corriendo detr\u00e1s de \u00e9l, a lo que pronto descubrimos que SE TRATA DE UN PSICOPATA ENVIADO A POR EL VIRUS, y el antes-sensual-ahora-demencial ingl\u00e9s procede a, 1) buscar furiosamente el diskette de Mozart\u2019s Ghost en la cartera, 2) encontrarlo, y 3) llenar de tiros al mexicano frente a \u00e9l. Un par de planos despu\u00e9s se encuentra con la inconspicua Angela (que no puede esperar a quitarse las bragas) en el medio del mar en un lujoso yate, y tras asegurar el diskette y cambiar de cartucho (\u00bfque clase de asesino gasta tantas balas?), se dispone a matarle y botarla en el medio del oc\u00e9ano. \u00bfPor qu\u00e9? Bueno, en parte porque a los guionistas y al director no podr\u00eda importarles menos, pero adem\u00e1s porque el villano es un puto loco.<\/p>\n<p>Su libido, comprensible pero poco profesional, se interpone en su camino y los dos tienen sexo a la luz de la luna mecidos por la suave marea. Una vez la brisa se hace muy fuerte, Angela se pone la chaqueta de su pareja de coito y encuentra en los bolsillos internos la maldita pistola con silenciador. Al ser confrontado Devlon argumenta &#8220;It\u2019s for shark fishing\u201d, pero pronto su calmada fachada de Don Juan cede y descubre al mani\u00e1tico-con-contrato-terrorista debajo: \u201cAnd if you\u2019ll excuse me, it\u2019s time to make the world safe for democracy\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_4521\" aria-describedby=\"caption-attachment-4521\" style=\"width: 608px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4521\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/The-Net-3.jpg\" alt=\"\" width=\"608\" height=\"336\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/The-Net-3.jpg 608w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/The-Net-3-300x166.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 608px) 100vw, 608px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-4521\" class=\"wp-caption-text\">Que rata.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Ahora, todo lo anterior puede leerse como subjetivo, incluso rid\u00edculo, pero este es el tipo de eventos que rigen la pel\u00edcula (vale la pena darle una escuchada detenida pero necesaria al estupendo podcast de los genios de <a href=\"http:\/\/www.whmpodcast.com\">We Hate Movies<\/a> sobre la presente). Acciones ocurren, palabras se dicen, pero nunca avanzamos hacia ning\u00fan lado. El formato siempre es el mismo. Luego de la lenta y aburrida exposici\u00f3n, simplemente se sigue la misma f\u00f3rmula una y otra vez (y otra vez, y otra vez): Angela est\u00e1 en problemas, escapa en el \u00faltimo minuto, pero nada en su situaci\u00f3n ha cambiado o mejorado y el mundo sigue siendo igualmente peligroso. Este formato impide por obvias razones que el filme avance m\u00e1s all\u00e1 de un primer acto, c\u00edclico e impasable, y todos los personajes secundarios que intentan ayudarle (su madre psiqui\u00e1trica internada en un asilo, su s\u00f3rdido y desagradable ex-novio interpretado por Dennis Miller, que tambi\u00e9n tuvo un peque\u00f1o papel en <em>Disclosure<\/em>) vayan saliendo de forma poco glamorosa y sean, a la larga, verdaderamente inconsecuentes para la trama. Con una duraci\u00f3n de 114 minutos (60 de los cuales quiz\u00e1s son necesarios) <em>The Net<\/em> es un filme laborioso de presenciar, y ni siquiera por su baja calidad, sino porque nunca hay nada en juego, algo notorio en el trabajo musical de Mark Isham, cuya m\u00fasica es excesiva en todo sentido posible (compuesta de coros, piano, techno, violines y bajos al mismo tiempo) para compensar la ausencia de emoci\u00f3n real.<\/p>\n<p>Pero al menos estos 114 minutos dejan ver una perspectiva, aunque una bastante discutible, sobre la presencia del Internet en la vida moderna. Es claro, por ejemplo, que ninguno de los involucrados con el proyecto tiene idea alguna de c\u00f3mo diablos funciona la red, pero s\u00ed hay una vena recurrente de paranoia gubernamental que est\u00e1 mejor argumentada por <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/index.php\/2016\/03\/29\/rob-bowman-the-x-files-fight-the-future-1998-chris-carter-the-x-files-i-want-to-believe-2008\/\">Chris Carter en The X Files<\/a> o por Harry S. Truman en la guerra fr\u00eda. Para Winkler la presencia del internet es Orwelliana, pero su falta de eficacia lleva a una suerte de Orwell para ni\u00f1os que simplemente plantea problemas superficiales frente a las aut\u00e9nticas complejidades del cambio que propone este tipo de conectividad interactiva. Una de las consecuencias que ilustran esta falta de an\u00e1lisis viene de los temas que el filme escoge retratar: robo de identidad, conspiraci\u00f3n por dinero, vuelos retrasados, medicamentos cambiados. Son todos hechos, concisos y simples, que no llevan a ninguna conclusi\u00f3n fuera de &#8216;El internet es peligroso si no lo tratamos con cuidado&#8217;. Mientras <em>Videodrome<\/em> de David Cronenberg, <em>Adoration<\/em> de Atom Egoyan, e incluso las dos previas partes de esta trilog\u00eda no-oficial apuntan (con variantes grados de \u00e9xito) a los dilemas de la transformaci\u00f3n de nuestras vidas mediados por una tecnolog\u00eda que evoluciona demasiado r\u00e1pido para ser comprendida en su totalidad, <em>The Net<\/em> apunta a cr\u00edmenes menores, infracciones, multas y robos. Y lo peor de todo, ni siquiera lo hace interesante.<\/p>\n<figure id=\"attachment_4522\" aria-describedby=\"caption-attachment-4522\" style=\"width: 608px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4522\" src=\"http:\/\/filmigrana.com\/critica\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/The-Net-4.jpg\" alt=\"\" width=\"608\" height=\"336\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/The-Net-4.jpg 608w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/The-Net-4-300x166.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 608px) 100vw, 608px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-4522\" class=\"wp-caption-text\">Tambi\u00e9n, errores ortogr\u00e1ficos.<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tengo la (\u00bfdesafortunada?) oportunidad de comenzar algunos art\u00edculos con una cita del filme. En el caso particular de esta peque\u00f1a trilog\u00eda del internet noventero (compuesta por la presente, You\u2019ve Got Mail y Disclosure), la estrategia hab\u00eda funcionado bastante bien, ya que la primera frase dicha en ambos trabajos ilustraba de inmediato el componente tecnol\u00f3gico que &hellip; <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2011\/12\/28\/irwin-winkler-the-net-1995\/\" class=\"more-link\">Continue reading <span class=\"screen-reader-text\">Irwin Winkler: The Net (1995)<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":4524,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,26],"tags":[54,717,138,353,719,499,539,577,622],"class_list":["post-1569","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-whats-your-pleasure-mr-cotton","tag-90s","tag-basura","tag-caos","tag-internet","tag-jeremy-northam","tag-paranoia","tag-psicopata","tag-sandra-bullock","tag-tecnologia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1569","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1569"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1569\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6221,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1569\/revisions\/6221"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4524"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1569"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1569"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1569"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}