{"id":1271,"date":"2011-11-18T00:23:24","date_gmt":"2011-11-18T05:23:24","guid":{"rendered":"http:\/\/filmigrana.com\/?p=1271"},"modified":"2022-08-27T19:11:19","modified_gmt":"2022-08-27T19:11:19","slug":"erich-von-stroheim-merry-go-round-1923","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2011\/11\/18\/erich-von-stroheim-merry-go-round-1923\/","title":{"rendered":"Erich von Stroheim: Merry-Go-Round (1923)"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5765\" src=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/mgr_1.jpg\" alt=\"\" width=\"473\" height=\"355\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/mgr_1.jpg 473w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/mgr_1-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 473px) 100vw, 473px\" \/><\/p>\n<p>A lo largo de este fruct\u00edfero viaje, que cruza una d\u00e9cada de ingeniosa realizaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica, nos hemos dado cuenta de lo preciadas que resultaban las libertades creativas en los inicios del sistema de estudio, el cual imper\u00f3 en Hollywood hasta la llegada de los grandes conglomerados de la informaci\u00f3n. Directores diligentes y comercialmente llamativos fueron dotados de rienda suelta para que ordenaran sus placeres y fantas\u00edas visuales sobre el plat\u00f3, y en algunos casos (como en el del genial y venerable Victor Sj\u00f6strom) estas libertades pagaban su cuota, posibilitando el car\u00e1cter c\u00edclico del proceso; en otros casos, como en el de nuestro infortunado austr\u00edaco, los estudios no confiaron en las capacidades (e inevitables excentricidades) expuestas, e hicieron lo posible por dejar la obra lo m\u00e1s blanda y gen\u00e9rica posible, lo que se traduc\u00eda en una recepci\u00f3n tibia del p\u00fablico. Mala suerte.<\/p>\n<p>Universal todav\u00eda ten\u00eda que prestarle las claquetas a von Stroheim, su contrato segu\u00eda en vigencia, y, aunque <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2010\/08\/31\/von-stroheim-foolish-wives-1922\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Foolish Wives<\/a> le report\u00f3 jugosas ganancias, su reputaci\u00f3n como director estaba erosionada en el estudio; Carl Laemmle se las hab\u00eda arreglado para dejar al joven Irving Thalberg como centinela del costoso y rebelde director, en una posici\u00f3n de autoridad dif\u00edcil de rebatir, y este \u00faltimo tendr\u00eda una experiencia de vida que le ayudar\u00eda en su desarrollo como futuro productor y mogul de la industria. Con muy poco tiempo de diferencia, von Stroheim decide empezar un nuevo relato de nobleza, mentiras, marchas nupciales y odio, odio sanguinario y virulento hacia la humanidad.<\/p>\n<figure id=\"attachment_5766\" aria-describedby=\"caption-attachment-5766\" style=\"width: 720px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-5766\" src=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/mgr_2.jpg\" alt=\"\" width=\"720\" height=\"540\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/mgr_2.jpg 720w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/mgr_2-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5766\" class=\"wp-caption-text\">&#8220;Trato b\u00e1sico a la servidumbre.&#8221;<\/figcaption><\/figure>\n<p>Lo que va a continuaci\u00f3n me resulta muy dif\u00edcil de escribir, debido a que por los mismos excesos y lujos con los que von Stroheim estaba dotando a su nueva pel\u00edcula, tuvo que ser reemplazado por Rupert Julian, nadie menos &#8216;apropiado&#8217; para esta labor que el director y protagonista de The Kaiser, the Beast of Berlin (1918). El problema en concreto es que el producto final, que presuntamente fue re-filmado casi que por completo tras el despido del director original, no es para nada malo, mezclando la majestuosidad visual que ya hemos visto junto con un gui\u00f3n escrito por\/para un soci\u00f3pata, cuyas proezas ser\u00e1n marcadas con un <strong><span style=\"color: #800000;\">n\u00famero y negrilla<\/span><\/strong>. \u00bfDe qui\u00e9n es qu\u00e9? Como primera pregunta es apenas ideal. Veremos si lo podemos descubrir.<\/p>\n<p>El argumento es m\u00e1s bien cl\u00e1sico en el sentido Stroheimiano, con unas ligeras variaciones. Los cr\u00e9ditos iniciales nos muestran un carrusel, eje tem\u00e1tico que no hay que perder de vista, al parecer dirigido por <em>el mism\u00edsimo Sat\u00e1n<\/em> o una criatura mitol\u00f3gica af\u00edn al Hombre de Hierro que surgir\u00eda despu\u00e9s en <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2011\/02\/09\/erich-von-stroheim-the-wedding-march-1928\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The Wedding March<\/a>. Placenteramente pasamos a la fastuosa y elegante Viena de preguerra, las arcas de la corona y las l\u00edneas de mando est\u00e1n rebosantes, por lo que la nobleza vive su mejor momento, y ocasionalmente alguna que otra <strong><span style=\"color: #800000;\">madre se suicida arroj\u00e1ndose de un puente, frente a su hijo<\/span> <span style=\"color: #800000;\">(1)<\/span><\/strong>. El emperador Franz-Joseph (interpretado por Anton Vaverka) tiene como ayuda de c\u00e1mara y chamberl\u00e1n al protagonista de esta historia, Conde Franz Maximilian von Hohenegg, capit\u00e1n de la 6\u00aa de Dragoneros Imperiales y Reales (Interpretado por Eri&#8230; Digo, Norman Kerry), quien est\u00e1 comprometido con la Condesa Gisella von Steinbruck (Dorothy Wallace) y esta, a su vez, es hija del an\u00f3nimo y benevolente Ministro de Guerra (Spottiswoode Aitken).<\/p>\n<p>Como inicio, es bastante c\u00f3modo y com\u00fan. Gisella es una mujer dedicada a sus pasatiempos nobiliarios, tales como cabalgar y reclinarse ociosamente en una silla poltrona, pero Hohenegg no parece muy interesado o dedicado en ella, y de hecho no parece interesado en absolutamente nada, su vida pasa frente a sus ojos con mayor o menor desidia, sin notar siquiera que su propio doberman se ba\u00f1a en su tina. La primera noche dieg\u00e9tica \u00e9l cancela una cita con Gisella para poder salir con unos amigos y amigas a pasear al Prater, de acuerdo a los intert\u00edtulos, &#8216;El Coney Island de Viena&#8217;. \u00a1Tiene una noria enorme! Pero no vemos que alguien la use a lo largo de las dos horas de argumento.<\/p>\n<figure id=\"attachment_5767\" aria-describedby=\"caption-attachment-5767\" style=\"width: 720px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-5767\" src=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/mgr_3.jpg\" alt=\"\" width=\"720\" height=\"540\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/mgr_3.jpg 720w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/mgr_3-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5767\" class=\"wp-caption-text\">Creo que ya hemos visto a este personaje en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n.<\/figcaption><\/figure>\n<p>De acuerdo a mis fuentes, es aqu\u00ed donde acaba lo que film\u00f3 von Stroheim y empieza el trabajo de Rupert Julian. Las cosas no cambian mucho a lo largo de ese camino, dicho sea de paso.<\/p>\n<p>Ya en el Prater, Hohenegg &#8216;prueba suerte&#8217; en la galer\u00eda de tiro al blanco y, como es de esperarse de alguien con su formaci\u00f3n militar, halla una f\u00e1cil victoria por la que obtiene de regalo dos mu\u00f1ecos, una cortesana y un soldadito. Llegan brevemente a los dominios de Schani Huber (George Siegmann, tambi\u00e9n conocido como &#8220;Sylas Lynch, el malvado pol\u00edtico negro de The Birth of a Nation&#8221;), un hombre de porte recio que cuenta a su disposici\u00f3n con una joven organillera, Agnes Urban (la bella Mary Philbin), su padre el titiritero Sylvester (Cesare Gravina, parte del dream team de este director) y mantiene una relaci\u00f3n altamente conflictiva con su rival Aurora Rossreiter (Lillian Sylvester) y los empleados de esta, el jorobado Bartholomew (George Hackathorne), de quien cabe anotar que se halla enamorado de Agnes. Bartholomew es amigo de un orangut\u00e1n, esto es relevante para el argumento, que hasta ahora parece ser bastante enredado y he querido mitigar esa sensaci\u00f3n al m\u00e1ximo; mas, es as\u00ed como la pel\u00edcula los expone a todos&#8230; Claro, a trav\u00e9s de unos intert\u00edtulos delicadamente ornados. Ya en Huber&#8217;s, la feliz comitiva de adinerados se monta al carrusel, todos excepto Hohenegg, que queda prendado de Agnes a primera vista.<\/p>\n<p>Con mucho panache y seguridad personal, el Conde se acerca a la pobre organillera y empieza a coquetearle, obteniendo una respuesta m\u00e1s o menos favorable de parte de ella. Temiendo el recelo que los menos favorecidos le puedan tener a la poblaci\u00f3n est\u00fapidamente acaudalada, Hohenegg esconde su identidad imperial (va vestido de civil, por fortuna) y se presenta como Franz Meier, vendedor acorbatado. A manera de despedida le regala el mu\u00f1eco del soldadito que reci\u00e9n acab\u00f3 de ganar, y se retira con su cliqu\u00e9 de gente muy bien vestida, sin que Agnes note lo extra\u00f1o que pueda ser eso. Ella se queda envuelta en suspiros, y Huber no tarda en instarla a trabajar de nuevo, y mientras la observa sonriente agarra el mu\u00f1eco para <strong><span style=\"color: #800000;\">arrojarlo s\u00fabitamente al suelo, destroz\u00e1ndole la cabeza (2)<\/span><\/strong>. Nada m\u00e1s salir de la tienda donde est\u00e1 el carrusel, Huber ve a Bartholomew trabajando y <strong><span style=\"color: #800000;\">lo lanza al suelo, pisote\u00e1ndolo ante sus clientes (3)<\/span><\/strong>, gan\u00e1ndose el rencor del jorobado y su orangut\u00e1n. No mucho despu\u00e9s Sylvester y Agnes se enteran que la Sra. Urban est\u00e1 gravemente enferma, y le solicitan permiso a Huber para ir a verla; \u00e9ste le da luz verde al pobre hombre, y a <strong><span style=\"color: #800000;\">Agnes le hace zancadilla y, antes de caer, la intenta besar (4)<\/span><\/strong>. Ahh, as\u00ed es, no se toman muchas escenas para revelarnos que este hombre es un puto bastardo, al que no se le ha dificultado romper numerosas barreras predise\u00f1adas en los melodramas; a su mujer (Dale Fuller, otra pieza b\u00e1sica en el equipo de von Stroheim) la mantiene a punta de mendrugos y diminutas tajadas de salchich\u00f3n, y eso es suave en comparaci\u00f3n con lo dem\u00e1s.<\/p>\n<figure id=\"attachment_5768\" aria-describedby=\"caption-attachment-5768\" style=\"width: 720px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-5768\" src=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/mgr_4.jpg\" alt=\"\" width=\"720\" height=\"540\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/mgr_4.jpg 720w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/mgr_4-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5768\" class=\"wp-caption-text\">Pies, \u00bfSer\u00e1 un plano originalmente ideado por Rupert Julian? No lo creo.<\/figcaption><\/figure>\n<p>En realidad, la pel\u00edcula invierte buena parte de su tiempo manifestando lo horrendo que es Huber como ser humano, ya sea <strong><span style=\"color: #800000;\">pisando a Agnes mientras le pide que sonr\u00eda (5)<\/span><\/strong>, evitando que ella y su padre asistan <strong><span style=\"color: #800000;\">a los \u00faltimos momentos de vida de la Sra. Urban (6)<\/span><\/strong>, o bien empleando un arn\u00e9s con una cuerda amarrada para <strong><span style=\"color: #800000;\">latiguear a Agnes dentro del carrusel (7)<\/span><\/strong>. Sylvester logra salvarla, pero es env\u00edado a prisi\u00f3n, lo cual manda la atenci\u00f3n nuevamente a Hohenegg, quien llevaba mucho tiempo sin aparecer en pantalla. A partir de este punto es que el ritmo de la narraci\u00f3n acelera, y tras una escena con una org\u00eda (no es la primera pel\u00edcula de von Stroheim que tiene una, y es claro que tampoco la \u00faltima) la fachada de Franz Meier se vuelve cada vez m\u00e1s discutible, involucrando a m\u00e1s personajes y eventualmente llevando a un desenlace que, aunque esperado, se lleva a cabo en circunstancias altamente extravagantes. En cuanto a Huber, no es una sorpresa para nadie que la Parca lo encuentre antes de la resoluci\u00f3n del conflicto principal, pero dir\u00eda que lo interesante ac\u00e1 es<em> c\u00f3mo<\/em> se desarrolla su muerte.<\/p>\n<p>En materia t\u00e9cnica, esta pel\u00edcula no est\u00e1 menos cargada de proezas que las obras anteriores, y realmente es una l\u00e1stima el cambio de direcci\u00f3n, porque el equipo en s\u00ed est\u00e1 configurado especialmente para von Stroheim. En fotograf\u00eda est\u00e1n Ben Reynolds y William H. Daniels, de cuyas maravillas ya me he explayado en otros art\u00edculos, y el arte es responsabilidad de Richard Day (con quien trabajar\u00eda en Greed) y el director en persona, lo que le dej\u00f3 a Rupert Julian un elenco muy bien vestido y registrado, con el fin de armar el extra\u00f1o y convulsionado romance que vemos en calidad de producto final. Curiosamente varios de los planos e ideas que vemos en la ejecuci\u00f3n ya figuraban en las obras de von Stroheim, o bien, aparecer\u00edan despu\u00e9s con un mayor refinamiento y estilo, dentro de su ocaso dorado de 1925-28. Atribuirle la autor\u00eda del contenido a Julian me resulta oprobioso, tras haber visto el resto de la obra del austr\u00edaco, aunque el tono de la pel\u00edcula efectivamente difiere de obras como Foolish Wives y The Wedding March, dotadas estas de m\u00e1s cinismo y ambig\u00fcedad en los protagonistas.<\/p>\n<figure id=\"attachment_5770\" aria-describedby=\"caption-attachment-5770\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-5770\" src=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/mgr_gif.gif\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5770\" class=\"wp-caption-text\">Debo atribuirle la existencia de Huber a Julian: un psic\u00f3pata depravado como pocos en el cine mudo.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Louis Germonprez es fiel a sus labores como asistente de direcci\u00f3n, y siendo alguien que ya ven\u00eda agarrando la vena del maestro austr\u00edaco, es posible ver el tono desteatralizado en la mayor\u00eda de personajes, a excepci\u00f3n de circunstancias muy puntuales, tales como las escenas m\u00e1s altas de Agnes, un personaje con una emotividad discutible. Por otro lado, debo acotar en que la vinculaci\u00f3n entre von Stroheim y Norman Kerry fue tan fuerte que aquel quiso involucrarlo en muchos de sus proyectos futuros, infortunadamente sin \u00e9xito alguno. Si ha habido alguien que represente el ideal de elegante bastardo plasmado por el director, aparte de s\u00ed mismo, no hay duda de que ha sido Kerry a lo largo de esta hora con 53 minutos.<\/p>\n<p>Pasar\u00edan m\u00e1s de dos a\u00f1os hasta retornar a este g\u00e9nero particular, ya que la obra que vendr\u00eda a continuaci\u00f3n ser\u00eda una adaptaci\u00f3n memorable, recordada como el &#8220;Santo Grial de la Cinematograf\u00eda&#8221;. As\u00ed es, me refiero a la imponente y m\u00edtica <a href=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/2010\/09\/20\/von-stroheim-greed-1924-i\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Greed<\/a>. En cuanto a Merry-Go-Round, el cambio de direcci\u00f3n no s\u00f3lo la ocultar\u00eda m\u00e1s (en retrospectiva) del conocimiento p\u00fablico, sino que, por alguna raz\u00f3n, la convirti\u00f3 en la pel\u00edcula existente de von Stroheim m\u00e1s dif\u00edcil de conseguir de todas. Una buena copia de VHS ha hecho lo suyo en este caso, pero recomendar\u00eda que si la ven por ah\u00ed le den una merecida oportunidad.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5769\" src=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/mgr_6.jpg\" alt=\"\" width=\"720\" height=\"540\" srcset=\"https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/mgr_6.jpg 720w, https:\/\/filmigrana.com\/criticas\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/mgr_6-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A lo largo de este fruct\u00edfero viaje, que cruza una d\u00e9cada de ingeniosa realizaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica, nos hemos dado cuenta de lo preciadas que resultaban las libertades creativas en los inicios del sistema de estudio, el cual imper\u00f3 en Hollywood hasta la llegada de los grandes conglomerados de la informaci\u00f3n. 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